Aquí asistimos al primer exorcismo de la historia del cine, con el propio Meliés encarnando al diablo que asusta a unas monjitas y plaga de demonios y ritos impíos una bonita iglesia. Otro de los momentos álgidos del cine de trucos de la época, por mucho que su embrionario goticismo causara más asombro que miedo en aquellos... (seguir leyendo)
Pedro Otero Serrano
Aquí asistimos al primer exorcismo de la historia del cine, con el propio Meliés encarnando al diablo que asusta a unas monjitas y plaga de demonios y ritos impíos una bonita iglesia. Otro de los momentos álgidos del cine de trucos de la época, por mucho que su embrionario goticismo causara más asombro que miedo en aquellos... (seguir leyendo)