¨Albert Odyssey¨ de la Sega Saturn es una autentica joya de la consola, que debería ser más recordada.
Ya no es solo que el juego contenga una impecable y memorable banda sonora (de la que hay que destacar el tema que se escucha en el mapa del mundo y el que se escucha en los momentos tristes), sino que presenta un carisma que sobrepasa los limites. Es un juego cuya trama, pese a lo simple que resulta, engancha, y cuyos personajes, pese a que guardan alguno de los estereotipos de estos juegos, nos llegan al corazón. El aspecto de juego de SNES que se le ha dotado al juego no hace nada más que darle más encanto al juego. Pero lo más importante de todo, es que es un juego en el que ocurrirán una sería de cosas inesperadas. Inesperadas, puesto que el nivel de frikismo y cachondeo del juego es ¨más de 8.000¨.
Los personajes, como he dicho, guardan algunos estereotipos de los juegos RPG japoneses. Tenemos por una parte a Pike, el joven protagonista ¨mudo¨ (va entre comillas puesto que en teoría el habla las elecciones que comenta el jugador); Eka, la chica con el que el protagonista mantendrá una relación amorosa y cuyo amor será su mayor apoyo; Leos, una sacerdotisa experta en las artes marciales, el estereotipo en ella es que representa a la personaje insegura de sus habilidades; Gryzz, el hombre dragón con un elevado sentido del honor y el Chuck Norris del grupo, si alguien del grupo tiene todas las papeletas de quedar vivo, este es él; y Amon (estúpido y sensual Amon), el hombre pajaro que representa al estereotipo del personaje afeminado (aunque claramente el que sea hombre pajaro lo hace más original); Kia, la maga y chica insolente.
Sea como sea, esta serie de personajes serán frutos de la mayor parte de nuestras alegrías en este juego, debido a que sus distintas formas de ver las cosas hacen que el juego este lleno de situaciones de lo más hilirantes. Sea como sea, si hay una cosa que debo destacar de estos carismáticos personajes, es su elevado nivel de expresividad, puesto que a lo largo del juego, el muñequito que representa a estos en las ciudades y demás, hará unos gestos que acabarán convirtiéndose en algo completamente carracterísticos de estos, y razón de porque no tardarán en llamarnos la atención.
El nivel de frikismo, se encuentra en, como he dicho antes, en las situaciones hilirantes que se producen debido a las diferentes formas de pensar de los protagonistas y de los personajes que los rodean. Esto hace que nos animemos a hablar con toda la gente de todos los pueblos, puesto que es más que probable que nos encontremos con alguien que nos de una sonrisa. Impagable y memorable es la referencia de Bruce Lee en el juego, que seguramente será uno de los momentos más hilarantes e inesperados de los videojuegos. Es cuestión de ver dicha escena para saber que los creadores no se han tomado muy en serio el argumento del juego, tomandoselo más que nada en cachondeo y haciendo que por lo tanto, el juego sea puro cachondeo, algo bastante raro en los juegos de rol japonés, por lo que este juego es, para decirlo de una forma, único en su especie.
El juego, que esta dividido en dos partes, resulta ser igual de corto que un juego de la SNES, pese a ser un juego de una generación posterior. Esto puede ser del gusto de ciertas personas (como yo), o puede no gustar a otras. En cualquier caos, pese a esto, el juego no es difícil, y el ¨grind¨ ni se nota. Resulta ser bastante raro que un personaje no mejore por lo menos en 3 combates. La única parte verdaderamente y jodidamente dificil (y razón por la que es recordado especialmente el juego) es por el laberinto del final, aunque hoy en dia, y con la ayuda de internet, es fácil dar con la solución y cualquiera que jugo el juego en su época y no lo termino por ese nivel se llevará las manos encima al ver como los creadores los han troleado, al ser el camino para la siguiente planta más directo.
El argumento es la parte en la que el juego falla, puesto que no esta tan desarrollado como alguien quería, aunque la razón de esto, se encuentran en los jefazos finales de cada parte, cuya razón de ser como son es de lo más estereotipada. Luego tenemos que a Leo, uno de los mejores personajes del que dispone el juego, es remplazado en la segunda parte por una chica repelente como lo es Kia. No es que esta este mal, pero Leo era más ¨guay¨. Pero si hay algo que verdaderamente jode del argumento, es el final, donde se hace un recorrido de los sitios visitados por el jugador y que termina con todos los personajes reunidos para posar delante del jugador. No hubiese estado de más poner por lo menos algun comentario de los personajes en esa parte.
Por lo demás, el juego posee una interfaz de combate bastante buena y fácil de aprender, además de que cada personaje y enemigo posee sus hechizos, excepto Amon y Gryzz que posee otro tipo de ataques especiales, cosa que da una enorme variedad al juego y hará que nos animemos a mejorar a los personajes para acceder a todos los hechizos.
Pero en fin, un autentico clásico de la Sega Saturn que merece la pena probar.
