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La historia tiene la misma locación que su antecesora ¨Jurassic Shark 2: Aquapocalypse¨, un muelle con aguas muy tranquilas para que un tiburón del Jurásico despliegue su gran masa corporal. La posta esta vez la toma el obseso productor y filmador de películas de bajo presupuesto Mark Polonia, quien interpreta a un camarógrafo que no tiene la mejor idea de filmar una
entrevista sobre una lancha a la dudosa top model Bree.
Película Sharksploitation que tiene la típica portada espectacular pero engañosa, con un contenido nefasto.
Los efectos especiales y CGI son un refrito del filme predecesor y no amerita ningún análisis. Lo que sí perjudica a esta tercera parte es la deleznable actuación de la modelo protagonista (Jada Sanchez), quien no reacciona ante el horroroso destino de un personaje cercano a ella y donde, en los minutos finales, arruina su deleznable interpretación con imposibles (pero reales) gesticulaciones y mal desempeño en un momento clave.
¨Jurassic Shark 3: Seavenge¨ es intencionalmente mala hasta al hartazgo, con un final inesperado y de no creer. Pésimo cierre de trilogía a la usanza y firma de Mark Polonia.
2½.-
Críticas: 2
TANO
2
El grande de Mark Polonia nos toma el pelo doblemente en esta tercera parte de “Jurassic Shark“. Por una parte, la historia sigue siendo, literalmente, la misma de las dos anteriores: ladronzuelos intentando recuperar un cuadro multimillonario del fondo de una bahía, y el tiburón prehistórico cargándose a todo el que se acerca a esa zona. 3 películas. 3 películas con el mismo argumento, que ya es tener poca vergüenza. Qué grande es este tío.
Aparte de eso, en esta ocasión tenemos a una “modelo“, por llamarla de alguna forma, que va a hacerse un reportaje fotográfico a la bahía. Excusa para tener más víctimas, y algo de “chicha“ en el nulo guion.
Por lo demás, seguimos como siempre: actuaciones que dan vergüenza ajena, efectos visuales que la dan más aún, imágenes de archivo varias para rellenar metraje (hay incluso un momento donde uno de los protagonistas se queda inconsciente y rememora todo lo acontecido en la película, todo lo que acabas de ver, y la cinta dura 70 minutos, así que podéis imaginar el relleno).
Y entonces, cuando parece que esto no da para más... ¡¡Boom, el mayor giro de guion de la historia... aparece Sharkenstein!! (al cual los enfermos que ya hemos visto unas cuantas películas de este director, conocemos por su propio film), y la cinta da un giro radical y va de otra cosa. Esto pasa cuando faltan 10 minutos para que acabe, por cierto.
Y aquí está la otra tomadura de pelo del director en esta cinta, metiendo algo que no tiene ningún sentido, una frikada magnífica y que me ha encantado... pero no deja de ser una película malísima. Espero que sea la última, pero tengo mis dudas.
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