Proyecto de la Warner y de la estrella radiotelevisiva William Conrad (Rocky y Bullwinkle, Cannon, Jake y el gordo), primera parte de una tetralogía (se quedó de trilogía) de thrillers inspirados en el estilo de William Castle: de bajo presupuesto y dirigidos a un público joven. En este caso es una historia de casas encantadas.
César Romero y Connie Stevens son un matrimonio y pareja artística dedicados a la magia. Un día ella desaparece y su hija de dos años es dada en adopción. 20 años después el mago muere y su hija (Stevens, de nuevo) hereda toda su fortuna material a cambio de que pase una semana en la casa llena de trucos del mago, sin embargo hay elementos que hacen pensar que hay algo sobrenatural entre tanto truco. Un periodista entrometido (Dean Jones justo antes de empezar su dilatada carrera en la Disney) quiere ver de qué va todo el asunto y se mete por medio.
Guion a cargo del frecuente colaborador de Hitchcock - es el guionista con más episodios en “Alfred Hitchcock presenta” - Henry Slesar y John Kneubuhl, ambos muy experimentados en series de televisión. Sigue al dedillo las convenciones del subgénero de casas encantadas: ambiente viciado, trampas por todas partes, sustos más o menos facilones y pinceladas de humor. Pega a mi juicio un ligero bajón cuando llega a la mitad, pero remonta y nos lleva a un previsible pero interesante clímax.
Aunque para él fue un trabajo menor que además no le gustó nada, cabe destacar la banda sonora de toda una estrella como Max Steiner, y es que fue su último trabajo tras 30 años en Warner Bros, así como el penúltimo de su carrera profesional (se retiró ese mismo 1965 tras un trabajo en la Disney).
Película que cumple sobradamente el objetivo de entretener sin grandes aspavientos.
bigladiesman
7
Proyecto de la Warner y de la estrella radiotelevisiva William Conrad (Rocky y Bullwinkle, Cannon, Jake y el gordo), primera parte de una tetralogía (se quedó de trilogía) de thrillers inspirados en el estilo de William Castle: de bajo presupuesto y dirigidos a un público joven. En este caso es una historia de casas encantadas.
César Romero y Connie Stevens son un matrimonio y pareja artística dedicados a la magia. Un día ella desaparece y su hija de dos años es dada en adopción. 20 años después el mago muere y su hija (Stevens, de nuevo) hereda toda su fortuna material a cambio de que pase una semana en la casa llena de trucos del mago, sin embargo hay elementos que hacen pensar que hay algo sobrenatural entre tanto truco. Un periodista entrometido (Dean Jones justo antes de empezar su dilatada carrera en la Disney) quiere ver de qué va todo el asunto y se mete por medio.
Guion a cargo del frecuente colaborador de Hitchcock - es el guionista con más episodios en “Alfred Hitchcock presenta” - Henry Slesar y John Kneubuhl, ambos muy experimentados en series de televisión. Sigue al dedillo las convenciones del subgénero de casas encantadas: ambiente viciado, trampas por todas partes, sustos más o menos facilones y pinceladas de humor. Pega a mi juicio un ligero bajón cuando llega a la mitad, pero remonta y nos lleva a un previsible pero interesante clímax.
Aunque para él fue un trabajo menor que además no le gustó nada, cabe destacar la banda sonora de toda una estrella como Max Steiner, y es que fue su último trabajo tras 30 años en Warner Bros, así como el penúltimo de su carrera profesional (se retiró ese mismo 1965 tras un trabajo en la Disney).
Película que cumple sobradamente el objetivo de entretener sin grandes aspavientos.
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