Buffff, acabo de verla y es muchisimo peor de lo que me imaginaba. La crítica es bastante benévola. Es un telefilme básicamente de sobremesa, con unos efectos especiales que dan vergüenza ajena. En general todo da vergüenza a ajena en esta cinta, las protagonistas, las historia, las decisiones, el planteamiento, todo... No se salva nada.
Si te la encuentras un dia en antena 3 a las 16:00, sería lo normal.
Huyan de esto, por favor, es una pérdida de tiempo en todos los aspectos.
Primeras críticas de “Killer Whale” tras su estreno en EE. UU.: un thriller acuático que no logra hacer olas
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Las primeras críticas de Killer Whale ya han emergido… y el panorama es, en general, bastante hostil. El nuevo thriller acuático dirigido por Jo-Anne Brechin está siendo recibido como una propuesta fallida dentro del cine de supervivencia, con una avalancha de valoraciones negativas que coinciden en señalar los mismos problemas: falta de tensión, efectos digitales pobres y una ejecución incapaz de aprovechar su premisa.
Eso sí, entre el naufragio crítico también aparecen algunas voces que intentan rescatarla como un pasatiempo de serie B aceptable.
Un desastre acuático para muchos críticos
Algunos medios no han tenido ningún reparo en calificarla como un fracaso rotundo. Matt Donato, de Daily Dead, sentencia que la película es “un fracaso titánico del subgénero del terror acuático”, mientras que Paul Lê la despacha con un demoledor “debería haberse quedado mar adentro para no volver jamás”.Todavía más duro es Nicholas Bell, que afirma que Killer Whale es “completamente inerte, torpe e increíblemente insípida”, comparándola con un salvapantallas incapaz de provocar ninguna emoción real. En una línea similar, Wicked Horror la define como “baflemente poco original y totalmente poco convincente”.
El gran lastre: CGI pobre y tensión inexistente
Uno de los reproches más repetidos es el apartado técnico. Michael Gingold, en Rue Morgue, señala que la película “no introduce suficientes desarrollos interesantes una vez establecida la situación”, y que el CGI del entorno resulta “una distracción constante”.Desde ScreenAnarchy, Rob Hunter va aún más lejos al describirla como una película “repleta de efectos digitales absolutamente abismales”, aunque reconoce que la puesta en escena de Brechin y el trabajo de las actrices hacen lo posible por salvarla.
Incluso críticas menos agresivas, como la de Bloody Disgusting, coinciden en que la película sigue “exactamente la misma fórmula que A 47 Metros o Fall”, sin aportar ninguna variación significativa que renueve el suspense.
Empatía antes que terror (y eso pasa factura)
Otro punto recurrente es el enfoque temático. Emedo Ashibeze, en Screen Rant, explica que la postura de Brechin contra la cautividad animal “suaviza inevitablemente la intensidad del thriller de supervivencia”. Una opinión que comparten varios medios, que ven cómo el mensaje ecológico termina diluyendo el peligro real.Desde Flickering Myth se apunta que la película “no funciona ni como cine de monstruos ni como estudio del duelo y el trauma”, mientras que IndieWire critica que el guion se sienta como “un primer borrador lleno de decisiones poco trabajadas y datos cuestionables”.
Las pocas tablas de salvación
No todo es negativo. Algunas críticas destacan el trabajo del reparto, especialmente Virginia Gardner y Mel Jarnson. Casey Chong reconoce que ambas ofrecen interpretaciones por encima de la media, aunque “no son suficientes para compensar un horror acuático visualmente pobre”.Desde Dread Central, Chad Collins concede que la película tiene “una premisa potente”, aunque lamenta que un tono irregular le impida alcanzar algo más memorable. Y Dan Tabor, una de las pocas voces claramente favorables, defiende en Cinapse que Killer Whale “funciona tanto a nivel visceral como emocional”, valorándola como un ejercicio de género honesto.
Un tiburón sin dientes… ni colmillos
En conjunto, las primeras críticas dibujan a Killer Whale como un thriller acuático que se queda peligrosamente a flote. Para muchos, es una película demasiado preocupada por su mensaje como para abrazar el espectáculo, y demasiado torpe técnicamente para generar verdadero terror.Puede funcionar como entretenimiento ligero para una tarde perezosa, como apuntan algunos críticos. Pero el consenso dominante es claro:
ni muerde, ni asusta, ni deja huella.
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