Jesús Franco vuelve a utilizar una banal historia de locura y crimen como excusa para el voyeurismo y la explotación sexual. Aunque la película no se desarrolla en una prisión de mujeres, la estructura es idéntica a los de las películas del género WIP.
Inicia bien, una pareja yace desnuda y cubierta de sangre en una habitación. La única sobreviviente es Margarita (Lina Romay), también desnuda, a quien la policía detiene. Ella se siente perturbada y se queda en silencio, por lo que es llevada ante el Dr. Antonio Farkas en un hospital psiquiátrico en el que todas las pacientes son mujeres, casi siempre desnudas, que gustan de estirarse y tocarse en formas lascivas.
De ahí veremos las cosas típicas que suceden en cualquier film barato de Franco: desnudez femenina, lesbianismo, más unas joyas robadas, un asesino enmascarado y todo tipo de cosas raras.
Miguel Arkangel
5
Jesús Franco vuelve a utilizar una banal historia de locura y crimen como excusa para el voyeurismo y la explotación sexual. Aunque la película no se desarrolla en una prisión de mujeres, la estructura es idéntica a los de las películas del género WIP.
Inicia bien, una pareja yace desnuda y cubierta de sangre en una habitación. La única sobreviviente es Margarita (Lina Romay), también desnuda, a quien la policía detiene. Ella se siente perturbada y se queda en silencio, por lo que es llevada ante el Dr. Antonio Farkas en un hospital psiquiátrico en el que todas las pacientes son mujeres, casi siempre desnudas, que gustan de estirarse y tocarse en formas lascivas.
De ahí veremos las cosas típicas que suceden en cualquier film barato de Franco: desnudez femenina, lesbianismo, más unas joyas robadas, un asesino enmascarado y todo tipo de cosas raras.
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