Arrancamos el juego, y tras pasar las presentaciones de las compañías que han participado en el desarrollo del juego nos encontraremos con The Dude mirando la televisión mientras se toma una birra, cuando de repente suena la bestial banda sonora y una sonrisa se nos dibuja en el rostro. ¿Acaso Running With Scissors habrá conseguido superarse? Esto es lo que vamos a averiguar.
Si llevamos bastantes horas de juego en el Postal 3 lo más seguro que nos hayamos encontrado con un cartel que parodia a Gears of War. Este tiene una especie de eslogan que dice algo así como: Misma jugabilidad pero distintos mapas. Pues bien, esto es una referencia por parte de los creadores de porque han cambiado tanto al juego, ya que Postal 3 tiene diferente jugabilidad y diferentes escenarios, haciendo así del juego más original y lleno de sorpresas.
Básicamente el juego ha mejorado completamente en gráficos, y esto se nota una barbaridad en el primer escenario, con la puesta del sol y la impresión que produce a ver a The Dude tan cambiado. El escenario del puente como presentación es bastante genial, con esa música onírica que nos acompaña, y nos permite acostumbrarnos a los nuevos controles, viendo que la jugabilidad es bastante buena, y además a partir de un vídeo animado nos dará una explicación de lo ocurrido en el anterior juego, descubriendo que en realidad fue The Dude quien se disparo así mismo en el final del juego original, y en realidad si que fue el quien mato a Gary Coleman y a Krotchy. También nos despediremos por completo de los zombies, ya que solamente lo veremos en este mapa.
También nos daremos cuenta de que el juego, al igual que la expansión del Postal 2, no podremos ir de por libre, pero no tardaremos en descubrir que hay bastantes misiones que se desarollan en la ciudad y que podremos hacer lo que nos plazca. Si a esto le sumamos a que hay una pantalla de selección de misión, cosa del que carecía el Postal 2, la cosa va a mejor.
El humor negro esta muy presente, y si encuentras un parche de traducción te reiras todavía más, ya que la mayor parte del humor se encuentra en los textos que te explican la misión, además de en alguno de los consejos que nos sale en la pantalla de carga. Prueba de ello es la misión del botón rojo, en la que si no pulsas el botón durante varios minutos, los creadores del juego se cabrearán y te instarán a que pulses el botón de una puta vez.
Y así, en todas la mayor parte de las misiones en que participaremos los creadores del juego nos llamarán imbeciles o gilipollas si hacemos que todo el mundo se nos vaya en nuestra contra, y en la misión en la que aparece Ube Boll, no pararán de hacer bromas referentes a él.
Las situaciones alocadas en las que se enfrenta el protagonista, que comenzaron a aparecer en Postal 2, también estarán en este juego. Prueba de ello es la misión que tenemos que realizar en la tienda porno de Ron Jeremy, famoso actor porno que apareció en varías películas de la Troma, en la que deberemos aspirar todo el semen que hay en la tienda para dispararles a la asociación de madres que están destrozando el lugar, hasta que estas vomiten y salgan fuera.
La gran cantidad de armas esta genial, y nos encontraremos con de muy originales como el tejón y los gatos infectados con Sida que podremos lanzar a los peatones.
Nuevamente podremos elegir entre el ¨buen camino¨ y el ¨mal camino¨. Pero en esta ocasión esto influenciara bastante en el desarollo de la aventura, y aunque parezca mentira, las misiones del buen camino molan más que las del mal camino, y es que el pasearse por las calles de Catharsis vestido de policía y disfrutando de la gran IA del juego (gracias a la cual no sera de extrañar ver a tíos pajeandose en plena calle) es una gran delicia.
Otra cosa bastante destacable es la música que nos acompañara en la realización de las misiones, que sera básicamente la misma música que escucharemos en la pantalla de selección de opciones. Nunca cansa y es una autentica delicia patear culos al son de ella.
Tras acabar el juego con los dos finales no saldrá ninguna nueva opción ni nada, pero eso no significa que vayamos a borrar el juego. En su lugar volveremos a revivir las misiones y hacer lo que nos de la real gana, matando a la gente que nos de la gana y cumpliendo nuestras propias misiones como si del GTA se tratase.
