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Si esta película fuera representada en un gráfico, tendría forma similar a una parábola convexa.
Damian McCarthy sigue siendo un sí pero no. Mantiene su estilo de thriller/terror y su capacidad para crear ambientes tenebrosos sigue intacta, pero aquí ha sucumbido a las infructuosas artes oscuras de los jumpscares. Son tantos y tan parecidos los unos de los otros que llegan a hacerte sonreír de despecho. Además, McCarthy también continúa dejando detalles inconexos, como en sus dos anteriores películas de las cuales sigue dejando easter eggs.
Sobre los personajes, el protagonista es el estereotipado escritor reconocido pero desabrido; esta actitud se puede comprender por su backstory, elaborada por cierto, será lo que más me ha gustado aunque mi favorito es Jerry. Las interpretaciones no están nada mal y algo que sí destaca es el apartado de sonido. Brutal. Durante 10 min en torno al final, aproximadamente, la película sí puede llegar a dar miedo.
El final intenta jugar con eso de «realidad o alucinación» mediante monguis, un elemento que se utiliza con inteligencia (y en la vida real también por favor). Yo tengo mi hipótesis acerca de este desenlace. Sí la podría recomendar.
Para mí Oddity me tomó por sorpresa. Me sacudió su elegante gusto a lo macabro y su ejecución tan bien lograda.
Aquí Damian McCarthy recicla varios ingredientes y perfecciona la receta. Una atmósfera y folklore impecable, un misterio enganchante y una actuación protagónica excelente.
Para verse en el cine y disfrutar al máximo. La tensión es palpable y dudo que tenga el mismo efecto viéndola en casa.
Muy muy recomendada. De mis favoritas del género este año.
Tiene cosas muy guapas pero también me dejó con sensación rara al acabar. Durante bastante rato estaba súper metido porque el hotel da muy mal rollo y hay personajes que parecen esconder algo todo el tiempo. Esa tensión silenciosa funciona muchísimo mejor que cuando la peli empieza a explicar más cosas paranormales y movidas raras.
Adam Scott está bastante bien, muy contenido todo el rato, como si estuviera incómodo hasta respirando. Y visualmente la peli entra sola, hay planos y rincones del hotel que parecen una pesadilla. Con muy poco consiguen que el sitio dé miedo de verdad.
Pero no sé, llega un momento en que parece que quiere tocar demasiados temas a la vez y acaba un poco dispersa. Había escenas donde pensaba “hostia ahora sí” y luego cambiaba otra vez de dirección. Aun así me pareció bastante mejor que muchas de terror que salen últimamente. Tiene personalidad por lo menos.
La verdad es que me sorprendió bastante porque pensaba que iba a ser otra de terror “seria” que tarda mil años en arrancar y al final no. Tiene momentos bastante chungos, de esos que te dejan incómodo más que pegarte sustos todo el rato. El ambiente está muy conseguido, ese rollo de pueblo perdido donde parece que algo va mal desde el minuto uno.
Adam Scott además queda rarísimo en una peli así pero funciona. Y mira que normalmente en este tipo de películas meten actores conocidos y parece que están ahí cobrando el cheque, pero aquí no me sacó de la peli.
No es una película de estar mirando el móvil porque si entras en el rollo te acaba atrapando bastante. Eso sí, tampoco esperes locuras ni sangre a saco, va más por tensión y cosas inquietantes. A mí me dejó mal cuerpo un par de escenas y con eso ya me vale.
Me gustó bastante más por la atmósfera que por el miedo en sí. Es de esas películas donde notas que el director controla muy bien los espacios, las luces y cuándo quiere que estés incómodo, aunque a veces se pasa intentando asustar cada diez minutos. Llegó un punto en el que ya veía venir algunos golpes de sonido y me sacaban más de la película de lo que ayudaban.
Aun así, tiene algo hipnótico. La historia va mezclando cosas raras constantemente y nunca sabes del todo hacia dónde va a tirar. Hay momentos que parecen un cuento macabro, otros casi una investigación criminal y otros directamente tienen un humor rarísimo que me pilló por sorpresa. Y curiosamente funciona.
