Un hombre atrapado en una prisión automatizada debe ser más astuto que un ordenador con el fin de escapar y tratar de encontrar su camino de regreso al mundo exterior que ya puede estar extinguido.
Con un presupuesto limitado, el director Travis Milloy construyó el set él mismo usando los materiales más económicos que pudo encontrar. Para crear paredes futuristas en la celda, usó cajas de plástico que se usan para transportar botellas de refresco de 2 litros, las cuales encontró junto a contenedores de basura detrás de supermercados. Sin darse cuenta de que la embotelladora las reutilizaba, habiéndolas robado sin saberlo, una vez terminada
tallero
Con un presupuesto limitado, el director Travis Milloy construyó el set él mismo usando los materiales más económicos que pudo encontrar. Para crear paredes futuristas en la celda, usó cajas de plástico que se usan para transportar botellas de refresco de 2 litros, las cuales encontró junto a contenedores de basura detrás de supermercados. Sin darse cuenta de que la embotelladora las reutilizaba, habiéndolas robado sin saberlo, una vez terminada