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Siglo XVIIII, la ciencia está enfangada y el doctor Roth que quiere medrar en la salud antropológica, hace a sus súbditos, de forma ilegal, exhumar cadáveres en pos de la investigación y mejora de la vida humana. Unos vagabundos borrachos, Falon y Brun, se suman a la labor de forma deliberada para ganarse unos cuantos peniques matando a deshechos sociales y llevárselos calientes, ya que es de ese modo como mejor se opera, y con cuyos peniques empeñan en peleas de gallos. Mientras que Falon comienza a tomar afición a la matanza de modo que vuélvese loco y su colega lo deja, hasta que la policía llega a él y lo condenan a muerte, diciéndole antes de dar su último aliento que formará parte de la universidad.
Lo cierto es que la historia es fantástica, tanto que resúltame infravalorada, la puesta en escena es uno de sus grandes logros, recreando calles victorianas mojadas, la canción original de In Tua Nua - Tainted Hands. Ahora bien, echo a ver que el final se concluye de forma abrupta y déjate con sensación de no estar bien desarrollado y la interpretación de Sthepen Rea no me agrada del todo. Oscura y profunda. ¡Recomendable!
La codicia puede llegar a ser más adictiva que la mismísima heroína. Si no que se lo pregunten a un tal Robert Fallon ( Broom, su compañero de fechorías, es mucho más listo y algo menos codicioso.... por la cuenta que le trae ) . Y Timothy Dalton lo borda en su papel de doctor anatomista megalómano: se cree, como él mismo dice en un momento dado, que él tiene la razón y que el resto de la gente está equivocada. En ese aspecto me encantó la fuerte personalidad y carácter de hierro del doctor Thomas Rock ( Timothy Dalton ) . Julian Sands es el que menos protagonismo tiene, pero también hace muy bien su papel. Y la ambientación de esa x ciudad irlandesa del siglo 19, es majestuosa. En definitiva, un peliculón.
otra adaptacion de la historia de Burke y Hare, bastante aceptable comparandola con otras versiones que vi de esta historia, los actores estan muy bien en sus roles, especialmente johnatan price.
me cayo bien, quizas esperaba un poco mas de ella pero para pasar el rato esta bien.
Bastante recomendable, esta muy bien llevado el ritmo de la película, así como la ambientación, el aspecto de las calles, sucia y pobre, y de aspecto sombrío describen muy bien lo que fue una ciudad irlandesa en el siglo XIX. El elenco de actores también es conocido y hace bien sus actuaciones, destacando el papel que realizan los dos ladrones. Los puntos negativos son que se hace previsible, y que quizás decae el interés un poco hacia el ultimo tercio de la cinta.
Inspirada (como otras tantas) en los crímenes de Burke y Hare o West Port.
Genialmente dirigida por Freddie Francis, cuya filmografía no es muy extensa, pero tiene mucha calidad.
Con una tremenda ambientación de ese Londres del siglo XIX tan famoso y conocido; grandes actuaciones por parte de todo el reparto y un reparto de lujo, en don de destacan actores con mucho renombre como Stephen Rea, Julian Sands o Jonathan Pryce.
Muy amena y bien narrada, con un ritmo constante desde el principio que nunca llega a aburrir, y un final perfecto.
Para disfrutar.
Estamos ante una pequeña joya a revindicar desde ya,por un lado situa al espectador en las distintas clases sociales la alta y la baja esta ultima vista como escoria,es aqui donde la trama se une ya que un doctor interpretado de forma correcta por T.DALTON (ex james-bond),todo un amante de su profesion que tendra muchos problemas por sus metodos pocos ortodoxos para su gremio y si no fuera poco se le uniran un par de mangantes del tres al cuarto dispuestos a todo por unas miseras monedas. Recomendable.
Una pequeña obra maestra del gran director de fotografía Freddie Francis(todo lo que ha dirigido éste hombre es buenísimo).La historia está basada en Burke y Hare,los famosos ladrones-asesinos de cadáveres de Edimburgo...pero aquí tienen otros nombres...y el doctor de marras al que le dá igual de donde provengan mientras estén fresquitos(los muertos);muy buena interpretación de T.Dalton como médico y de S.Rea y J.Pryce como asesinos...el resto de actores...correctos tirando a buenos!!
Críticas: 8
mahotsukai
8
Interesante adaptación cinematográfica de la macabra historia real de Hare y Burke, dirigida por Freddie Francis (“Dracula Has Risen from the Grave”, 1968)
En la Escocia del siglo XIX, los alcohólicos Robert Fallon y Timothy Broom, en busca de dinero fácil, entran al negocio de conseguir y vender cadáveres frescos para el estudio de la anatomía. Ante la escasez de cuerpos en dicho estado y las exigencias del prestigioso Dr. Rock de que sean realmente frescos, la dupla comenzará a asesinar a los lugareños para satisfacer la demanda.
