La razón real del veto sería el argumento, demasiado escabroso. Finalmente, Wilde estrenó la obra en París, con un programa diseñado por Toulouse-Lautrec. El argumento original fue retocado en las partes más atrevidas; así, Wilde encubrió un amor homosexual entre dos hombres, sustituyendo a uno por un personaje femenino. Las críticas fueron más bien tibias, y se cree que en parte fueron más a favor de Wilde que por el interés de la obra en sí. Salomé fue mostrada en otros países en pases privados, ya que era problemática para salas comerciales. En Londres, no se anunciaron funciones públicas hasta la década de 1930.
Su estreno teatral fue accidentado; Wilde no obtuvo licencia para presentarla en Londres supuestamente porque la normativa de la época prohibía representar temas bíblicos
La obra se publicó originalmente en francés en 1891, y sólo tres años después apareció la traducción inglesa.
Tras la muerte, en una combinación de eros y thanatos muy propia de la época (ya antes, un soldado sirio, enamorado de Salomé se ha suicidado), Salomé besa los labios de la cabeza cortada de Jokanaan. Herodes, enamorado a su vez de Salomé, ordena matarla.
En la obra de Wilde, en cambio, Salomé está enamorada (obsesivamente incluso) de Jokanaan (Juan), quien rechaza su amor.
En la Biblia, Salomé pedía la muerte de Juan por instigación de su madre Herodías, a la que Juan reprochaba convivir con Herodes a pesar de estar casada con Filipo, hermano de Herodes.
Oscar Wilde añade al personaje de Salomé todo un argumento que trastoca la historia evangélica de Juan el Bautista.
Curiosidades: 9
Jack el Destripador
La obra está llena de un simbolismo (obsérvese por ejemplo la relevancia de la luna) y una tensión dramática. Sirvió de punto de partida para la ópera del mismo título del compositor alemán Richard Strauss.
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