The Swapper, desarrollado por Facepalm Games para PC, es un plataformas atmosférico con numerosos rompecabezas ambientado en un mundo extraño en los confines de la galaxia.
En The Swapper no hay armas, no hay enemigos y no más que una habilidad concreta que se puede ejecutar con el “arma” que portamos, que es la que da el nombre al juego. El "Swapper" es un herramienta que nos permite proyectar + clones de nosotros mismos en cualquier punto del espacio, con una habilidad secundaria que nos permite pasar de nuestro cuerpo a cualquiera de los clones que hayamos creado asumiendo que no haya obstáculos de por medio. Los ejemplos más tempranos de su uso los vemos con las clásicas placas de presión: el clásico ejemplo de una compuerta que sólo se abre si pisas la placa y que se cierra si dejas de pisarla, aquí se resuelve dejando un clon encima. Sólo hay que tener en cuenta que los clones que no poseemos se mueven en la misma dirección y sentido del personaje que controlamos, así que si nos movemos de izquierda a derecha, saltamos o hacemos cualquier movimiento, nuestros clones los imitan -hasta que caen en alguna fosa o nos topamos con algún muro que haga que el clon toque al personaje principal, lo que lo desintegra-.
Sinopsis:
The Swapper, desarrollado por Facepalm Games para PC, es un plataformas atmosférico con numerosos rompecabezas ambientado en un mundo extraño en los confines de la galaxia.
En The Swapper no hay armas, no hay enemigos y no más que una habilidad concreta que se puede ejecutar con el “arma” que portamos, que es la que da el nombre al juego. El "Swapper" es un herramienta que nos permite proyectar + clones de nosotros mismos en cualquier punto del espacio, con una habilidad secundaria que nos permite pasar de nuestro cuerpo a cualquiera de los clones que hayamos creado asumiendo que no haya obstáculos de por medio. Los ejemplos más tempranos de su uso los vemos con las clásicas placas de presión: el clásico ejemplo de una compuerta que sólo se abre si pisas la placa y que se cierra si dejas de pisarla, aquí se resuelve dejando un clon encima. Sólo hay que tener en cuenta que los clones que no poseemos se mueven en la misma dirección y sentido del personaje que controlamos, así que si nos movemos de izquierda a derecha, saltamos o hacemos cualquier movimiento, nuestros clones los imitan -hasta que caen en alguna fosa o nos topamos con algún muro que haga que el clon toque al personaje principal, lo que lo desintegra-.