Todas las misiones valen completamente la pena jugarlas, y la mejor parte de ellas resulta ser cuando se nos permite elegir nuestro bando, aunque los bandos resultan siempre ser o los gilipuertas de los ecologistas o lo policías, y sinceramente da más ganas patearles el culo a los ecologistas. También en ocasiones se nos saldrá con misiones secundarias, llamadas aquí Broma Opcional, en la que se nos dirá de tratar de no matar a unas cuantas personas.
Para ofrecer aun más variedad, The Dude lleva muchos trajes a lo largo del juego, aunque lamentablemente no hay ninguna opción para elegir uno tras haber acabado el juego.
Los personajes son completamente geniales y estramboticos, aunque la mayoría de ellos están basados en gente real, y al final nos acabaremos enfrentándonos a Hugo Chavez en una misión que vale la pena jugarla con trucos y en machete a mano.
Para los amantes del sigilo este juego también les vale, ya que la aspiradora que lleva The Dude es capaz de arrastrar los cuerpos y llevarlos a cualquier parte.
Pero lo que más me gusto fue el hecho de que los creadores han hecho este juego de una forma que cualquier persona a pesar de la mierda de tarjeta gráfica que tenga su ordenador, pueda hacer funcionar el juego perfectamente y disfrutar de este sin ninguna clase de restricciones.
Ahora, no todo es de buen ver en este juego. Posee una buena cantidad de bugs, que muchas veces nos obligarán a volver a comenzar la misión de nuevo, aunque gracias a Dios dichas misiones son cortas y al final acabaremos pasándonos el juego.
También, al haberlo hecho en tercera persona, resulta ser bastante difícil el hecho de golpear a la gente con las armas melee como el mazo, aunque otras como el machete son bastantes más efectivas al atacar de una forma horizontal.
Por lo demás se trata de un juego que vale completamente la pena jugar y que miremos por donde miremos se nos hará imposible comparar con la segunda parte, ya que cada una es un mundo del que poder disfrutar, y cada una tiene su encanto y sus momentos.
Completamente recomendable para los que quieren volver a disfrutar de un juego de acción como Dios manda.
Jack el Destripador
9
Arrancamos el juego, y tras pasar las presentaciones de las compañías que han participado en el desarrollo del juego nos encontraremos con The Dude mirando la televisión mientras se toma una birra, cuando de repente suena la bestial banda sonora y una sonrisa se nos dibuja en el rostro. ¿Acaso Running With Scissors habrá conseguido superarse? Esto es lo que vamos a averiguar.
Si llevamos bastantes horas de juego en el Postal 3 lo más seguro que nos hayamos encontrado con un cartel que parodia a Gears of War. Este tiene una especie de eslogan que dice algo así como: Misma jugabilidad pero distintos mapas. Pues bien, esto es una referencia por parte de los creadores de porque han cambiado tanto al juego, ya que Postal 3 tiene diferente jugabilidad y diferentes escenarios, haciendo así del juego más original y lleno de sorpresas.
Básicamente el juego ha mejorado completamente en gráficos, y esto se nota una barbaridad en el primer escenario, con la puesta del sol y la impresión que produce a ver a The Dude tan cambiado. El escenario del puente como presentación es bastante genial, con esa música onírica que nos acompaña, y nos permite acostumbrarnos a los nuevos controles, viendo que la jugabilidad es bastante buena, y además a partir de un vídeo animado nos dará una explicación de lo ocurrido en el anterior juego, descubriendo que en realidad fue The Dude quien se disparo así mismo en el final del juego original, y en realidad si que fue el quien mato a Gary Coleman y a Krotchy. También nos despediremos por completo de los zombies, ya que solamente lo veremos en este mapa.
También nos daremos cuenta de que el juego, al igual que la expansión del Postal 2, no podremos ir de por libre, pero no tardaremos en descubrir que hay bastantes misiones que se desarollan en la ciudad y que podremos hacer lo que nos plazca. Si a esto le sumamos a que hay una pantalla de selección de misión, cosa del que carecía el Postal 2, la cosa va a mejor.
