Lo que más llama la atención de este juego es el hecho de que forme parte de una trilogía... y el titulo, claro está. El hecho de que haya dado lugar a una trilogía da a pensar de que el juego debe ser bueno, y de hecho lo es, pero no de la forma en que llegamos a pensar.
Se trata de un juego bastante corto, que cuesta unos merecidos 95 centimos, y que cuenta con un apartado gráfico bastante vistoso, donde destacan sobre todo los escenarios, pero algo en las animaciones da a pensar que el juego fue pensado originalmente para lanzarse en móviles. Es un juego que no llega a aburrir, pero tampoco a divertir, siendo más un juego para pasar el rato donde lo único que haremos será reventar a escopetazos a los zombies, para luego recoger las cartas de ídolo que servirán para comprarle una motosierra a un pervertido que se encuentra en la zona. Las cartas de ídolo se muestran sin razón alguna en la pantalla, cosa que no tiene sentido si se tiene en cuenta que solo hay 3 o 4 imágenes para ellas. Supuestamente se nos muestran en pantalla para despistar, pero a las chicas de dichas cartas les falta una mayor intensidad en los ojos para hipnotizar al espectador con este fin. Alguien con la mente más sucia diría que bastaría con que estuviesen desnudas para ser una distracción ideal, pero viendo el estilo gráfico en el que están diseñadas, y la fealdad de su cara (ese rostro tan de anime lo destroza todo)... ni eso.
Leyendo el argumento del juego en la ficha, uno puede llegar a pensar que el juego es bastante largo y ofrece muchas cosas, pero no es así. 3 cortísimos niveles. Dos supervivientes a rescatar y una especie de jefazo final en el segundo nivel que se vuelve un enemigo normal en el tercero. Y dos simples armas: la escopeta que controlas desde el principio del juego, y una motosierra que le compras al pervertido pero que tras usarla dos veces pasarás de ella al ser mejor la escopeta. Ah, y claro... las únicas tetonas (como dice el argumento) que vamos a ver son las chicas de las cartas de ídolo... la protagonista, gracias a Dios, se ve tan plana como en la portada, y lo gracioso es que en cada secuela le reducen el tamaño de los pechos, cosa bastante irónica.
La recogida de cartas en un principio alarga la duración al juego, teniendo que pasarnos un buen rato matando zombies para conseguir todas las necesarias, pero tras ver y disfrutar el regalo del pervertido ya no tendremos más la necesidad de volver a conseguirla.
Es un juego que puede dar para algo más divertido pero se queda ahí como una mera curiosidad dentro del catálogo de XBox Live. Con cada secuela, parece que se le ha añadido más chicha a la mecánica de juego principal, por lo que no sería de extrañar que estas sean mejores y más divertidas que este juego.
Por lo demás, para pasar el rato dando escopetazos no esta nada mal, aunque dentro del catálogo de XBox Live hay juegos que merecen aún más la pena probar.
Jack el Destripador
6
Lo que más llama la atención de este juego es el hecho de que forme parte de una trilogía... y el titulo, claro está. El hecho de que haya dado lugar a una trilogía da a pensar de que el juego debe ser bueno, y de hecho lo es, pero no de la forma en que llegamos a pensar.
Se trata de un juego bastante corto, que cuesta unos merecidos 95 centimos, y que cuenta con un apartado gráfico bastante vistoso, donde destacan sobre todo los escenarios, pero algo en las animaciones da a pensar que el juego fue pensado originalmente para lanzarse en móviles. Es un juego que no llega a aburrir, pero tampoco a divertir, siendo más un juego para pasar el rato donde lo único que haremos será reventar a escopetazos a los zombies, para luego recoger las cartas de ídolo que servirán para comprarle una motosierra a un pervertido que se encuentra en la zona. Las cartas de ídolo se muestran sin razón alguna en la pantalla, cosa que no tiene sentido si se tiene en cuenta que solo hay 3 o 4 imágenes para ellas. Supuestamente se nos muestran en pantalla para despistar, pero a las chicas de dichas cartas les falta una mayor intensidad en los ojos para hipnotizar al espectador con este fin. Alguien con la mente más sucia diría que bastaría con que estuviesen desnudas para ser una distracción ideal, pero viendo el estilo gráfico en el que están diseñadas, y la fealdad de su cara (ese rostro tan de anime lo destroza todo)... ni eso.
Leyendo el argumento del juego en la ficha, uno puede llegar a pensar que el juego es bastante largo y ofrece muchas cosas, pero no es así. 3 cortísimos niveles. Dos supervivientes a rescatar y una especie de jefazo final en el segundo nivel que se vuelve un enemigo normal en el tercero. Y dos simples armas: la escopeta que controlas desde el principio del juego, y una motosierra que le compras al pervertido pero que tras usarla dos veces pasarás de ella al ser mejor la escopeta. Ah, y claro... las únicas tetonas (como dice el argumento) que vamos a ver son las chicas de las cartas de ídolo... la protagonista, gracias a Dios, se ve tan plana como en la portada, y lo gracioso es que en cada secuela le reducen el tamaño de los pechos, cosa bastante irónica.
La recogida de cartas en un principio alarga la duración al juego, teniendo que pasarnos un buen rato matando zombies para conseguir todas las necesarias, pero tras ver y disfrutar el regalo del pervertido ya no tendremos más la necesidad de volver a conseguirla.
Es un juego que puede dar para algo más divertido pero se queda ahí como una mera curiosidad dentro del catálogo de XBox Live. Con cada secuela, parece que se le ha añadido más chicha a la mecánica de juego principal, por lo que no sería de extrañar que estas sean mejores y más divertidas que este juego.
Por lo demás, para pasar el rato dando escopetazos no esta nada mal, aunque dentro del catálogo de XBox Live hay juegos que merecen aún más la pena probar.
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