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Por fin vi esta cinta, a pocas horas que comenzara los Oscars, y me preguntó: ¿16 nominaciones? ¿Es en serio? Pufffff a ver.. ya recordé porque la empezaba a ver y la terminaba a los pocos minutos, y así sucedió dos veces. No era capaz de verla completa, me dormía, y es que la primera hora es aburridiiiiiiiiisima, insoportable. Mi puntuación se basa en la siguiente hora de película, que la cosa mejora y es pura acción y sangre, pero...no es ni de lejos una cinta maravillosa para que haya sido alabada por la crítica y para que destrozara las nominaciones históricas de los premios de la Academia. Será que no conecté con ella, no lo sé.
Intentaron hacer algo al estilo Tarantino y se les fue por el váter. Mal guión, mala dirección, interpretaciones pésimas. Un despropósito de película increíblemente ensalzada por la crítica.
Una auténtica porquería sin ton ni son que me hizo tirar a la basura el dinero que gasté en el cine.
Pues nada, debo ser el bicho raro, es oficial. Por alguna extraña razón, no pertenezco al segmento de personas que pone en un altar a esta película y a “Weapons“...
Para quien se parezca a mí y prefiera valorar su tiempo, en vez de entrar en críticas absurdas, haré un resumencito a grosso modo de la película...
“Dos gemelitos vuelven de Chicago a un pueblo donde hay bastante racismo, compran una tabernucha de mala muerte, se pavonean por ahí con un primo con el que se reencuentran, aparecen múltiples personajes de relleno para que todo parezca algo trascendente y hay múltiples aliños musicales para extender la duración“.
Os acabo de resumir prácticamente media película y no pasa nada más que esto. Quien quiera un poquito de sangre, acción y gore, que acuda sin dilación aproximadamente a partir del minuto 105 hasta la conclusión (pero que no se haga demasiadas ilusiones, porque no garantizo que eso satisfaga lo suficiente...).
Por los planos tan linditos de los campos y por alguna que otra secuencia del tramo final se salva del 0, pero que esta cosa haya recaudado casi 400 millones en taquilla (habiendo costado 90), es algo que todavía me cuesta trabajo digerir...
Una nueva propuesta dentro del subgénero vampírico mostrándonos el folclore de una comunidad entre musica , bailes y algunas escenas de sexo hasta llegar a un estilo survival , ya una vez que aparece el vampiro reclutando a sus víctimas para adueñarse del lugar es cuando el desarrollo alcanza sus mejores momentos además de que gran parte de las acciones acontecen de noche y también sobresale por algunos de sus efectos , no es una joya contemporánea ni es lo mejor que haya visto dentro del cine de vampiros pero funciona para pasar el rato
Una decepción, y mira que tenía como pinta de tener gracia.
Pensé que el rollo de que un mismo actor hiciera de un par de gemelos podía ser gracioso pero no en este caso, no está nada conseguido para ser una peli del 2025 y el pobre parece una caricatura de los propios personajes protagonistas. Me llamó la atención el actor del villano principal pero para mi gusto se queda plof. La trama que prometía ser entretenida de perse aunque la recuerde y de eso hace un par de meses no se me hizo nada entretenida, a ratos cursilona y queriendo recordar a Abierto hasta el amanecer no consigue vislumbrarla en absoluto. En general una pelicula herdera del blaxploitation que no le hace favor a la herencia.
Un bodrio de los buenos, creía que ninguna superaría a Entre vivos y muertos o Vagina dentada, pues sí, esta la supera de mala.
Los vampiros son de cachondeo, marcándose unos bailes que ni Michael Jackson y el papel que hace el actor principal que hace de gemelos cuando se quitan los gorros no tienes pelotas de saber quien es cada uno...descojonante...menos mal que la vi en HBO si no sería el peor dinero gastado de mi vida.
