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Aceptable filme con Boris Karloff, aunque haciendo un papel secundario, como nos venia acostumbrando en otros filmes, aunque en el final toma un certero protagonismo.
La película, para sus tiempos, esta bien. La trama es interesante pero no es lo mejor de Karloff.
La recomiendo para quienes buscan filmes de este actorazo, aunque siempre encontraran mejores.
Una película muy clásica y realmente buena, con buenos actores y muy buena ambientación, y con una historia interesante y que se va descubriendo poco a poco. Toda la parte final es realmente buena.
La visioné hace un par de semanas. Típioca pelícdula de no-horror de mediados del siglo pasado. Un argumento lineal y sin mucho interés, pues los personajes están bien alineados...¨los buenos y los malos¨. Charles Laughton, notable como el ambicioso tirano. El papel asignado a Boris Karloff (aquí víctima), podríaa haber sido interpretado por cualquier actor, pero su nombre atraía públic y me imagino que esa es la razçon por la que está ahí. Los demás protagonistas dentro de lo normal. La ambientación está bien lograda, pero algo falla y la hace lenta y rutinaria. Ena suma, se hace pesada a ratos. A destacar el simpático persoanje interpretado por Michael Paté (el cowboy vampiro de ¨Curse of the Undead¨. Con esfuerzo....un 3.
Críticas: 4
Miguel Arkangel
7
The Strange Door es considerada una película menor dentro del cine gótico producido por la Universal en los años cincuenta, pero me parece uno de los filmes más interesantes de su género en su año de estreno. Destaca especialmente por la presencia de dos figuras clave del terror clásico, Charles Laughton y Boris Karloff, así como por una ambientación gótica bien construida.
Charles Laughton domina la película con una actuación calculada en el papel del manipulador y cínico villano. Su personaje es teatral, irónico y cruel. Boris Karloff, por su parte, ofrece un contraste notable. En el rol de un sirviente silencioso y marcado por el sufrimiento, Karloff demuestra una vez más su capacidad para transmitir emociones profundas con pocos diálogos. Su actuación es contenida y trágica, generando empatía y añadiendo una dimensión humana a la historia.
La ambientación gótica es uno de los mayores aciertos de The Strange Door. Castillos, pasillos oscuros, puertas secretas y una iluminación cargada de sombras construyen una atmósfera opresiva y decadente. Aunque el presupuesto es limitado, el diseño de producción y la fotografía logran recrear eficazmente un mundo dominado por la intriga, el encierro y la crueldad, elementos esenciales del gótico clásico.
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