¨Dragon Ball Z V.R.V.S.¨ se trata de un juego bastante original, puesto que se basa en el aspecto de los combates de la serie para dar al jugador una experiencia de juego única, aunque es posible que esta originalidad no sea tan buena o no esté bien enfocada. Si bien es cierto que hacer algo original esta muy bien, hay que tener en cuenta que esa cosa original debe gustar a la gente.
La originalidad de ¨Dragon Ball Z V.R.V.S.¨ se encuentra en el hecho de que veremos la acción desde la espalda del personaje, como si de ¨Punch-Out¨ se tratase, y deberemos tratar de derrotar al rival a base de puñetazos, rafagas de energía y los ataques especiales del personaje elegido. Esto da lugar a combates frenéticos en al que al menor descuido pueden terminar en poco tiempo, y cuando digo en poco tiempo, es en segundos. Claramente podremos esquivar los ataques invocando un escudo protector o retirándonos, pero a la mínima que se baje la guardia el combate habrá terminado. Todos los combates con excepción del último son la hostia de fáciles. Claramente, la experiencia de juego es tan única y la acción tan rápida que en un principio no tendremos ni puñetera idea de como va el juego, pero cuando le cogemos el tranquilo llegaremos a abrirnos camino hasta el jefazo con suma facilidad. Este último se trata de un personaje original, pero al estar en un juego arcade donde la historia se desarrolla poco, este detalle nos importará una mierda. Más bien nos importará el descubrir como derrotarlo, puesto que es él el sacacuartos del juego. Aquí da igual lo que hagas o por donde lo mires, no hay ningún truco para derrotarlo, solo el azar y el conocimiento que tengamos de los movimientos de los personajes, puesto que la defensa no nos servirá de mucho ya que el tío es lo suficientemente fuerte como para hacernos algo de daño aún estando defendiéndonos. Si lo llegamos a derrotar veremos el final del personaje escogido, donde Shen Long le concederá su deseo.
El problema del juego, además de la subida abrupta de la dificultad, es la mecánica de juego en si. La acción es tan rápida y frenética que es imposible disfrutarla, y si nos metemos en la piel de alguien que visite a menudo los salones recreativos, lo más seguro es que pensemos que el juego nos engancharía en un principio, pero nada más lo dejemos al ver que el jefazo es casi imposible, lo más seguro es que no los volveríamos a jugar. Claramente dicha acción frenética esta hecho a postas para tratar de hacer del juego adictivo, pero la experiencia vivida por el jugador en el juego es tan pobre que no volverá a tocarlo tras dejarlo.
Ese es su único fallo, un fallo lo suficiente gordo como para que el juego solo este ahí por curiosidad. Sin embargo, si nos ponemos a analizarlo con mayor detenimiento, sacaremos cosas bastante positivas de él, especialmente en apartado técnico, puesto que el juego en realidad esta la mar de currado, con un estilo gráfico idéntico al de la serie, y por un momento llegaremos a pensar que estamos presenciando un combate de esta, por lo que el juego cumple su cometido de fidelidad y de recreación.
Igualmente el juego no es para todo el mundo, y solo es aconsejable como curiosidad, pero en mi caso, reconozco que pase un buen rato tratando de derrotar inutilmente al jefazo.
Jack el Destripador
6
¨Dragon Ball Z V.R.V.S.¨ se trata de un juego bastante original, puesto que se basa en el aspecto de los combates de la serie para dar al jugador una experiencia de juego única, aunque es posible que esta originalidad no sea tan buena o no esté bien enfocada. Si bien es cierto que hacer algo original esta muy bien, hay que tener en cuenta que esa cosa original debe gustar a la gente.
La originalidad de ¨Dragon Ball Z V.R.V.S.¨ se encuentra en el hecho de que veremos la acción desde la espalda del personaje, como si de ¨Punch-Out¨ se tratase, y deberemos tratar de derrotar al rival a base de puñetazos, rafagas de energía y los ataques especiales del personaje elegido. Esto da lugar a combates frenéticos en al que al menor descuido pueden terminar en poco tiempo, y cuando digo en poco tiempo, es en segundos. Claramente podremos esquivar los ataques invocando un escudo protector o retirándonos, pero a la mínima que se baje la guardia el combate habrá terminado. Todos los combates con excepción del último son la hostia de fáciles. Claramente, la experiencia de juego es tan única y la acción tan rápida que en un principio no tendremos ni puñetera idea de como va el juego, pero cuando le cogemos el tranquilo llegaremos a abrirnos camino hasta el jefazo con suma facilidad. Este último se trata de un personaje original, pero al estar en un juego arcade donde la historia se desarrolla poco, este detalle nos importará una mierda. Más bien nos importará el descubrir como derrotarlo, puesto que es él el sacacuartos del juego. Aquí da igual lo que hagas o por donde lo mires, no hay ningún truco para derrotarlo, solo el azar y el conocimiento que tengamos de los movimientos de los personajes, puesto que la defensa no nos servirá de mucho ya que el tío es lo suficientemente fuerte como para hacernos algo de daño aún estando defendiéndonos. Si lo llegamos a derrotar veremos el final del personaje escogido, donde Shen Long le concederá su deseo.
El problema del juego, además de la subida abrupta de la dificultad, es la mecánica de juego en si. La acción es tan rápida y frenética que es imposible disfrutarla, y si nos metemos en la piel de alguien que visite a menudo los salones recreativos, lo más seguro es que pensemos que el juego nos engancharía en un principio, pero nada más lo dejemos al ver que el jefazo es casi imposible, lo más seguro es que no los volveríamos a jugar. Claramente dicha acción frenética esta hecho a postas para tratar de hacer del juego adictivo, pero la experiencia vivida por el jugador en el juego es tan pobre que no volverá a tocarlo tras dejarlo.
Ese es su único fallo, un fallo lo suficiente gordo como para que el juego solo este ahí por curiosidad. Sin embargo, si nos ponemos a analizarlo con mayor detenimiento, sacaremos cosas bastante positivas de él, especialmente en apartado técnico, puesto que el juego en realidad esta la mar de currado, con un estilo gráfico idéntico al de la serie, y por un momento llegaremos a pensar que estamos presenciando un combate de esta, por lo que el juego cumple su cometido de fidelidad y de recreación.
Igualmente el juego no es para todo el mundo, y solo es aconsejable como curiosidad, pero en mi caso, reconozco que pase un buen rato tratando de derrotar inutilmente al jefazo.
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