Jack el Destripador
9
¨Albert Odyssey¨ de la Sega Saturn es una autentica joya de la consola, que debería ser más recordada.
Ya no es solo que el juego contenga una impecable y memorable banda sonora (de la que hay que destacar el tema que se escucha en el mapa del mundo y el que se escucha en los momentos tristes), sino que presenta un carisma que sobrepasa los limites. Es un juego cuya trama, pese a lo simple que resulta, engancha, y cuyos personajes, pese a que guardan alguno de los estereotipos de estos juegos, nos llegan al corazón. El aspecto de juego de SNES que se le ha dotado al juego no hace nada más que darle más encanto al juego. Pero lo más importante de todo, es que es un juego en el que ocurrirán una sería de cosas inesperadas. Inesperadas, puesto que el nivel de frikismo y cachondeo del juego es ¨más de 8.000¨.
Los personajes, como he dicho, guardan algunos estereotipos de los juegos RPG japoneses. Tenemos por una parte a Pike, el joven protagonista ¨mudo¨ (va entre comillas puesto que en teoría el habla las elecciones que comenta el jugador); Eka, la chica con el que el protagonista mantendrá una relación amorosa y cuyo amor será su mayor apoyo; Leos, una sacerdotisa experta en las artes marciales, el estereotipo en ella es que representa a la personaje insegura de sus habilidades; Gryzz, el hombre dragón con un elevado sentido del honor y el Chuck Norris del grupo, si alguien del grupo tiene todas las papeletas de quedar vivo, este es él; y Amon (estúpido y sensual Amon), el hombre pajaro que representa al estereotipo del personaje afeminado (aunque claramente el que sea hombre pajaro lo hace más original); Kia, la maga y chica insolente.
Sea como sea, esta serie de personajes serán frutos de la mayor parte de nuestras alegrías en este juego, debido a que sus distintas formas de ver las cosas hacen que el juego este lleno de situaciones de lo más hilirantes. Sea como sea, si hay una cosa que debo destacar de estos carismáticos personajes, es su elevado nivel de expresividad, puesto que a lo largo del juego, el muñequito que representa a estos en las ciudades y demás, hará unos gestos que acabarán convirtiéndose en algo completamente carracterísticos de estos, y razón de porque no tardarán en llamarnos la atención.
El nivel de frikismo, se encuentra en, como he dicho antes, en las situaciones hilirantes que se producen debido a las diferentes formas de pensar de los protagonistas y de los personajes que los rodean. Esto hace que nos animemos a hablar con toda la gente de todos los pueblos, puesto que es más que probable que nos encontremos con alguien que nos de una sonrisa. Impagable y memorable es la referencia de Bruce Lee en el juego, que seguramente será uno de los momentos más hilarantes e inesperados de los videojuegos. Es cuestión de ver dicha escena para saber que los creadores no se han tomado muy en serio el argumento del juego, tomandoselo más que nada en cachondeo y haciendo que por lo tanto, el juego sea puro cachondeo, algo bastante raro en los juegos de rol japonés, por lo que este juego es, para decirlo de una forma, único en su especie.
El juego, que esta dividido en dos partes, resulta ser igual de corto que un juego de la SNES, pese a ser un juego de una generación posterior. Esto puede ser del gusto de ciertas personas (como yo), o puede no gustar a otras. En cualquier caos, pese a esto, el juego no es difícil, y el ¨grind¨ ni se nota. Resulta ser bastante raro que un personaje no mejore por lo menos en 3 combates. La única parte verdaderamente y jodidamente dificil (y razón por la que es recordado especialmente el juego) es por el laberinto del final, aunque hoy en dia, y con la ayuda de internet, es fácil dar con la solución y cualquiera que jugo el juego en su época y no lo termino por ese nivel se llevará las manos encima al ver como los creadores los han troleado, al ser el camino para la siguiente planta más directo.
El argumento es la parte en la que el juego falla, puesto que no esta tan desarrollado como alguien quería, aunque la razón de esto, se encuentran en los jefazos finales de cada parte, cuya razón de ser como son es de lo más estereotipada. Luego tenemos que a Leo, uno de los mejores personajes del que dispone el juego, es remplazado en la segunda parte por una chica repelente como lo es Kia. No es que esta este mal, pero Leo era más ¨guay¨. Pero si hay algo que verdaderamente jode del argumento, es el final, donde se hace un recorrido de los sitios visitados por el jugador y que termina con todos los personajes reunidos para posar delante del jugador. No hubiese estado de más poner por lo menos algun comentario de los personajes en esa parte.
Por lo demás, el juego posee una interfaz de combate bastante buena y fácil de aprender, además de que cada personaje y enemigo posee sus hechizos, excepto Amon y Gryzz que posee otro tipo de ataques especiales, cosa que da una enorme variedad al juego y hará que nos animemos a mejorar a los personajes para acceder a todos los hechizos.
Pero en fin, un autentico clásico de la Sega Saturn que merece la pena probar.
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