El Propio autor nos saluda a todos, muy elegantemente, quitándose el sombrero. El Cinematógrafo muy a punto de inventarse. La factoría Edison no cejaba en fichar talentos como el de este señor, por si finalmente triunfaba con la patente del sistema llamado Kinetoscopio. No fue así. Tres segundos para la... (seguir leyendo)
Pedro Otero Serrano
El Propio autor nos saluda a todos, muy elegantemente, quitándose el sombrero. El Cinematógrafo muy a punto de inventarse. La factoría Edison no cejaba en fichar talentos como el de este señor, por si finalmente triunfaba con la patente del sistema llamado Kinetoscopio. No fue así. Tres segundos para la... (seguir leyendo)