Esta película es otra más del montón, no aporta nada y no trata de elevar el nivel a pesar que el personaje tiene recursos narrativos de sobra para brillar. Venom sigue siendo una parodia de si mismo cayendo más en el ridículo y seguro me dirán que es así en los comics y bla bla bla, pero en los mismos comics tenemos momentos infames y bizarros como la vez que Capitana Marvel cometió incesto con su propio hijo del futuro para concebirlo a él mismo (WTF) y es algo que ni de broma Marvel se atrevería adaptar, lo ideal es tomar las mejores referencias del personaje y crear una adaptación solida y creíble (véase al Venom de Marvel“s Spider-Man 2) pero como que ya es algo tarde tratándose de una tercera película.
Reportar CitarEl “Love and Thunder“ del Universo de Spider-Man (sin Spider-Man).... no sé qué publico objetivo consume este tipo de porquería, pero parte de la culpa que Hollywood siga tomando del pelo con productos mediocres, plagados de idioteces e incluso, con efectos especiales y CGI sin pulir; es de los mismos espectadores que pagan una boleta de cine.....
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Crítica de “Venom: The Last Dance”: Una despedida con un cierre caótico y poco memorable
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"Venom: El Último Baile" cierra la trilogía con un tono desenfadado y bastante absurdo, manteniendo esa esencia de “extraña pareja” entre Eddie Brock (Tom Hardy) y su particular amigo alienígena. Aunque Tom Hardy hace un esfuerzo por darle algo de vida a Eddie y al irónico Venom, la película se queda en una sucesión de escenas caóticas y chistes que nunca llegan a encontrar un equilibrio entre lo cómico y lo emocionante.
La historia gira en torno a la aparición de Knull, el dios de los simbiontes, quien envía sus criaturas xenófagas para capturar a Venom y recuperar un objeto codiciado conocido como el Codex. Sin embargo, la trama se va diluyendo en medio de escenarios disparatados, como una escena en Las Vegas donde Venom y Eddie se convierten en improvisados bartenders y otra en la que se unen a una familia hippie en su viaje a Área 51. Aunque estos momentos buscan la comedia, se sienten desconectados de la amenaza central y rompen cualquier tensión que se intente construir.
A pesar de algunas ideas interesantes y el esfuerzo de Hardy, "El Último Baile" no logra el impacto esperado. Los efectos visuales son irregulares, y el caos de sus escenas de acción, especialmente en el clímax, termina por saturar más que emocionar. En comparación con la segunda entrega, la química entre Eddie y Venom parece algo forzada y sin el mismo encanto, mientras que los personajes secundarios —interpretados por actores talentosos como Chiwetel Ejiofor y Juno Temple— apenas aportan al desarrollo de la historia.
En conclusión, "Venom: El Último Baile" es una despedida sin mucho sabor, con más bromas forzadas que emoción real. Aunque hay momentos que arrancan una sonrisa, este cierre no logra justificar su desenlace ni aportar un cierre memorable para los fans del simbionte.
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