William Burke y William Hare fueron dos inmigrantes irlandeses acusados de asesinar a 16 personas para satisfacer la necesidad de cadáveres para estudios científicos de anatomía en la Escocia del siglo XIX. Hacia 1828 el robo de cuerpos, considerado un delito menor, se convirtió en un floreciente negocio en el que participaban enterradores, sacristanes, ladrones y anatomistas. Burke y Hare entraron a dicho negocio, pero cuando se acabaron los cuerpos que podían robar de cementerios, habrían recurrido al asesinato aleatorio y circunstancial para abastecer especialmente al prestigioso anatomista de la Escuela de Medicina de Edimburgo, Robert Knox. Para ello habrían utilizado el burking, una técnica que consiste en oprimir el pecho de la víctima hasta asfixiarla, tapándole la boca y la nariz. Sus amantes, Helen McDougal y Margaret Laird, habrían sido cómplices. Cuando los inquilinos de una pensión descubrieron por casualidad el cuerpo de la última víctima del dúo, se descubrió la verdad. Knox perdió toda credibilidad y su reputación se hundió, aunque no se le condenó supuestamente por comprobarse que supiera el origen de los cuerpos. Dado que las pruebas no eran sólidas, la policía ofreció inmunidad a Hare si testificaba en contra de Burke. Condenado a muerte, Burke fue ahorcado la mañana del 28 de enero de 1829 y diseccionado públicamente por la Escuela de Medicina de Edimburgo. En tanto, Hare y las dos mujeres fueron absueltas de todos los cargos.
Este legendario caso criminal de gran impacto en la Gran Bretaña del siglo XIX y que sería recogido en 1884 el reputado escritor Robert Stevenson en su relato “The Body Snatcher”, protagonizada por el doctor K, en clara alusión a Knox, ya había tenido un par de destacadas adaptaciones cinematográficas en la homónima “The Body Snatcher” (1945) de Robert Wise, con Bela Lugosi y Boris Karloff, cuando se publicó el guión no producido titulado “The Doctor and the Devils” (1953) escrito por el escritor Dylan Thomas en 1940. Los derechos de este guión serían adquiridos J. Arthur Rank en 1956, antes de vendérselos a Nicholas Ray, quien tenía la intención de dirigirlo con Maximilian Schell (“Judgment at Nuremberg”, 1961) en el papel principal. De hecho, los planes eran que Borislav Mihajlović Mihiz y Gore Vidal iban a reescribir el guion de Thomas, y el rodaje comenzara en Yugoslavia en septiembre de 1965. Sin embargo, la producción se retrasó inicialmente debido a las condiciones climáticas, y luego después de que Schell alegara que los productores no le habían pagado. En diciembre de 1965, abandonó la película y Laurence Harvey (“Room at the Top”, 1959) fue designado como su reemplazo. Lamentablemente, el proyecto se cancelaría oficialmente en noviembre después de que Warner Bros-Seven Arts se retractara de su “compra de preproducción de los derechos de distribución mundial“. Entre tanto, se estrenaría “The Flesh and the Fiends” (1960) de John Gilling con Peter Cushing y Donald Pleasence.
Durante la década de 1970, Michael Winner (“The Sentinel”, 1977) fue asignado para dirigir la película, siempre con el guión de Thomas, esta vez con Paul Scofield (“A Man for All Seasons”, 1966) en el protagónico. Pero tampoco funcionó. Hasta que el guión llegó a manos del legendario Mel Brooks, quien adquirió los derechos del guión con la intención de adaptarlo como una película de terror, pero ello seguiría tomando un ritmo muy lento, hasta que Brooks se convenció, luego de contratar a Freddie Francis como director de fotografía de la notable “The Elephant Man” (1980) de David Lynch, que había llegado la hora de rodar ese guión finalmente. A Francis, curiosamente, le habían ofrecido filmar la película, pero la había rechazado porque quería dedicarse a la dirección de fotografía siendo su última película hasta entonces “Legend of the Werewolf” (1975). Francis había demostrado ser un competente director del género de terror con películas como “Dracula Has Risen from the Grave” (1968), “Tales from the Crypt” (1972) y “The Creeping Flesh” (1973) por lo que no sólo fue considerado por Brooks por sus habilidades fotográficas, sino también por su capacidad de dirección, convenciendo al productor que tratara de mantener el guión intacto.