El humor negro esta muy presente, y si encuentras un parche de traducción te reiras todavía más, ya que la mayor parte del humor se encuentra en los textos que te explican la misión, además de en alguno de los consejos que nos sale en la pantalla de carga. Prueba de ello es la misión del botón rojo, en la que si no pulsas el botón durante varios minutos, los creadores del juego se cabrearán y te instarán a que pulses el botón de una puta vez.
Y así, en todas la mayor parte de las misiones en que participaremos los creadores del juego nos llamarán imbeciles o gilipollas si hacemos que todo el mundo se nos vaya en nuestra contra, y en la misión en la que aparece Ube Boll, no pararán de hacer bromas referentes a él.
Las situaciones alocadas en las que se enfrenta el protagonista, que comenzaron a aparecer en Postal 2, también estarán en este juego. Prueba de ello es la misión que tenemos que realizar en la tienda porno de Ron Jeremy, famoso actor porno que apareció en varías películas de la Troma, en la que deberemos aspirar todo el semen que hay en la tienda para dispararles a la asociación de madres que están destrozando el lugar, hasta que estas vomiten y salgan fuera.
La gran cantidad de armas esta genial, y nos encontraremos con de muy originales como el tejón y los gatos infectados con Sida que podremos lanzar a los peatones.
Nuevamente podremos elegir entre el ¨buen camino¨ y el ¨mal camino¨. Pero en esta ocasión esto influenciara bastante en el desarollo de la aventura, y aunque parezca mentira, las misiones del buen camino molan más que las del mal camino, y es que el pasearse por las calles de Catharsis vestido de policía y disfrutando de la gran IA del juego (gracias a la cual no sera de extrañar ver a tíos pajeandose en plena calle) es una gran delicia.
Otra cosa bastante destacable es la música que nos acompañara en la realización de las misiones, que sera básicamente la misma música que escucharemos en la pantalla de selección de opciones. Nunca cansa y es una autentica delicia patear culos al son de ella.
Tras acabar el juego con los dos finales no saldrá ninguna nueva opción ni nada, pero eso no significa que vayamos a borrar el juego. En su lugar volveremos a revivir las misiones y hacer lo que nos de la real gana, matando a la gente que nos de la gana y cumpliendo nuestras propias misiones como si del GTA se tratase.
Todas las misiones valen completamente la pena jugarlas, y la mejor parte de ellas resulta ser cuando se nos permite elegir nuestro bando, aunque los bandos resultan siempre ser o los gilipuertas de los ecologistas o lo policías, y sinceramente da más ganas patearles el culo a los ecologistas. También en ocasiones se nos saldrá con misiones secundarias, llamadas aquí Broma Opcional, en la que se nos dirá de tratar de no matar a unas cuantas personas.
Para ofrecer aun más variedad, The Dude lleva muchos trajes a lo largo del juego, aunque lamentablemente no hay ninguna opción para elegir uno tras haber acabado el juego.
Los personajes son completamente geniales y estramboticos, aunque la mayoría de ellos están basados en gente real, y al final nos acabaremos enfrentándonos a Hugo Chavez en una misión que vale la pena jugarla con trucos y en machete a mano.
Para los amantes del sigilo este juego también les vale, ya que la aspiradora que lleva The Dude es capaz de arrastrar los cuerpos y llevarlos a cualquier parte.
Pero lo que más me gusto fue el hecho de que los creadores han hecho este juego de una forma que cualquier persona a pesar de la mierda de tarjeta gráfica que tenga su ordenador, pueda hacer funcionar el juego perfectamente y disfrutar de este sin ninguna clase de restricciones.
Ahora, no todo es de buen ver en este juego. Posee una buena cantidad de bugs, que muchas veces nos obligarán a volver a comenzar la misión de nuevo, aunque gracias a Dios dichas misiones son cortas y al final acabaremos pasándonos el juego.
También, al haberlo hecho en tercera persona, resulta ser bastante difícil el hecho de golpear a la gente con las armas melee como el mazo, aunque otras como el machete son bastantes más efectivas al atacar de una forma horizontal.
Por lo demás se trata de un juego que vale completamente la pena jugar y que miremos por donde miremos se nos hará imposible comparar con la segunda parte, ya que cada una es un mundo del que poder disfrutar, y cada una tiene su encanto y sus momentos.
Completamente recomendable para los que quieren volver a disfrutar de un juego de acción como Dios manda.
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