Scott Jeffrey lo vuelve a hacer: juntar a varias de sus ¨figuras¨ y ponerlas a interpretar algún personaje bien marcado dentro de una historia nada original y de argumento rudimentario.
Esta vez Nicola Wright (como en sus recurrentes papeles, una madre con problemas), Chelsea Greenwood (Embarazada y con novio esquivo) y la cara de buena de Kate Sandison (que no convence como jefa mala), son los rostros más conocidos y utilizados por el director.
Nunca falla el reparto en sus interpretaciones, que son como mucho, discretas.
Linda Buxton (Nicola Wright) necesita alguna noticia de peso que levante su rendimiento laboral y junto a su jefa, su hija embarazada, su yerno, etc. Llegan a una casona oscura para entrevistar a un científico vinculado al nazismo y que experimenta poco antes con genes que alteran la morfología de las arañas. El problema es que las visitantes (y el fornido yerno de Linda, único hombre y primera víctima fácil) no saben que la casa está infestada de los insectos de ocho patas, pero de dimensiones y apariencias perturbadoras.
Con una trama que tiene innecesarios diálogos y a la espera de que los bestiales insectos den sus mejores escenas, poco de eso pasa.
Película donde la calificación de mediocre le queda alta.
Gerpro
3
Scott Jeffrey lo vuelve a hacer: juntar a varias de sus ¨figuras¨ y ponerlas a interpretar algún personaje bien marcado dentro de una historia nada original y de argumento rudimentario.
Esta vez Nicola Wright (como en sus recurrentes papeles, una madre con problemas), Chelsea Greenwood (Embarazada y con novio esquivo) y la cara de buena de Kate Sandison (que no convence como jefa mala), son los rostros más conocidos y utilizados por el director.
Nunca falla el reparto en sus interpretaciones, que son como mucho, discretas.
Linda Buxton (Nicola Wright) necesita alguna noticia de peso que levante su rendimiento laboral y junto a su jefa, su hija embarazada, su yerno, etc. Llegan a una casona oscura para entrevistar a un científico vinculado al nazismo y que experimenta poco antes con genes que alteran la morfología de las arañas. El problema es que las visitantes (y el fornido yerno de Linda, único hombre y primera víctima fácil) no saben que la casa está infestada de los insectos de ocho patas, pero de dimensiones y apariencias perturbadoras.
Con una trama que tiene innecesarios diálogos y a la espera de que los bestiales insectos den sus mejores escenas, poco de eso pasa.
Película donde la calificación de mediocre le queda alta.
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