Brooks contrató al dramaturgo y guionista Ronald Harwood para adaptar el guión de Thomas, que era bastante más intelectual, por algo más acorde con el género, conservando gran parte del diálogo original de Thomas. De esta manera, el guión es fiel a la historia real de Hare and Burke en sus generalidades, pero evidentemente con algunas variaciones. Lo primero es que cambia el nombre de los personajes principales, Robert Fallon (Burke) y Timothy Broom (Hare), y el Dr. Rock (Dr. Knox). Otro elemento que no pasa desapercibido es que nunca menciona que los hombres provengan de Irlanda, lo cual, en su momento, servía como atenuante xenofóbica en la Inglaterra del siglo XIX. Cabe destacar también que el guión propone que Fallon y Broom no hacen prácticamente ningún esfuerzo por desenterrar cuerpos recientemente enterrados, sino que optan rápidamente por asesinar a los lugareños, aprovechando de que regentan una modesta residencial (lo que nos lleva a entender que no se tratan de simples migrantes), la cual les permite rentar a potenciales víctimas. Otro elemento interesante es que es Fallon es el autor material u homicida de los crímenes, siendo Broom su cómplice. Esto permite que el guión justifique mejor el veredicto del juicio a la dupla criminal y haga más plausible la condena individual a Fallon (Burke) como sucedió realmente. Que tampoco se incluyan a las amantes de los dos implicados, también ayuda a reforzar la idea que más que una dupla material y sus dos cómplices en un negocio que se les va de las manos, lo que tenemos al frente es un psicópata con la excusa perfecta para actuar.
Luego tenemos al Dr. Thomas Rock, que al igual que el Dr. K de Stevenson es una clara alusión a Knox. El guión presenta, en la destacable interpretación de Timothy Dalton, a un científico apasionado, vanguardista pero también bastante frontal y desafiante con las convenciones morales vs científicas de la época. A pesar de que se desentiende del origen de los cuerpos frescos que comienzan a llegar y cada vez con más frecuencia, está consciente que algo en ello no anda bien, pero su sentido de la disciplina médica pesa más que cualquier cuestión. De hecho, con una doble intención, una romántica y otra claramente para justificar su conducta y aminorar la conducta amoral del galeno, el guión introduce al Dr. Murray y a la prostituta Jennie Bailey. Murray es discípulo de Rock y es el encargado de recibir, inspeccionar, autorizar y, eventualmente, pagar por los cuerpos que clandestinamente los ladrones de tumbas le proporcionan. No hay constancia que el real Dr. Knox haya tenido un ayudante o pupilo a cargo de ello también, pero ello claramente funciona para justificar su comportamiento. Más aún, hay una secuencia en la que salva la pierna y la vida de un joven retrasado y desempleado, luego de que una carreta con caballos le pasara por sobre la pierna y le rompiera las arterias. Así, el médico muestra su interés primordial por profundizar en el conocimiento de la anatomía humana y, de paso, su compromiso social con quienes no tienen cómo pagar por una atención médica ni menos una cirugía.
Con el atenuante que tiene el récord mundial del mayor retraso entre la finalización del guión y la realización de la película, con 32 años, “The Doctor and the Devils” (1985) es una adaptación que profundiza más en la humanidad detrás de los protagonistas de este bullado caso criminal. Además de mostrar las justificaciones de los ladrones/asesinos y del Dr. Rock, que pueden ser más turbias en el caso de Fallon y menos moralizante en el del Dr. Rock, también se preocupa por abordar otras realidades sociales que la puritana e hipócrita sociedad inglesa gusta de hacer la vista gorda. Por ejemplo, constatamos el contexto en que se da la historia, un hecho que algunos pasan por alto, pero que una tónica en prácticamente toda la Inglaterra del siglo XIX y me refiero a las paupérrimas condiciones de sanidad, hacinamiento y suciedad que sufría la clase más baja, con mendigos, borrachos y prostitutas tratando de sobrellevar juntos la miserable vida que les toca enfrentar. Por su parte, la aristocracia vive en su propia burbuja social en la que ignora a y se beneficia de (cuando le conviene) la clase más necesitada. No falta, por supuesto, la doble moral y la religión como faro respecto a temas valóricos entre envidias familiares (la cuñada que odia a la mujer de su hermano por hacer dibujos anatómicos) el miedo al deshonor (la misma hermana moralista recalcitrante preocupada que Rock mancille la reputación, romances prohibidos (un doctor y una prostituta) y la apatía policial y la conveniencia judicial (desaparición de personas e incitación a la traición entre criminales).