No la veas por la gloria de tu madre.
y esto es de lo mejorcito del cine de terror del 2025, en serio, vaya tomadura de pelo de mas de 2 horas, la primera hora desechable, parece que te quieren contar algo y no te cuentan nada, sino se que luego es de vampiros la hubiera quitada a la media hora, luego esa mezcla, pasad, presente . futuro de la musica, tortazo a 2 manos a quien se le haya ocurrido, despues una vez que aparece el vampiro , (del que no se sabe nada )parece que mejora, pero solo lo parece porque se queda a medias entre comedia y miedito, nada de terror, esto con 45 minutos podria pasar como capitulo en alguna serie de terror tipo creepshow pero sin mucha gloria, le doy un 3 porque al final se cepilla a los de la triple kk de vaca racistas de mierda, el que haya pagado por verla en el cine estara cabreado despues de semejente chusta
Entretenida película dirigida por Ryan Coogler,
Tiene mucha comedia, sobre todo avanzada la trama; pero no es una comedia cualquiera, se parece más que nada a una sátira a las cintas sobre vampiros,
Recuerda un poco a la también divertida cinta de Robert Rodriguez llamada “Abierto Hasta el Amanecer“.
Los efectos especiales, así como el maquillaje, es muy bueno, está bien actuada y, como dije anteriormente, no aburre en ningún momento.
Recomendable!
Devido a su alta puntuacion decidi visionar este film,que si bien me gusto,no me deslumbro.
El film tarda en arrancar,y su primera hora mas que nada es la historia de los personajes,una vez pasado la hora,empieza lo mejor que es cuando empieza la fiesta.El film tiene mucho de relleno,mucho de discriminacion,y mucho de musical que a mi eso no me gusta.Una vez que los vampiros empiezan a juntar victimas,ahi esta lo mejor del film.Buenas interpretaciones,muchas victimas,y un final que a mi no me convencio mucho que digamos.Film apenas aceptable y mi pntuacion es un 6
“A los blancos les gusta la música negra; simplemente no les gusta la gente que la hace”.
“Sinners“, es puro terror gótico sureño, sudoroso y sangriento, que rinde culto al género; y, por supuesto, hay vampiros, agua bendita, ajo fétido, sangre y violencia, amaneceres ardientes y estacas de madera que atraviesan el corazón de los no muertos. Pero es mucho más que eso, es un proyecto imperdible, un aullido apasionado, caótico y magnífico, que vibra con la comunidad y la familia, con el amor, el sexo, la alegría y especialmente la música.
Ambientada en 1932 en Clarksdale, pleno Delta del Misisipi, cuna del blues, con unos excelentes detalles de época, recrea estupendamente la épica de la cultura afroamericana y desnuda el racismo estadounidense. Al igual que en “¡Huye!“, de Jordan Peele, los blancos son invariablemente malvados y poco fiables, aunque puedan presentarse como personas amables. El director Ryan Coogler parece advertirnos que no dejemos entrar a quienes se apropian de nuestra cultura, de nuestro trabajo.
La libertad hay que defenderla y hay que tener cuidado con las consecuencias de los “pecados“ cuando pueden darte una sensación de libertad momentánea. Como una buena canción de blues, su narrativa es emotiva y cautivadora. De lo mejor que he visto este año.
Empieza por lo bajo, muy bien ambientada, pero, en media hora solo se ve como preparan la apertura de un local. Y eso puede decepcionar, de hecho hasta te llegas a preguntar ¿y los vampiros?.
Pero una vez que arranca lo hace a la perfección, porque nos presenta una original mezcla de estilos, desde la gran producción hasta los más comunes clichés del cine B.
Pero todo con un gusto exquisito, por la fotografía, por la música, por sus deliciosos detalles.
Lo que me encantó es con lo que parte la historia, en que hay gente con un poder especial de hacer música, que puede romper la barrera de los fantasmas del pasado y futuro, como lo muestra la bella escena del canto y baile.
Si por que tiene mucha música, sin ser un musical, pero es que las canciones juega un papel muy importante en la historia.
