Sharon Stone pasa de ser la “Femme Fatale” a la mujer que lo pasa fatal, aunque no tanto como parece, en el fondo es una de esas películas hechas a su medida donde luce su esplendida belleza corporal en extensas secuencias eróticas, está vez protagonizadas por uno de los hermanos Baldwin, William. Si ese mismo que también protagonizó “Caza Legal” con Cindy Crawford o “Llamaradas” con Jennifer Jason Leigh, y en cuyos casos, al igual que aquí, le dio mandanga de la buena a la chica protagonista. Al menos aquí es un Voyeur, algo perturbado si cabe.
Pues bien, Phillip Noyce un experto en thrillers cargados de suspense, que ya lo demostró con su espectacular ejercicio de adrenalina en “Calma Total”, recurre a la simpleza más tópica, donde prácticamente todo se resume en el “acoso a la intimidad”. Lo que comienza como un juego prohibido y excitante, espiando a tu vecino o vecina, al final se convierte en una pesadilla. Aunque ya venía de antes, pues la hermana de la protagonista se suicido en el mismo lugar, por falta de pruebas no pudo probarse que fuese un crimen pasional o simplemente un asesinato.
Pues bien, ahí es donde entra en juego el raro personaje al que da vida William Baldwin, un tipo que se dedica a espiar a sus vecinos, pues es un importante diseñador de videojuegos con amplios conocimientos informáticos (en 1993) y nadie se entera de su morboso pasatiempo, no hasta que aparece Stone, con sus deleites visuales y acaba descubriendo el pastel.
Entre tanto, el asesino supuestamente sigue por ahí pululando, Tom Berenguer el periodista que investigó el crimen también es uno de los sospechosos.
Y cuando ya creías que tenías claro quien era el asesino, al final, ¡sorpresa! Muy previsible…
En fin, no es una película espectacular, pero entretiene. Y Sharon Stone está estupenda en su interpretación, aunque me gusta más como mujer fatal que como víctima.
Black Metal
6
Sharon Stone pasa de ser la “Femme Fatale” a la mujer que lo pasa fatal, aunque no tanto como parece, en el fondo es una de esas películas hechas a su medida donde luce su esplendida belleza corporal en extensas secuencias eróticas, está vez protagonizadas por uno de los hermanos Baldwin, William. Si ese mismo que también protagonizó “Caza Legal” con Cindy Crawford o “Llamaradas” con Jennifer Jason Leigh, y en cuyos casos, al igual que aquí, le dio mandanga de la buena a la chica protagonista. Al menos aquí es un Voyeur, algo perturbado si cabe.
Pues bien, Phillip Noyce un experto en thrillers cargados de suspense, que ya lo demostró con su espectacular ejercicio de adrenalina en “Calma Total”, recurre a la simpleza más tópica, donde prácticamente todo se resume en el “acoso a la intimidad”. Lo que comienza como un juego prohibido y excitante, espiando a tu vecino o vecina, al final se convierte en una pesadilla. Aunque ya venía de antes, pues la hermana de la protagonista se suicido en el mismo lugar, por falta de pruebas no pudo probarse que fuese un crimen pasional o simplemente un asesinato.
Pues bien, ahí es donde entra en juego el raro personaje al que da vida William Baldwin, un tipo que se dedica a espiar a sus vecinos, pues es un importante diseñador de videojuegos con amplios conocimientos informáticos (en 1993) y nadie se entera de su morboso pasatiempo, no hasta que aparece Stone, con sus deleites visuales y acaba descubriendo el pastel.
Entre tanto, el asesino supuestamente sigue por ahí pululando, Tom Berenguer el periodista que investigó el crimen también es uno de los sospechosos.
Y cuando ya creías que tenías claro quien era el asesino, al final, ¡sorpresa! Muy previsible…
En fin, no es una película espectacular, pero entretiene. Y Sharon Stone está estupenda en su interpretación, aunque me gusta más como mujer fatal que como víctima.
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