El primer juego de ¨Chester Cheeta¨ se trata de un plataformas que no destaca absolutamente en nada y que como máximo nos hará pasar el rato. Lo único que destaca este juego sobre los demás es que es muy fácil. Demasiado fácil para una consola como es la Mega Drive, pero siendo un juego claramente dirigido al público infantil, y al ser un juego que trata de vender un comestible, no es de extrañar esto.
Ahora, eso si, de cosas que nos harán que este juego sea difícil de olvidar hay bastantes. Ya no solo porque manejamos al bueno de Cheetah que se pasea por los escenarios con total chulería, sino porque la mayor parte de los personajes, incluyendo los enemigos, llevan gafas de sol para parecer ser más ¨cools¨, por no decir que el juego contiene los power-ups más inútiles que nos podemos encontrar en un juego, como es el caso de las gafas de sol, las cuales, si se las pone Cheetah (supongo que se las pondrá sobre sus propias gafas porque si no no lo entiendo) lo verá todo en blanco y negro salvo una serie de objetos recogibles que ya sabiamos desde un principio que se podían recoger, además de la guitarra, que hará que el gilipuertas de Cheetah empiece a tocar y menearse de un lado a otro, mientras se nos rie en nuestra puta cara por haber perdido 5 minutos de nuestra vida al recoger una jodida guitarra. La mayor putada de coger la guitarra es que el gilipuertas de Cheetah se caiga por un precipicio, pero con tal de que pare nos importará una mierda.
Por lo demás, y como he dicho antes, este juego carece de total inovación y de diversión. Simplemente son 5 niveles donde nos pasearemos por los escenarios disfrutando del paisaje y de los buenos gráficos del juego, a la vez que evitamos los enemigos más fáciles de matar con los que nos encontraremos en un juego hasta encontrar una pieza de scooter y ver un final que aun no viendo la portada del juego nos lo oleremos.
Lo jodido del juego es que en los 5 niveles solo el último tiene un jefe final, y pese a que los creadores se hagan los ingeniosos tratando de hacer parecer al combate final difícil, el simple hecho de que aparezca un palomo con granadas que se le caen tras matarlo es suficiente como para pillarle el tanquillo y acabar con el juego de una vez.
Se me hace imposible darle menos de 5, puesto que al igual que no tiene nada destacable, no tiene nada que sirva para ponerlo bajo tierra.
Sin ventajas, ni inconvenientes, solo un juego donde manejaremos a un guepardo que se cree la hostia por llevar unas gafas de sol... ah, si... y por tener una scooter.
Jack el Destripador
5
El primer juego de ¨Chester Cheeta¨ se trata de un plataformas que no destaca absolutamente en nada y que como máximo nos hará pasar el rato. Lo único que destaca este juego sobre los demás es que es muy fácil. Demasiado fácil para una consola como es la Mega Drive, pero siendo un juego claramente dirigido al público infantil, y al ser un juego que trata de vender un comestible, no es de extrañar esto.
Ahora, eso si, de cosas que nos harán que este juego sea difícil de olvidar hay bastantes. Ya no solo porque manejamos al bueno de Cheetah que se pasea por los escenarios con total chulería, sino porque la mayor parte de los personajes, incluyendo los enemigos, llevan gafas de sol para parecer ser más ¨cools¨, por no decir que el juego contiene los power-ups más inútiles que nos podemos encontrar en un juego, como es el caso de las gafas de sol, las cuales, si se las pone Cheetah (supongo que se las pondrá sobre sus propias gafas porque si no no lo entiendo) lo verá todo en blanco y negro salvo una serie de objetos recogibles que ya sabiamos desde un principio que se podían recoger, además de la guitarra, que hará que el gilipuertas de Cheetah empiece a tocar y menearse de un lado a otro, mientras se nos rie en nuestra puta cara por haber perdido 5 minutos de nuestra vida al recoger una jodida guitarra. La mayor putada de coger la guitarra es que el gilipuertas de Cheetah se caiga por un precipicio, pero con tal de que pare nos importará una mierda.
Por lo demás, y como he dicho antes, este juego carece de total inovación y de diversión. Simplemente son 5 niveles donde nos pasearemos por los escenarios disfrutando del paisaje y de los buenos gráficos del juego, a la vez que evitamos los enemigos más fáciles de matar con los que nos encontraremos en un juego hasta encontrar una pieza de scooter y ver un final que aun no viendo la portada del juego nos lo oleremos.
Lo jodido del juego es que en los 5 niveles solo el último tiene un jefe final, y pese a que los creadores se hagan los ingeniosos tratando de hacer parecer al combate final difícil, el simple hecho de que aparezca un palomo con granadas que se le caen tras matarlo es suficiente como para pillarle el tanquillo y acabar con el juego de una vez.
Se me hace imposible darle menos de 5, puesto que al igual que no tiene nada destacable, no tiene nada que sirva para ponerlo bajo tierra.
Sin ventajas, ni inconvenientes, solo un juego donde manejaremos a un guepardo que se cree la hostia por llevar unas gafas de sol... ah, si... y por tener una scooter.
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