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“Spithood“ puede ser corta en duración, pero no le falta emoción. Con poco menos de una hora de metraje, apenas califica como un largometraje según los estándares de la industria, pero aún así logra ofrecer una experiencia slasher bastante decente. Ambientada en una institución mental australiana durante su último turno, la película sigue el caos que se desata cuando un asesino imponente, Paul Atkins, es traído para una evaluación. Lo que podría haber sido una película de terror olvidable se salva gracias a una dirección precisa y unas actuaciones sólidas, aunque su guion tiene algunos fallos evidentes.
El punto fuerte de “Spithood“ radica en su atmósfera. El director Tim Pine hace un gran uso del espacio limitado, utilizando la Universidad de Adelaide como sustituto del hospital. El director de fotografía Joseph Clarke crea eficazmente una atmósfera tensa y claustrofóbica con pasillos oscuros y habitaciones aisladas que aumentan la sensación de peligro. Aunque la película es comedida en cuanto a gore, la edición y la forma en que se enmarcan los asesinatos hacen que se sientan brutales e impactantes. Los personajes, aunque no profundizan demasiado, son lo suficientemente agradables como para que nos importe su destino, y el ritmo asegura que la tensión crezca de forma constante.
Sin embargo, el guion de la película es lo que la limita de alcanzar su máximo potencial. Los dos giros principales son predecibles y, en un caso, bastante difíciles de creer, lo que debilita el impacto del final. También hay algunos puntos de la trama que no encajan del todo, aunque no llegan a estropear la película por completo. A pesar de estos tropiezos, “Spithood“ es una película slasher bastante sólida que aprovecha al máximo sus limitados recursos. Los fans de los filmes de terror rápidos y llenos de suspenso encontrarán que vale la pena, aunque no sea una obra maestra del género.
Críticas: 2
dalton gellar
5
Como amante del slasher Spithood funciona es una película muy corta que llega máximo a la hora pero que ningún momento aburre y un asesino que impone e irá matando al personal de turno del hospital psiquiátrico.
Debo reconocer que tiene sus momentos por ejemplo a la que mata en el parqueadero me pareció una escena muy buena y tensa de ahí el resto de actuaciones también cumple y el asesino impone quizás no sea tan gore como otros slashers pero las muertes funcionan.
Su giro final no lo vi venir la verdad y deja abierto a una escuela que no creo que llegue nunca pero la recomiendo para amantes del slasher se lo pasarán de lo mejor en los 60 minutos que dura.
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