Cinta indie hasta la médula, de esas que huelen a bajo presupuesto y a promesas susurradas en festivales olvidados. Lo único que realmente me atrapó fue la localización: esa iglesia vieja, un laberinto de pasillos retorcidos y absoluta oscuridad que te envuelve como un sudario. Ahí, en esa negrura palpables, sientes que algo podría acechar de verdad, un aliento frío en la nuca que te hace dudar si el crujido es del suelo o de tus propios nervios... (seguir leyendo)
ilustrador.tk
Cinta indie hasta la médula, de esas que huelen a bajo presupuesto y a promesas susurradas en festivales olvidados. Lo único que realmente me atrapó fue la localización: esa iglesia vieja, un laberinto de pasillos retorcidos y absoluta oscuridad que te envuelve como un sudario. Ahí, en esa negrura palpables, sientes que algo podría acechar de verdad, un aliento frío en la nuca que te hace dudar si el crujido es del suelo o de tus propios nervios... (seguir leyendo)