Desde el punto de vista televisivo, la serie funciona muy bien: está bien rodada, las interpretaciones son sólidas y la historia engancha desde el principio. El problema viene cuando uno recuerda que lo que se cuenta está muy libremente inspirado en hechos reales. Aquí los criminales aparecen casi humanizados, como si fueran tipos con ciertos códigos o límites, cuando en realidad eran delincuentes violentos, duros y sin escrúpulos, capaces de cualquier cosa con tal de salirse con la suya. Ese blanqueamiento molesta un poco y resta crudeza a lo que debería ser un retrato más incómodo y fiel. Aun así, como relato de ficción resulta adictiva y entretenida, aunque conviene verla sabiendo que lo que muestra está bastante edulcorado.
Dunecito
7
Desde el punto de vista televisivo, la serie funciona muy bien: está bien rodada, las interpretaciones son sólidas y la historia engancha desde el principio. El problema viene cuando uno recuerda que lo que se cuenta está muy libremente inspirado en hechos reales. Aquí los criminales aparecen casi humanizados, como si fueran tipos con ciertos códigos o límites, cuando en realidad eran delincuentes violentos, duros y sin escrúpulos, capaces de cualquier cosa con tal de salirse con la suya. Ese blanqueamiento molesta un poco y resta crudeza a lo que debería ser un retrato más incómodo y fiel. Aun así, como relato de ficción resulta adictiva y entretenida, aunque conviene verla sabiendo que lo que muestra está bastante edulcorado.
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