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Aquí nos hacemos eco de una genuina curiosidad histórica. Apenas unos días antes de que su hijo Jacques firmara la segunda de sus obras maestras, - “Yo Anduve Con Un Zombie” -, este pionero haría lo propio con esta inquietante adaptación del sombrío relato de Gerard De Nerval. No olvidemos, que no se trataba de su primera incursión en lo fantástico. Ya había firmado una pieza capital en los orígenes del cine: “El Pájaro Azul” (1917).
A diferencia de su magno descendiente, que las firmó las dos de seguido, - la otra fue nada menos que “La Mujer Pantera” (1942) - como punto de inicio de una carrera larga y bien fructífera… Maurice tardó casi tres décadas en conseguir el doblete, pero lo hizo. ¡Qué importante es la educación cuando se conjuga con el talento!.
En concreto este film combina dos de los temas mayores del breviario fantástico; El pacto diabólico y la mano maléfica, en este caso a modo de talismán y moneda de cambio para arruinar la vida, y el alma, de las gentes. Inquietante música, excelentes actores, conseguida ambientación… y esos cuadros de un ángel mutilado, más intuidos que vistos… y ese banquete de máscaras aciagas, eslabones de una cadena de muerte y condenación.
una historia influenciada a la garra del mono, pero reitero, influenciada, ya que la historia va por otros caminos bastante interesantes que incluyen la aparicion del diablo.
es un filme dinamico, aunque el tiempo envejecio bastante pero quienes gustan de los filmes de la vieja escuela lo sabran apreciar.
Ya hacía cerca de 10 años que Maurice Tourneur - padre del coloso Jacques, en el año en que se consagró definitivamente como cineasta con ¨Yo anduve con un zombi¨ - había vuelto a Europa tras labrarse una excelente carrera en Hollywood. Este, uno de sus últimos filmes, se basa en un relato que trata de un tema parecido a la historia ¨La Zarpa¨ (The Monkey¨s Paw), pero con relación al Maligno, y no con extraños ritos hindúes. También tiene similitudes con ¨Las manos de Orlac¨.
El principio es de los que me gustan: el protagonista llega a con un misterioso apquete a un hotel donde empiezan a pasar cosas misteriosas. Cuando el paquete desaparece sin rastro, incapaz de guardar el secreto, cuenta su historia a los otros huéspedes, ávidos de historias para no dormir. A partir de aquí se desarrolla la acción de la película.
Los diálogos están llenos de chispa y cinismo, y el gran actor Pierre Fresnay (el ídolo de Sir Alec Guiness, ni más ni menos) hace una notablísima actuación, al igual que la actriz principal Josseline Gaël. Ambos interpretan arquetipos de personajes que pretenden comerse el mundo, pero es Pierre Palau como un Satanás muy curioso quien roba la función.
FX sencillos pero efectivos, maquillaje más que potable y escenas de absoluto terror (para la época) llenan la pantalla conforme la acción avanza, junto a una buena banda sonora (terrible música de inicio, excelente música incidental) donde los efectos de sonido tienen una gran importancia.
El principal problema de este filme es la lentitud de la acción. Se hace largo a pesar de durar solo 75 minutos, pero ello no significa que sea malo. Se deja ver, se deja oír y te deja con mal body. Magnifique!!!
Críticas: 4
Miguel Arkangel
7
La Main du Diable, dirigida por Maurice Tourneur, es una joyita de orfebrería del cine fantástico francés que quedó eclipsada por las grandes producciones de Hollywood de la época, pero que no les pide nada en términos de atmósfera y profundidad.
A diferencia del horror gótico de la Universal esta película se inclina por un terror existencialista. Basada en el relato de Gérard de Nerval, con el pacto fáustico y la angustia existencial del artista, la cinta nos presenta a un pintor mediocre, Roland Brissot, quien compra por un franco una mano izquierda encantada que le garantiza éxito, fama y amor, pero a un costo terrible. Maurice Tourneur crea una sensación de fatalidad inminente. Rodada durante la ocupación nazi en Francia, la película respira un aire de claustrofobia y desesperación que parece reflejar el clima sociopolítico. La crítica más feroz de la película es hacia la mediocridad humana. Brissot prefiere vender su alma antes que aceptar que no tiene talento.
El uso de un extenso flashback para contar la desgracia de Brissot permite que el espectador simpatice con él antes de juzgarlo. Atención a la estupenda escena del cónclave de los antiguos dueños de la mano. El giro final es oscuro y fatalista.
Fue producida por Continental Films, una productora francesa bajo control nazi durante la guerra. Es irónico que una película sobre “vender el alma por un beneficio temporal“ se hiciera bajo esas condiciones.
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