Sorprende entre las películas de Houdini el que en general hayan envejecido tan bien, con una ingenuidad encantadora y un ritmo casi trepidante, que las convierte en divertidas pese a su vetusta naturaleza silente.
En este caso tenemos como elementos fantásticos la reencarnación, y el que encuentren al protagonista vivo en los hielos, después de cien años, lo que se anticipa en cuatro décadas largas al hallazgo en circunstancias similares del Capitán América.
Como tema principal tenemos el amor verdadero, que se mantiene y sobrevive a través de siglos, vidas distintas y acechanzas de todo tipo. Como secuencia más divertida, cuando el escapista actor se libra de la camisa de fuerza para a continuación utilizarla como liana descendemuros. Como imagen más bella, la reunión de los dos amantes centenarios al pie de una catarata.
Pedro Otero Serrano
8
Sorprende entre las películas de Houdini el que en general hayan envejecido tan bien, con una ingenuidad encantadora y un ritmo casi trepidante, que las convierte en divertidas pese a su vetusta naturaleza silente.
En este caso tenemos como elementos fantásticos la reencarnación, y el que encuentren al protagonista vivo en los hielos, después de cien años, lo que se anticipa en cuatro décadas largas al hallazgo en circunstancias similares del Capitán América.
Como tema principal tenemos el amor verdadero, que se mantiene y sobrevive a través de siglos, vidas distintas y acechanzas de todo tipo. Como secuencia más divertida, cuando el escapista actor se libra de la camisa de fuerza para a continuación utilizarla como liana descendemuros. Como imagen más bella, la reunión de los dos amantes centenarios al pie de una catarata.
Me gusta (0) Reportar