En esta secuela de ActRaiser nos vamos a encontrar tanto con decepciones como con sorpresas, aunque gracias a Dios, son mayores estas ultimas.
En cuanto a decepciones cabe destacar el hecho de que ha desaparecido por completo la mezcla de beat em up y simulador de construcción que caracterizó al primer juego, además de que ese ángel tan carismático que nos acompañaba en nuestros viajes ha sido substituido por unos ángeles cuya carisma es nula. También destaca el hecho de que tiene una dificultad fácil, que podría pasarse perfectamente por difícil y que, para postre, si escoges dicha dificultad solo te quedarán dos opciones: O ver el final en youtube, o volver a jugarlo en normal, porque el caso es que si escogemos la fácil no vamos ni a enfrentarnos contra el malo final. Esto hace que gran parte del carisma del juego se vaya al carajo, aunque las sorpresas hacen que tenga algo que lo hace único.
Dichas son el hecho de poder volar. Ahora por lo menos las alas no están de adorno. Con ellas podremos planear y llegar a sitios más elevados, y en el caso de aterrizar de forma normal solo hay que volver a poner el botón de saltar. También si mantienes pulsando el botón de ataque en cada posición y lo sueltas, harás que el personaje lance unos ataques especiales, que si los ahorras para el jefe final de cada nivel, te será más fácil derrotarlos.
También destaca la mejora del apartado gráfico y la batalla final, con todos los ángeles muertos escampados por el escenario, y los que te han acompañado durante todo el viaje muriendo de una forma cruel, no sin antes dirigirte una última palabra. Muy triste, aunque para desgracia mía, no pude evitar reírme cuando él último ángel, el que te daba las contraseñas, te recuerda la contraseña del nivel antes de morir. Es increíble, esta a punto de morirse y las últimas palabras que le suelta al maestro es la contraseña XDDDDDD.
Por último destacar el final, irónico, y del cual hay que verlo por uno mismo para descubrir la grandeza de esta obra. Yo lo consideraría de los mejores finales de un juego de la SNES, o incluso del mundillo en general. Nunca me entristecí tanto por un final de videojuego, y aun menos por la triste historia que le depara a un personaje de videojuego. También destacar el hecho de que los enemigos sean una personificación, o incluso una metáfora, de los siete pecados capitales.
En fin, es posible que carezca del encanto del juego original, pero tiene ciertos puntos que lo hacen un juego completamente recomendable a pesar de su elevada díficultad y del hecho de que vas a tener que enfrentarte contra dos tiradas de jefes finales, la primera, en la torre de Babel, contra los jefes secundarios, y la segunda, contra los verdaderos jefazos.
Jack el Destripador
8
En esta secuela de ActRaiser nos vamos a encontrar tanto con decepciones como con sorpresas, aunque gracias a Dios, son mayores estas ultimas.
En cuanto a decepciones cabe destacar el hecho de que ha desaparecido por completo la mezcla de beat em up y simulador de construcción que caracterizó al primer juego, además de que ese ángel tan carismático que nos acompañaba en nuestros viajes ha sido substituido por unos ángeles cuya carisma es nula. También destaca el hecho de que tiene una dificultad fácil, que podría pasarse perfectamente por difícil y que, para postre, si escoges dicha dificultad solo te quedarán dos opciones: O ver el final en youtube, o volver a jugarlo en normal, porque el caso es que si escogemos la fácil no vamos ni a enfrentarnos contra el malo final. Esto hace que gran parte del carisma del juego se vaya al carajo, aunque las sorpresas hacen que tenga algo que lo hace único.
Dichas son el hecho de poder volar. Ahora por lo menos las alas no están de adorno. Con ellas podremos planear y llegar a sitios más elevados, y en el caso de aterrizar de forma normal solo hay que volver a poner el botón de saltar. También si mantienes pulsando el botón de ataque en cada posición y lo sueltas, harás que el personaje lance unos ataques especiales, que si los ahorras para el jefe final de cada nivel, te será más fácil derrotarlos.
También destaca la mejora del apartado gráfico y la batalla final, con todos los ángeles muertos escampados por el escenario, y los que te han acompañado durante todo el viaje muriendo de una forma cruel, no sin antes dirigirte una última palabra. Muy triste, aunque para desgracia mía, no pude evitar reírme cuando él último ángel, el que te daba las contraseñas, te recuerda la contraseña del nivel antes de morir. Es increíble, esta a punto de morirse y las últimas palabras que le suelta al maestro es la contraseña XDDDDDD.
Por último destacar el final, irónico, y del cual hay que verlo por uno mismo para descubrir la grandeza de esta obra. Yo lo consideraría de los mejores finales de un juego de la SNES, o incluso del mundillo en general. Nunca me entristecí tanto por un final de videojuego, y aun menos por la triste historia que le depara a un personaje de videojuego. También destacar el hecho de que los enemigos sean una personificación, o incluso una metáfora, de los siete pecados capitales.
En fin, es posible que carezca del encanto del juego original, pero tiene ciertos puntos que lo hacen un juego completamente recomendable a pesar de su elevada díficultad y del hecho de que vas a tener que enfrentarte contra dos tiradas de jefes finales, la primera, en la torre de Babel, contra los jefes secundarios, y la segunda, contra los verdaderos jefazos.
Un 8.
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