La interpretación de Jordan como los dos gemelos es impresionante y ña música del pequeño reverendo, aunque no es él quien canta, es una oda al blues.
Al final se desata la acción, cayendo en espacios comunes, hasta su último corte, ante de los créditos que es una real maravilla.
Su te gusta la música, te apasiona y también los excluidos, los vampiros. Es tu película!
Abierto hasta el amanecer pero con negros, este podía ser a simple vista a rasgos generales esta pelicula. Me he encontrado una pelicula que si bien tarda en arrancar, en ningún momento se hace pesada y me ha encantado todo desde las actuaciones de todo el elenco especialmente su protagonista por partida doble, la ambientación rural de la época de segregación entre blancos y negros, Tiene buenos momentos épicos, incluso los números musicales fueron buenos, quizás las muertes pudieron ser mejores. Yo fui al cine sin saber bien lo que iba a ver y creo que así es mejor ya que nos da una sorpresa. muy recomendable.
Mi nota es 7,5
Una idea bastante original y bien llevada, eso me parece Los pecadores, me ha gustado bastante la trama y como es llevada, además los personajes acompañan mucho y si bien al principio el ritmo es algo tedioso, luego ya se va agilizando hasta llegar a un muy bien final.
Sin duda una pelicula bien construida, con una buena idea y que es un soplo de aire fresco.
PD: Me encantaron los toques de humor.
Aunque parte de una idea atractiva (contrabandistas enfrentados a vampiros en el sur profundo de los años 30), Los pecadores se pierde en su propia ambición al intentar mezclar cine de época, terror, drama social y musical, sin lograr una identidad clara.
La música actúa como columna vertebral de la historia y está brillantemente integrada, pero no basta para cohesionar un conjunto que salta de tono en tono sin terminar de asentarse. Visualmente es potente, con una fotografía cuidada y un diseño de producción sobresaliente, y el reparto, liderado por Michael B. Jordan en doble papel, cumple con creces.
Sin embargo, el simbolismo racial, tratado con trazo grueso, roza lo caricaturesco, y su afán por alejarse del humor o la ligereza típicos del subgénero le hace perder naturalidad. Hay escenas memorables, sí, pero también una narrativa forzada que se toma demasiado en serio a sí misma. El resultado es tan deslumbrante como desigual.
Con Los pecadores, Ryan Coogler se aparta del espectáculo comercial para entregarnos una obra más sobria y cargada de significado, donde el terror vampírico se entrelaza con la música, el racismo y la historia de un país dividido.
La ambientación en el Misisipi de los años 30 sirve de marco perfecto para una historia que avanza con calma pero con pulso firme, permitiendo que los personajes crezcan con profundidad y que el espectador se sumerja en una atmósfera densa y magnética.
Michael B. Jordan ofrece un trabajo impecable dando vida a dos hermanos gemelos, mientras que la música de Ludwig Göransson se convierte en el alma de la película, guiando la narración con un blues hipnótico que lo impregna todo. Visualmente poderosa, emocionalmente sólida y con momentos realmente memorables, es una propuesta que destaca en un género que pocas veces se permite este tipo de ambición.
A pesar de algunos excesos de metraje, el viaje merece la pena.
Ryan Coogler se adentra en los años 30 con una historia vampírica cargada de alma, raíces y contundencia visual, donde el sur profundo se convierte en escenario de un relato que fusiona el blues, el vudú y la lucha racial con ecos de cine de culto y espíritu de serie B. La película no esconde sus influencias, pero las transforma en algo propio, intenso y sugerente, con una puesta en escena impecable, una dirección musical vibrante a cargo de Ludwig Göransson y una narrativa que avanza al ritmo del alma negra de América. Michael B. Jordan brilla en su doble papel, acompañado por un reparto entregado, mientras la historia crece en tensión y atmósfera hasta liberar todo su potencial en una noche de caos sobrenatural. Coogler no solo homenajea a sus referentes, sino que impone una visión personal, visceral y arriesgada, que incluso en sus excesos deja huella. Los pecadores es un ejercicio de estilo apasionado, imperfecto y ambicioso, que tiene todo para convertirse en película de culto.
