No me parece uno de los mejores ejemplos del cine de terror de los 60, pero sí un producto simpático y entretenido para los que amamos el género. La productora AMICUS, hermana pequeña de la HAMMER, siempre se las apañaba para introducir pequeñas historias en sus películas...a modo de flash backs o sueños, como aquí...cuando no directamente films de historias independientes...
En este film, tanto Peter Cushing (que asume el protagonismo) como Christopher Lee (cuya presencia es más secundaria), son los verdaderos reclamos del film, que tiene un argumento interesante sobre la calavera del Marqués de Sade, que después de muerto todavía ejerce su maléfico poder.
Lo mejor del film son esas secuencias vistas desde detrás de la calavera, a través de sus ojos vacíos y su nariz, dando la sensación de dominio. Y esos elipsis de cámara cuando el personaje de Cushing está leyendo el libro sobre la vida de De Sade.
Otra curiosidad es la cantidad de máscaras y figuras que salen en la película...rostros simiescos y diablos varios, todos ellos requeridos por los excéntricos coleccionistas...(atención a una de las conversaciones entre Lee y Cushing sobre las figuras de los diablos y a lo que luego utiliza Cushing como arma para matar a Lee) Un buen detalle...
Para ver una madrugada fría y lluviosa en la oscuridad de un salón...
Lowell Freeman
6
No me parece uno de los mejores ejemplos del cine de terror de los 60, pero sí un producto simpático y entretenido para los que amamos el género. La productora AMICUS, hermana pequeña de la HAMMER, siempre se las apañaba para introducir pequeñas historias en sus películas...a modo de flash backs o sueños, como aquí...cuando no directamente films de historias independientes...
En este film, tanto Peter Cushing (que asume el protagonismo) como Christopher Lee (cuya presencia es más secundaria), son los verdaderos reclamos del film, que tiene un argumento interesante sobre la calavera del Marqués de Sade, que después de muerto todavía ejerce su maléfico poder.
Lo mejor del film son esas secuencias vistas desde detrás de la calavera, a través de sus ojos vacíos y su nariz, dando la sensación de dominio. Y esos elipsis de cámara cuando el personaje de Cushing está leyendo el libro sobre la vida de De Sade.
Otra curiosidad es la cantidad de máscaras y figuras que salen en la película...rostros simiescos y diablos varios, todos ellos requeridos por los excéntricos coleccionistas...(atención a una de las conversaciones entre Lee y Cushing sobre las figuras de los diablos y a lo que luego utiliza Cushing como arma para matar a Lee) Un buen detalle...
Para ver una madrugada fría y lluviosa en la oscuridad de un salón...
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