Épica producción de 16 minutos donde Méliès usa sus mejores trucos (stop-motion, planos de truca, marionetas, transparencias, maquetas, trucos de fotografía y escenografía para crear profundidad e incluso elípsis narrativas) para crear un cuento de hadas donde la acción no decae en ningún momento gracias a un frenético ritmo narrativo (no hay intertítulos; las escenas se suceden una tras otra mediante fundidos). Además, está brillantemente - para la época - coloreada y el vestuario sigue la estela de ¨Viaje a la Luna¨ (la escolta de Poseidón en concreto es digna de mención).
Un pequeño espectáculo que tiende a ser olvidado, y que los fans de la fantasía y el cine de aventuras deberían reivindicar.
No me puedo ni imginar lo que disfrutarían los chavales de la época (y sus padres) con tal lujazo de peli. Otra de esas películas ¨redondas¨ como esa Luna de espuma de afeitar del Mago de París.
bigladiesman
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Épica producción de 16 minutos donde Méliès usa sus mejores trucos (stop-motion, planos de truca, marionetas, transparencias, maquetas, trucos de fotografía y escenografía para crear profundidad e incluso elípsis narrativas) para crear un cuento de hadas donde la acción no decae en ningún momento gracias a un frenético ritmo narrativo (no hay intertítulos; las escenas se suceden una tras otra mediante fundidos). Además, está brillantemente - para la época - coloreada y el vestuario sigue la estela de ¨Viaje a la Luna¨ (la escolta de Poseidón en concreto es digna de mención).
Un pequeño espectáculo que tiende a ser olvidado, y que los fans de la fantasía y el cine de aventuras deberían reivindicar.
No me puedo ni imginar lo que disfrutarían los chavales de la época (y sus padres) con tal lujazo de peli. Otra de esas películas ¨redondas¨ como esa Luna de espuma de afeitar del Mago de París.
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