¨El Mundo Nunca es Suficiente¨ se trata de un entretenido juego de James Bond basado en la película del mismo nombre, y que si lo comparamos con la cutre versión para la Game Boy Color, este le da 3.000 patadas voladoras a lo Chuck Norris, aunque la versión para la N64 esta aun más mejor.
Este juego protagonizado por James Bond nos presenta un mundo irreal donde solo bastará con un puñetazo para cargarnos a una persona, pero donde necesitaremos 4 tiros para cargárnoslas. Un mundo donde es posible que le des un tiro a alguien y este ni se inmute. Un mundo donde un helicoptero se pone en medio de un gas flamingero que llega incluso a atravesarlo y ni se mueve de ahí. Un mundo donde podemos ganar 50 partidas de Poker y la banca ni se cae ni el empleado sospecha siquiera si estamos haciendo trampas. Un mundo donde podemos cargarnos a la gente con un Motorola. Si fuese un Nokia tal vez tendría más sentido, pero no... Vamos, que nos presenta un mundo donde la I.A. es un poco mierda y donde se puede producir momentos completamente hilirantes.
El juego se basa en 8 misiones bastante cortas, cosa que nos esperamos al ser la adaptación de una película, y que están llenas de acción frenética, pero no tan frenética como la versión de la 64 que tiraba más por un ¨Goldeneye¨.
Quizás, lo mejor que tiene el juego, es que es una buena opción si se quiere hacer unas cuantas partiditas al Blackjack, además de que es todo un puto descojone cuando tratas de darle un puñetazo a un civil luego de hacerle la gracia.
El juego presenta unos buenos gráficos y una gran variedad de armas y gadgets que podremos usar entre las misiones, aunque el uso de estos últimos se encuentra totalmente limitados.
Como toda adaptación de película, una vez acabado el juego no hay nada más que hacer. No se ha desbloqueado ningún modo ni nada, y lo único que nos llamará la atención es un menú de trucos, aunque esto, junto a los niveles llenos de acción (exceptuando el de las cartas) será suficiente para poder volver a apetecernos echarnos unas partiditas a este juego que cumple completamente su función principal: Entretener y divertir.
Jack el Destripador
7
¨El Mundo Nunca es Suficiente¨ se trata de un entretenido juego de James Bond basado en la película del mismo nombre, y que si lo comparamos con la cutre versión para la Game Boy Color, este le da 3.000 patadas voladoras a lo Chuck Norris, aunque la versión para la N64 esta aun más mejor.
Este juego protagonizado por James Bond nos presenta un mundo irreal donde solo bastará con un puñetazo para cargarnos a una persona, pero donde necesitaremos 4 tiros para cargárnoslas. Un mundo donde es posible que le des un tiro a alguien y este ni se inmute. Un mundo donde un helicoptero se pone en medio de un gas flamingero que llega incluso a atravesarlo y ni se mueve de ahí. Un mundo donde podemos ganar 50 partidas de Poker y la banca ni se cae ni el empleado sospecha siquiera si estamos haciendo trampas. Un mundo donde podemos cargarnos a la gente con un Motorola. Si fuese un Nokia tal vez tendría más sentido, pero no... Vamos, que nos presenta un mundo donde la I.A. es un poco mierda y donde se puede producir momentos completamente hilirantes.
El juego se basa en 8 misiones bastante cortas, cosa que nos esperamos al ser la adaptación de una película, y que están llenas de acción frenética, pero no tan frenética como la versión de la 64 que tiraba más por un ¨Goldeneye¨.
Quizás, lo mejor que tiene el juego, es que es una buena opción si se quiere hacer unas cuantas partiditas al Blackjack, además de que es todo un puto descojone cuando tratas de darle un puñetazo a un civil luego de hacerle la gracia.
El juego presenta unos buenos gráficos y una gran variedad de armas y gadgets que podremos usar entre las misiones, aunque el uso de estos últimos se encuentra totalmente limitados.
Como toda adaptación de película, una vez acabado el juego no hay nada más que hacer. No se ha desbloqueado ningún modo ni nada, y lo único que nos llamará la atención es un menú de trucos, aunque esto, junto a los niveles llenos de acción (exceptuando el de las cartas) será suficiente para poder volver a apetecernos echarnos unas partiditas a este juego que cumple completamente su función principal: Entretener y divertir.
Reportar