Hay películas que consiguen devolver la fe en el poder del cine bien contado, y Los pecadores lo logra con una narrativa sobria, clásica y ajena al tono irónico o posmoderno tan extendido hoy en día. Ryan Coogler firma su obra más madura hasta la fecha, alejándose de guiños forzados y construyendo una historia que respira autenticidad, con ecos del cine de los 70, del suspense físico de Carpenter y del pulso narrativo de directores como Richard Fleischer.
Rodada en formato panorámico y con textura fílmica palpable, especialmente en las secuencias nocturnas, la película se toma su tiempo para desarrollar personajes y ambiente, y eso permite que el impacto emocional sea mayor. Coogler demuestra un dominio técnico impecable, usando cada centímetro de pantalla con intención, sin adornos innecesarios.
En un panorama saturado de fórmulas repetidas, esta película apuesta por lo esencial: contar una historia con alma y oficio. Una propuesta que no solo se disfruta, sino que se agradece.
Ambientada en un pueblo marcado por la Ley Seca y la segregación, esta historia de vampiros disfrazados de respetables ciudadanos mezcla crítica social y terror gótico con una ambientación que atrapa desde el primer plano. Coogler construye un escenario opresivo, casi vivo, donde la fotografía brilla con fuerza y cada rincón respira tensión. Michael B. Jordan da vida con solvencia a dos hermanos enfrentados por carácter y por circunstancias, en una interpretación que sostiene buena parte del peso emocional. Sin embargo, el ritmo vacila y el guion se ve desbordado por la ambición de sus propias ideas, dejando escenas que podrían haberse pulido mejor. Aunque no todo encaja con precisión, la propuesta tiene personalidad, momentos visuales memorables y una intención clara de ir más allá del simple entretenimiento.
Con una libertad creativa poco habitual en los tiempos que corren, “Los pecadores” se desmarca como una propuesta atrevida y personal que mezcla vampirismo, western, noir y blues sin pedir disculpas ni buscar aprobación.
Coogler, respaldado por el peso de sus éxitos anteriores, se entrega a una historia cargada de atmósfera, referencias cinéfilas y un ritmo narrativo que avanza al compás de su música, más que del guion. Aunque no escapa a ciertos excesos ni a tropiezos argumentales, la película destaca por su energía desbordante, su reivindicación de lo físico y lo sucio, y por construir un universo propio que no necesita complacer a nadie.
Un homenaje desenfadado a clásicos como Abierto hasta el amanecer y Blade, pero con identidad propia, carisma en pantalla y una puesta en escena que se siente viva. Imperfecta, sí, pero absolutamente disfrutable.
Críticas: 31
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lmbc
6
Los pecadores me parece una buena película, ahora bien, ni de coña para todos los Oscar que ha ganado. El argumento es simple, el giro de guión está bien pero ya está muy visto y la historia no destaca en nada. Por lo demás se podría decir que es una sátira del cine de vampiros con algunos elementos de ¿musical? Que no me convencen en absoluto.
El actor protagonista, con dos papeles, hace una gran actuación, intenta darle a cada personaje o hermano una personalidad propia, creo que es un acierto. En general las actuaciones me gustan pese a que muchos de los personajes no conectan conmigo como espectador.
Para mí lo mejor de la película es una escena en el bar de blues donde nos van mostrando a modo de plano secuencia diferentes bailes de la historia de la música. No pinta demasiado en la temática de la película pero está grabado con gran virtuosismo.
Lo peor es la sátira. Si llego a saber que es una sátira de vampiros directamente ni la habría visto (y eso que me encanta el cine satírico). No he conectado nada con la parte de bailes, de hecho la segunda mitad de película (la parte vampírica) es lo que menos me ha interesado.
Una confirmación más de que los Oscar premian lo que premian.
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