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estamos ante una joyita desconocida muy propia de su tiempo,pues envejecio bastante y la sabran apreciar quienes degusten ese sabor añejo de estos filmes, estamos ante una mezcla entre magia y mad doctor, mas encarada a los jibaros y sus creencias, aunque el formato de la trama es muy similar a muchas de esos tiempos,se logra apreciar y se destaca el indigena giganton con las cabezas reducidas.
pasable, pero la sabran apreciar los amantes del terror de la vieja escuela
… Y para acabar 1959, hacen su entrada los Shuar, más conocidos como LOS JÍBAROS, la misteriosa tribu amazónica que, según parece, aún hoy día reduce las cabezas de sus enemigos con el infame método Tsantsa (y que ahora además vende reproducciones como recuerdos para los turistas).
Estamos ante una peli de sencilla factura dirigida por el prolífico Edward L. Cahn, uno de los reyes de la serie B cincuentera. Los nombres más destacados del reparto son veteranos con un magnífico currículo ya en ese tiempo: Eduard Franz (“El enigma de otro mundo”, “Hatari!”, “Los Diez Mandamientos” et. Al.) como protagonista principal y Henry Daniell (“El gran dictador”, “Historias de Filadelfia”, “Testigo de cargo” et. Al.) como antagonista, también principal (no sé ni por qué hago estos apuntes pero tira que te vas). Todo el reparto trabaja competentemente.
En labores técnicas destaca el buen trabajo de Charles Gemora. Este maquillador filipino trabajó en decenas de superproducciones, y aquí no solo crea un sencillo pero efectivo maquillaje para el Igor de turno, sino que diseñó y modeló las resultonas cabezas decapitadas, tanto encogidas como no, que salen por aquí. Algunas escenas, que ahora resultan muy light, como pasa casi siempre, debieron dar un poco de grima en la época.
Una peli muy de su tiempo, que entretiene lo justo y está bien hecha, si bien resulta un tanto lenta. No hay más quejas con esta pero tampoco tiraré cohetes: ¨La invasión de los hombres del espacio¨ es la peli más entretenida y con más encanto de Cahn; esta es quizá la de más calidad, pero no resulta tan divertida. Por tanto, las valoro igual y a tirar millas, oigan.
Simpático film de finales de los 50...una buena y original historia con buenas actuaciones...difícil de conseguir a no ser que seas un friki buscador de perlas perdidas(como es mi caso).
Críticas: 4
Pedro Otero Serrano
7
LAS CUATRO CALAVERAS DE JONATHAN DRAKE (Edward L. Cahn, 13-11-1959) - * * *
Al reducir una cabeza, lo primero es extraer la calavera… y luego darle a la piel unos rasgos similares al de su antaño poseedor, para lo cual hace falta cierto talento escultórico. Si además queremos obtener efectos de tipo espiritual, habremos de decorar también el cráneo convenientemente.
De esto trata este film, que, pese a una trama policial harto sencilla, y un desenlace de los previsibles, descuella por una cuidada, aunque modesta, escenografía, y por una saludable acumulación de elementos fantásticos, que embellecen la bonita historia. Una cabeza cosida a cuerpo ajeno, durante doscientos años, perpetra una venganza personal disfrazada de maldición. En sótanos umbríos y con la ayuda de un familiar demonio con aspecto de jívaro.
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