¨El futuro pertenece a las máquinas de masturbación¨
El checo Jan Svankmajer, uno de los animadores más renombrados del mundo, fuertemente influenciado por el surrealismo, suele trabajar con figuras de arcilla, marionetas, muñecos y objetos cotidianos convertidos en seres espeluznantemente llenos de vida, para una serie de cortos y largometrajes, algunos de los cuales se han convertido en cintas de culto.
¨Conspiradores del placer¨, su tercer largometraje, que prácticamente carece de diálogos, es una comedia negra que explora las fantasías y ritos autoeróticos de seis ciudadanos residentes de Praga cuyas vidas se entrecruzan, y que, según confiesa el propio director, se inspira y homenajea a escritores como Sacher Masoch, el marqués de Sade, Luis Buñuel o Freud.
Sin duda, el ¨hombre-gallina¨ no deja indiferente a nadie, y es curioso que, a pesar de ser una película ¨erótica¨, casi no hay desnudos. Svankmajer se enfoca más bien con fuerza en los objetos, en los símbolos, en las excentricidades, manías y caprichos eróticos de los personajes. Ninguna de esas ¨rarezas¨, por extravagantes que parezcan, nos es indiferente, pues ya sabemos que la búsqueda (y las formas de expresarse) del placer sexual humano no tiene (casi) límites.
wow esta es la pelicula mas extraña q he visto en toda mi vida, esta rodada abslutamente sin dialogo alguno, y la trama es muy simple 6 personas 3 hombres y 3 mujeres en la busqueda del maximo placer, con algunos toques de fantasia la pelicula comienza muy flojita pero a medida q avanza la trama te atrapa de manera inexplicable a vivir un pedazo d total fantasia transmitiendote la sensacion de placer de cada uno de los protagonistas y con un final expectacular q nadie hubiera previsto , una joya de lo bizarro, es como toda obra de jan svankmajer, poesia en movimiento 10 puntos es poco para esta obra tan pura y singular, no creo q nunca pueda visualizar una rareza tan exquisita como esta ! brillante !
Críticas: 3
Pedro Otero Serrano
5
Catálogo de rarezas dentro de lo que puede llegar a ser el disfrute personal de cada uno, más allá del sexo y con la participación de cada uno de los sentidos. Desde el señor que le pone brazos a la tele para disfrutar más intensamente de la presentadora del telediario, a la señora que lo goza haciendo bolitas con el pan, pasando por el que se disfraza de pollo-murciélago en una cueva con una maniquí como espectadora.
Todo es posible, o así lo concibe al menos el espectador en esta variopinta retahíla sensorial que suponemos le puede interesar mucho a los forofos del surrealismo, a los estudiosos del psicoanálisis, y a todos aquellos que se lo pasen bien participando de similares guateques. Para los sencillitos, sin embargo, la peli es un rollo.
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