Considerada como valioso precedente del realismo poético francés, en realidad funciona como un compendio poético destilado con todas las vanguardias, pujantes en aquel momento, que sin embargo saben ponerse al servicio de la intensidad dramática de la historia, renunciando a la presencia de intertítulos para ofrecernos una lección de narrativa estrictamente cinematográfica.
Claridad expositiva conseguida mayormente a base de afinar el trabajo de una cuidadosa planificación, una sentida labor actoral, y un montaje metódico y generoso; muy rápido. Argumento en principio manido pero expresado con originalidad y pasión, con la inocencia masacrada como tema principal… siempre atenazada entre la falibilidad humana, - con la violencia y el egoísmo como dones inevitables -, y el irremisible paso del tiempo, - que se ocupa de ir convirtiendo las ilusiones en ceniza -.
A destacar también la música, en principio concebida por el propio autor, - que era músico de profesión -, el lánguido encanto de su esposa, Nadia Sibirskaïa, interpretando el papel principal, y una valerosa colección de fotogramas, a menudo rezumantes de emoción y belleza.
Pedro Otero Serrano
8
MENILMONTANT (Dimitri Kirsanoff, 2-1-1926) - * * * *
Considerada como valioso precedente del realismo poético francés, en realidad funciona como un compendio poético destilado con todas las vanguardias, pujantes en aquel momento, que sin embargo saben ponerse al servicio de la intensidad dramática de la historia, renunciando a la presencia de intertítulos para ofrecernos una lección de narrativa estrictamente cinematográfica.
Claridad expositiva conseguida mayormente a base de afinar el trabajo de una cuidadosa planificación, una sentida labor actoral, y un montaje metódico y generoso; muy rápido. Argumento en principio manido pero expresado con originalidad y pasión, con la inocencia masacrada como tema principal… siempre atenazada entre la falibilidad humana, - con la violencia y el egoísmo como dones inevitables -, y el irremisible paso del tiempo, - que se ocupa de ir convirtiendo las ilusiones en ceniza -.
A destacar también la música, en principio concebida por el propio autor, - que era músico de profesión -, el lánguido encanto de su esposa, Nadia Sibirskaïa, interpretando el papel principal, y una valerosa colección de fotogramas, a menudo rezumantes de emoción y belleza.
Reportar