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¨Eso es un disparate, los zombis no comen carne¨
Jean Yarbrough es uno de esos entrañables directores de serie B, a los que a pesar de lo malas que podían ser sus películas, se les perdona todo por el infatigable amor al séptimo arte que profesaron.
A Yarbrough le debemos tantas joyitas del cine fantástico de serie B de la década de los 40s como “The Devil Bat” (con Bela Lugosi), “House of Horror”, “The Brute Man”, “She Wolf of London” o esta “King of the Zombies” de 1941, con un guión de Edmond Kelso, que escribió más bien una comedia antes que una trama de horror.
Este film lo tiene casi todo: una isla misteriosa, humor, zombies, hipnotismo, una sacerdotisa vudú y un aristocrático espía alemán. Además, el simpático Mantan Moreland, en un rol prácticamente protagónico, demostrando que era un estupendo actor cómico que contribuyó a derribar las barreras del racismo, y a Henry Victor, interpretando al siniestro Doctor Sangre.
Si tienen la oportunidad, denle un vistazo. Lo disfrutarán.
peliculilla regularona para abajo , los zombies no estan muy bien hechos(en su mayoria son negros) pero bueno no se puede pedir mucho tampoco ,sino fuera por el morochito(Mantan Moreland) que me sacaba algunas sonrisas con sus ocurrencias.. en fin creo que no hay que esperar mucho de esta peli y el final es malisimo, pero tiene sus cositas interesantes
Las comedias de terror fueron las aportaciones más frecuentes al cine fantástico en esos primeros 40. Esta es otra más, y nos llega de la fecunda Monogram.
Tres norteamericanos quedan atrapados en una isla del Caribe donde un hombre que habla alemán tiene a su disposición una tropa de zombies que lo obedecen en todo. Así de simple. Más allá de eso es un vehículo para el cómico Mantan Moreland con unos zombies de lo más majetes y un montón de mujeres guapas (Joan Woodbury, Patricia Stacey, y la morenaza Marguerite Whitten).
Por lo que respecta al resto, no es nada del otro mundo. Bastante aburrida y realizada con la suficiente profesionalidad como para no entrar en lo ¨cutre incluso para la época¨. Se queda a las puertas del aprobado.
Críticas: 4
TANO
4
Una película de presupuesto bastante bajo, sobre un avión que se estrella en una isla y los pasajeros acaban en la casa de un extraño hombre con zombis-vudú bajo su cotrol.
Pese a que el argumento está algo visto (bueno, en los años 40 no lo estaria tanto), la peli podría ser interesante, pero prefiere en todo momento mantener cierto tono cómico, en gran parte por culpa de Mantan Moreland, actor al que ya había visto anteriormente haciendo papeles bastante similares, lo que lo convierte en uno de los primeros “actores negros secundarios graciosos“ del cine, sino el primero. Que curioso.
Con un argumento que no da para mucho -Moreland se pasa media película intentando demostrar que los zombies existen, pero en ningún momento le da por dar palmas, que vió desde el primer momento que es lo que los atraía-, y varias idas y venidas de personajes, llega la parte final, que es lo único medio interesante, y se resuelve de cualquier manera.
Tampoco queda muy claro si son zombies-vudú devueltos a la vida por la magia de la bruja, o por el hipnotismo, o qué, total, que es un desastre de película que no vale la pena.
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