Dejando de lado la polémica que ha causado el juego, debo decir que nos encontramos con un juego retro que nos ayudara a pasar el rato en casos de aburrimiento extremo.
Después de unos cuantos intentos he llegado a sobrevivir hasta el nivel 10, algo que ya es todo un logro sabiendo que solo me quedaba un jefe. Dichos jefes son claramente nombres ¨ilustres¨ de la comunidad mulsumana, tales como Bin Laden, el profeta Mohammed, y el Dios Ala.
A lo largo de los niveles nos encontraremos con diferentes tipos de mulsumanes, entre los que hay que destacar los kamikazes, de los cuales habrá que estar bien atento a sus gritos y a la pantalla para poder esquivarlos, los que lanzan bombas, y los que van en camiones. Estos tres son los mayores hijos de puta con los que nos encontraremos en el juego, y que si no tenemos cuidado nos harán perder nuestras vidas. Conforme más avancemos la masacre ira en aumento, y tendremos que estar atento a los paquetes que tiran nuestros amigos, que son tan hijos de puta que no se dignan a traernos refuerzos para enfrentarnos a los mulsumanes. Un modo de dos jugadores no hubiese estado mal, la verdad.
Sobre el personaje que manejamos, al cual la sipnosis se refiere como el ¨héroe americano¨, se trata de un tio con una parte del cabeño teñido de rubio y la otra de negro (vamos, que el verdadero héroe americano o es rubio o es moreno, sino, no lo es), y el cual no sabe disimular que es un adicto a la heroina (véase la venda que lleva en el brazo).
Poca cosa más hay que destacar de este juego cuyo único motivo de existencia es el de entretener, y del cual si vemos más allá de la polémica que ha causado, encontraremos en él el remedio contra el aburrimiento.
Jack el Destripador
6
Dejando de lado la polémica que ha causado el juego, debo decir que nos encontramos con un juego retro que nos ayudara a pasar el rato en casos de aburrimiento extremo.
Después de unos cuantos intentos he llegado a sobrevivir hasta el nivel 10, algo que ya es todo un logro sabiendo que solo me quedaba un jefe. Dichos jefes son claramente nombres ¨ilustres¨ de la comunidad mulsumana, tales como Bin Laden, el profeta Mohammed, y el Dios Ala.
A lo largo de los niveles nos encontraremos con diferentes tipos de mulsumanes, entre los que hay que destacar los kamikazes, de los cuales habrá que estar bien atento a sus gritos y a la pantalla para poder esquivarlos, los que lanzan bombas, y los que van en camiones. Estos tres son los mayores hijos de puta con los que nos encontraremos en el juego, y que si no tenemos cuidado nos harán perder nuestras vidas. Conforme más avancemos la masacre ira en aumento, y tendremos que estar atento a los paquetes que tiran nuestros amigos, que son tan hijos de puta que no se dignan a traernos refuerzos para enfrentarnos a los mulsumanes. Un modo de dos jugadores no hubiese estado mal, la verdad.
Sobre el personaje que manejamos, al cual la sipnosis se refiere como el ¨héroe americano¨, se trata de un tio con una parte del cabeño teñido de rubio y la otra de negro (vamos, que el verdadero héroe americano o es rubio o es moreno, sino, no lo es), y el cual no sabe disimular que es un adicto a la heroina (véase la venda que lleva en el brazo).
Poca cosa más hay que destacar de este juego cuyo único motivo de existencia es el de entretener, y del cual si vemos más allá de la polémica que ha causado, encontraremos en él el remedio contra el aburrimiento.
Un 6.
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