Los vampiros no existen, ¿Verdad?
En Transilvania, sí. Y también existe el castillo de Drácula. Los habitantes de un pueblo cercano tienen un aspecto pálido, como si les hubiesen chupado la sangre. Además, el cementerio es el punto de encuentro de oscuras figuras y el lugar donde enmudecen los aullidos de unas grutas misteriosas. Mark y su lobo sospechan que se trata de algo peor que un vampiro.
Sinopsis:
Los vampiros no existen, ¿Verdad?
En Transilvania, sí. Y también existe el castillo de Drácula. Los habitantes de un pueblo cercano tienen un aspecto pálido, como si les hubiesen chupado la sangre. Además, el cementerio es el punto de encuentro de oscuras figuras y el lugar donde enmudecen los aullidos de unas grutas misteriosas. Mark y su lobo sospechan que se trata de algo peor que un vampiro.