Méliès nos muestra que sus trucajes pueden aplicarse de forma didáctica formando este cuadro religioso donde Lucifer tienta a San Antonio para que ceda al placer carnal (atreviéndose con actividades cantidá de blasfemas) hasta que la aparición de un ángel salva el día y el alma del santo varón.
Este es uno de los pocos cortos con FX de Méliès donde dichos FX se supeditan al argumento, en lugar de ser el argumento el que se supedita a los FX. Se sea religioso o no, se debe reconocer que, de nuevo, Méliès se reinventó. Menudo máquina.
Críticas: 2
Pedro Otero Serrano
9
Por mucho que uno se esfuerce en su trabajo, su devoción, sus estudios, la tentación siempre acecha a los humanos. Su forma más habitual suele ser la de una mujer, o al menos así nos lo cuenta este autor… con su mágica puesta en escena de bellezas omnipresentes. Preciosidad de apenas un minuto en la que San Antonio Abad, eremita del siglo IV, encuentra la tentación femenil hasta en el propio crucifijo… imágen que en aquellos tiempos suponemos resultó polémica.
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