Méliès comete un error muy habitual en los prestidigitadores de la época: coger a tres conejos por las orejas. Eso no tan solo hace sufrir al animal, sino que el que coge el conejo puede sufrir la ira del logomorfo, que tiene recursos para hacer daño (sobretodo tremendos arañazos con los cuertos traseros). Por vuestra intergirdad física: si queréis coger un conejo deprisa, agarradlo con firmeza del pellejo y levantadlo. Su reacción será mucho
Pedro Otero Serrano
LA SIRENA (George Meliés, 1904) - * * * *
Un entrenador de peces acaba convirtiéndose en Neptuno, tras sacar hasta conejos de su sombrero, y asistir al espectáculo de ver su acuario convertido en océano… que alberga nada menos que al amor de su vida; una bonita sirena, capaz de humanizarse sin más. Y todo esto en dos... (seguir leyendo)