Lo mejor para mí fueron los personajes secundarios. Hay un par que tienen una presencia muy fuerte y hacen que todo resulte más creíble dentro de lo extraño que es el conjunto. Además, la película visualmente entra sola: casas viejas llenas de detalles, habitaciones demasiado silenciosas, sombras colocadas con mala intención… se nota muchísimo cariño en la puesta en escena.
No creo que sea una película perfecta porque a veces el director parece demasiado empeñado en impresionar y acaba recargando algunas escenas. Pero incluso cuando se pasa de estilizado, consigue mantenerte dentro. Y el final me dejó una sensación bastante melancólica, cosa que no esperaba para nada viendo cómo empieza todo.
Hokum no intenta revolucionar el cine de casas encantadas, y quizá ahí está precisamente parte de su acierto. La película de Damian McCarthy se mueve dentro de terrenos conocidos, pero lo hace con la suficiente seguridad como para convertir una premisa clásica en una experiencia inquietante y muy efectiva.
La historia sigue a un escritor marcado por el duelo, interpretado por Adam Scott, que viaja hasta una zona rural de Irlanda para esparcir las cenizas de sus padres. Lo que en principio parece un regreso íntimo y doloroso acaba transformándose en una pesadilla sobrenatural, marcada por una casa opresiva, silencios incómodos y una sensación constante de amenaza.
McCarthy demuestra aquí un gran control del suspense. Más que apoyarse en sobresaltos fáciles, construye el miedo a través de los espacios cerrados, una puesta en escena cargada de detalles y un diseño sonoro que juega un papel fundamental. Cuando llegan los sustos, funcionan porque la tensión ya ha sido cocinada a fuego lento.
También resulta interesante ver a Scott en un registro contenido y distante, muy alejado de otros papeles más reconocibles de su carrera. Su frialdad encaja bien con un personaje que parece emocionalmente bloqueado, y eso añade una capa dramática a una película que, en sus mejores momentos, sabe ser algo más que un simple ejercicio de terror.
Es cierto que el tramo final no mantiene del todo la misma fuerza. La película siente la necesidad de explicar demasiado su parte mitológica, y eso le resta algo de misterio. Aun así, Hokum funciona como una sólida historia de fantasmas a la antigua: atmosférica, bien construida y más interesada en asustar con oficio que en aparentar originalidad a toda costa.
¿La película de terror del año? No exactamente. Hay que empezar siendo honestos: no es la experiencia aterradora que prometen. Decir que es “la película de terror del 2026“ es faltar a la verdad. En mi caso, no logré asustarme en ningún momento; ni siquiera sus jumpscares consiguieron moverme del asiento.
Pero lo que sí funciona es la mezcla de géneros audaz. Hokum brilla más cuando se acepta como lo que realmente es.
La película presenta una trama policíaca y una trama paranormal entrelazadas que, al trabajar juntas, convierten a la obra en algo completamente disfrutable.
A pesar de la falta de la opresión del terror, la experiencia general es genial. El filme nos transporta a un escenario clásico que nunca falla: Un hotel en medio de la nada. Un escritor atrapado en su atasco creativo. Y Una habitación cerrada por qué se dice que ahí hay una bruja acechando.
El director destaca por sobre todo, la impecable creación de la atmósfera, ese es el punto más fuerte que sin duda encantará a los amantes del estilo de Stephen King. Ya que hasta pareciera una adaptación de una novela escrita por él, con sus personajes irrisorios y ese salto entre el terror y lo cotidiano, con dosis de humor.
Es una lástima que en ciertos tramos la narrativa se vuelva tan previsible. Además, irónicamente, los personajes resultan ser tan empáticos que su calidez termina opacando la sensación de peligro, restándole fuerza a lo que debería ser puro terror.
Pero es recomendable, es un trabajo más maduro de su director, Vale la pena por su ambientación, pero por sobre todo por esa creación de atmósfera que tan bien sabe manejar.
Lo que más adorarán es el personaje del conejo infantil, que a muchos gustará de ver la historia de ese bizarro programa.
Críticas: 8
The Ripper
9
Hacia tiempo que no saltaba tanto en el cine.
La trama empieza bien, haciendo que la cosa parezca una montaña rusa de tensión. Hay escenas que me hicieron taparme la boca del susto. La atmosfera esta bien construida y consigue satisfacer.
Perfecta para ver de noche.
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