Originalmente, Francis quería filmar en blanco y negro, lo que sin duda hubiese sido notable, teniendo en cuenta su maestría fotográfica, como se aprecia, por ejemplo, en “The Elephant Man” (1980), por nombrar sólo un ejemplo. Entre el presupuesto y que en el fondo buscaba lograr un efecto monocromático en la película a color mediante una paleta de colores plana, junto a sus directores de fotografía Gerry Turpin y Norman Warwick, finalmente utilizaron el sistema “LightFlex“ de este último, que utilizaba un dispositivo montado en el objetivo para preexponer la película. Turpin había estrenado esta técnica en el film “Young Winston“ (1972) de Richard Attenborough (1972), y representaba una alternativa a la preexposición convencional (flash) de la película negativa en el laboratorio. La preexposición del material cinematográfico permitía aclarar las zonas oscuras de la imagen. El resultado es destacable si observamos la viveza de las secuencias en la taberna especialmente, pero también en la sala de exposición de la escuela de medicina. Más aún, las secuencias oscuras en las calles, cementerios y hasta alcantarillados de la ciudad. Todos los escenarios fueron recreados en los Estudios Shepperton. Tanto las tomas de prólogo y epílogo fueron rodadas en la Radical Road, Holyrood Park, Edimburgo, Escocia.
“The Doctor and the Devils” (1985) tiene un reparto más que competente, encabezado por Timothy Dalton como el Dr. Thomas Rock y Sir Jonathan Pryce como Robert Fallon. Antes de reemplazar a Sir Roger Moore como el nuevo James Bond en “The Living Daylights” (1987), Dalton venía de ser despedido por Roman Polanski en pleno rodaje de “Pirates” (1985) por incompatibilidad de caracteres, siendo su último trabajo la serie de la BBC “Jane Eyre” (1983) de Julian Amyes, por lo que el ofrecimiento de Brooks y Francis para este protagónico surgió como una buena forma de mantenerse en los films de época. Dalton le otorgaría al Dr. Rock todo el carisma, determinación e incluso carácter impetuoso que su personaje requería, un médico ambicioso que reclama el ejercicio de la medicina por sobre cualquier medio. Por su parte, Pryce se encumbra como el otro pilar interpretativo del film, interpretando a un psicópata inmoral que asesina fríamente por un propósito mundano, el alcohol. Price venía de romperla al protagonizar el clásico distópico “Brazil” (1985) de Terry Gilliam.
Por su parte, engrosan el reparto el irlandés Stephen Rea (“The Company of Wolves” (1984), que venía del mundo teatral, como Timothy Broom, el cómplice de Fallon en los crímenes. Un joven Julian Sands (“Warlock” 1989) encarna al Dr. Murray, discípulo y asistente de Rock y quien realmente trata con los ladrones/asesinos. La modelo, actriz y cantante Dame Lesley Lawson, conocida popularmente como Twiggy, interpretó a la bella prostituta Jennie Bailey, interés amoroso de Murray. También encontramos a Patrick Stewart (Saga “X-Men”, 2000-2017) como el profesor Macklin y Lewis Fiander (“Dr. Jekyll and Sister Hyde”, 1971) como el Dr. Thornton, entre otros.
La banda sonora estuvo a cargo de John Morris (“The Elephant Man” (1980). Se trata de una partitura atmosférica, lúgubre y siniestra, con frecuentes instrumentos de cuerda e instrumentos de resonancia celta. Morris utilizó una mezcla de cuerdas e instrumentos étnicos, como instrumentos de viento de madera y silbatos escoceses/celtas, para realzar la atmósfera de la película. También incluye tres canciones, “Tainted Hands” de In Tua Nua, “Whisper and I shall hear” en la voz de Twiggy y “But and Ben wi“ Burke and Hare”, una rima infantil del siglo XIX sin acreditar.
“The Doctor and the Devils” (1985) se estrenó el 4 de octubre de ese año en Gran Bretaña y Estados Unidos, recibiendo críticas mixtas. Se estrenó el 29 de enero de 1986 en Francia, en mayo de 1986 en el Fantafestival de Roma, Italia, el 5 de septiembre de 1986 en México y el 25 de septiembre de 1987 en Barcelona, España.
En resumen, una competente adaptación de este emblemático y reconocido caso criminal de la Escocia del siglo XIX, que destaca principalmente por su gran fotografía, destacable vestuario y competente reparto. Sería la penúltima película dirigida por el gran Freddie Francis, antes de dedicarse sólo a la dirección fotográfica.
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