Cuando terminé de ver Mujer Lobo quedé un poco confundido: ¿me había gustado o no esta película argentina?
Dirigida por Tamae Garateguy, es un thriller erótico y feroz que mezcla cine de género con una sensibilidad sucia muy particular. La película sigue a una asesina en serie que recorre las calles de Buenos Aires y usa el arte de la seducción para atraer a sus víctimas masculinas y luego matarlas. Garateguy escenifica los largos encuentros sexuales de manera audaz y descarada. La asesina tiene su mente fragmentada en tres personalidades: Mónica Lairana es la despiadada y salvaje que mata por placer; la rubia Luján Ariza es la ninfómana; y Guadalupe Docampo encarna a la faceta inocente y puritana.
Pese a sus desniveles y carencias, la película —al igual que la loba protagonista—, con su fotografía en blanco y negro y su banda sonora punk, nos seduce con una propuesta desinhibida, pura exploitation extrema. Y sí, me gustó.
Miguel Arkangel
5
Cuando terminé de ver Mujer Lobo quedé un poco confundido: ¿me había gustado o no esta película argentina?
Dirigida por Tamae Garateguy, es un thriller erótico y feroz que mezcla cine de género con una sensibilidad sucia muy particular. La película sigue a una asesina en serie que recorre las calles de Buenos Aires y usa el arte de la seducción para atraer a sus víctimas masculinas y luego matarlas. Garateguy escenifica los largos encuentros sexuales de manera audaz y descarada. La asesina tiene su mente fragmentada en tres personalidades: Mónica Lairana es la despiadada y salvaje que mata por placer; la rubia Luján Ariza es la ninfómana; y Guadalupe Docampo encarna a la faceta inocente y puritana.
Pese a sus desniveles y carencias, la película —al igual que la loba protagonista—, con su fotografía en blanco y negro y su banda sonora punk, nos seduce con una propuesta desinhibida, pura exploitation extrema. Y sí, me gustó.
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