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Isla perdida es un thriller de amor que utiliza las estaciones del año para reflejar la evolución de la relación entre Alex y Max, desde un romance apasionado en verano hasta una oscuridad llena de secretos en invierno. Matt Dillon destaca como un personaje enigmático con un pasado oculto, mientras que Aida Folch cumple sin mayor brillo. La ambientación en una isla griega ofrece escenarios evocadores que recuerdan al cine negro y de suspense clásico, pero aunque la película plantea un interesante conflicto, su narrativa se alarga demasiado y pierde fuerza hacia el final, dejando una sensación de falta de revelaciones impactantes.
Isla Perdida plantea un thriller romántico ambientado en las exóticas islas griegas, lleno de promesas que no termina de cumplir.
La película se apoya en la química de sus protagonistas y en un entorno idílico, pero pronto se desinfla bajo el peso de un guion predecible, lleno de clichés y situaciones forzadas. Aunque Trueba intenta abordar la toxicidad de las pasiones amorosas y la ineludibilidad del pasado, el relato se diluye en su segundo acto con revelaciones demasiado obvias y un tratamiento narrativo torpe.
La fotografía del filme, a pesar de ser eficiente, no logra elevar una historia que se convierte en una caricatura histriónica y excesiva, desembocando en un final que roza lo grotesco sin alcanzar el suspense o la intriga que prometía.
Si no me dijeran que Isla perdida es obra de Fernando Trueba, pensaría que ha sido dirigida por un cineasta novel. El guion es flojo, el suspense tarda en arrancar y, cuando lo hace, cae en una copia torpe de Hitchcock o De Palma, resultando en un film aburrido y lleno de sobreactuaciones. Aunque Aida Folch hace lo que puede para salvar la película, Matt Dillon parece perdido en su papel. El tercer acto mejora un poco, pero no lo suficiente como para elevar una historia que simplemente no funciona. Una gran decepción en la filmografía de Trueba.
Isla perdida (Haunted heart), de Fernando Trueba, arranca en una idílica isla griega, pero rápidamente su ritmo se vuelve pesado. La película, dividida en capítulos estacionales, explora el florecimiento y deterioro de una relación romántica entre un misterioso artista y una joven idealista. Aunque intenta añadir tensión con elementos de thriller, el desarrollo de los personajes es plano y el suspense se ve lastrado por giros argumentales poco originales. El ritmo desequilibrado y la falta de profundidad de los personajes provocan una desconexión que hace que la película pierda fuerza conforme avanza.
Críticas: 5
..PICARD..
6
Uno de nuestros más acendrados directores de siempre, Fernando Trueba, retoma su profesión contando con el concurso de Matt Dillon para internacionalizar más su producto. Un producto que se desarrolla íntegramente en una luminosa «Isla perdida» griega en el Mediterráneo: un romance plano de prolongada tramitación (le sobra media hora) sin acusados dramatismos... hasta su previsible final.
Y una monina, natural y encantadora actriz catalana, Aida Folch, que enriquece el film con su presencia y dicción. Ojo, apreciación personal sobre su persona, absoluta y estrictamente inocua, (que hay que extremar el cuidado con lo que se dice o se escribe hoy en día para no parecer lo que no se es y ante -quizá- desmedidas susceptibilidades). Película -pues como todas- para la opinión de cada uno, que la mía aquí queda expuesta. .MODERADA. .2️⃣/5. ..PICARD..
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