Muchos años han pasado desde que te embarcaste en la búsqueda por el Talismán de Khoronz, un viaje que te llevó más allá de los confines de tu propio espacio y tiempo a la encantada isla de Karos. La aventura estaba plagada de muchos peligros, pero estaba al final la satisfacción de un intrincado problema resuelto y de un tesoro ganado.
En tu estudio hay numerosos recuerdos de esa búsqueda - + primero el talismán mismo, un artículo que inexplicablemente perdió sus poderes cuando lo trajiste a tu propio mundo. Luego las finamente labradas cosas de oro, plata y piedras preciosas, y las muchas gemas desmontadas. Estás no son el tipo de cosa que puede ser fácilmente convertido en dinero - demasiadas preguntas serían hechas - así que siempre tienes que mantener su existencia como un secreto de todos menos de unos cuantos amigos cercanos.
Levantándote de tu escritorio, cruzas la habitación para contemplar el más enigmático de todos los tesoros de Karos; el bello espejo que encontraste en la guarida de Khoronz bajo el monte Pykon. Obviamente no tiene precio. La calidad de la artesanía y las joyas que lo embellecen te lo dicen, ¿pero es más de lo que aparenta?
El cristal es de una calidad peculiarmente oscura, devolviendo un reflejo que parece casi solido, tanto que extiendes tus manos para agarrarlo.
A medida que tocas el cristal un abrupto cambio toma lugar. La superficie se vuelve de un sombrío gris y tu reflejo desaparece, para ser reemplazado por una densa y arremolinante niebla. Entonces te sientes a ti mismo siendo arrastrado lentamente pero irresistiblemente hacia delante...
Sinopsis:
Muchos años han pasado desde que te embarcaste en la búsqueda por el Talismán de Khoronz, un viaje que te llevó más allá de los confines de tu propio espacio y tiempo a la encantada isla de Karos. La aventura estaba plagada de muchos peligros, pero estaba al final la satisfacción de un intrincado problema resuelto y de un tesoro ganado.
En tu estudio hay numerosos recuerdos de esa búsqueda - + primero el talismán mismo, un artículo que inexplicablemente perdió sus poderes cuando lo trajiste a tu propio mundo. Luego las finamente labradas cosas de oro, plata y piedras preciosas, y las muchas gemas desmontadas. Estás no son el tipo de cosa que puede ser fácilmente convertido en dinero - demasiadas preguntas serían hechas - así que siempre tienes que mantener su existencia como un secreto de todos menos de unos cuantos amigos cercanos.
Levantándote de tu escritorio, cruzas la habitación para contemplar el más enigmático de todos los tesoros de Karos; el bello espejo que encontraste en la guarida de Khoronz bajo el monte Pykon. Obviamente no tiene precio. La calidad de la artesanía y las joyas que lo embellecen te lo dicen, ¿pero es más de lo que aparenta?
El cristal es de una calidad peculiarmente oscura, devolviendo un reflejo que parece casi solido, tanto que extiendes tus manos para agarrarlo.
A medida que tocas el cristal un abrupto cambio toma lugar. La superficie se vuelve de un sombrío gris y tu reflejo desaparece, para ser reemplazado por una densa y arremolinante niebla. Entonces te sientes a ti mismo siendo arrastrado lentamente pero irresistiblemente hacia delante...