Una de esas películas desconocidísimas, pero que resultan ser pequeñas joyas olvidadas. Que conste, tampoco es que sean un peliculón, pero a cualquier amante del cine de terror de serie b ochentero, esta cinta tiene que gustarle sí o sí.
Tenemos a un vampiro, en el Hong Kong de esos años, que se dedica a cargarse gente y vaciarla de sangre a gusto, pues la policía hace poco o nada por intentar investigar un caso donde se acumulan cadáveres desangrados y con agujeros de colmillos en el cuello. Lo de siempre, policías incrédulos... o que incluso se niegan a creer, teniendo las pruebas delante de los ojos, pues lo de la policía de esta película es de aúpa.
Así que nuestros protagonistas, un reportero regordete que quiere sacar a la luz el caso, y una chica que es, digamos, testigo, tendrán que investigar el caso por su cuenta.
Es un film de terror, con algún toque divertido, pero sin el típico humor tontísimo insoportable del cine chino de estos años, aquí el tema se mantiene relativamente serio.
Hay que decir que el vampiro está bastante currado en lo que a maquillaje se refiere, da mal rollo, y es prácticamente imparable. Mola lo suyo.
En definitiva, una cinta de terror ochentero que recomiendo encarecidamente, a ver si la sacamos del olvido y le damos el respeto que merece.
TANO
7
Una de esas películas desconocidísimas, pero que resultan ser pequeñas joyas olvidadas. Que conste, tampoco es que sean un peliculón, pero a cualquier amante del cine de terror de serie b ochentero, esta cinta tiene que gustarle sí o sí.
Tenemos a un vampiro, en el Hong Kong de esos años, que se dedica a cargarse gente y vaciarla de sangre a gusto, pues la policía hace poco o nada por intentar investigar un caso donde se acumulan cadáveres desangrados y con agujeros de colmillos en el cuello. Lo de siempre, policías incrédulos... o que incluso se niegan a creer, teniendo las pruebas delante de los ojos, pues lo de la policía de esta película es de aúpa.
Así que nuestros protagonistas, un reportero regordete que quiere sacar a la luz el caso, y una chica que es, digamos, testigo, tendrán que investigar el caso por su cuenta.
Es un film de terror, con algún toque divertido, pero sin el típico humor tontísimo insoportable del cine chino de estos años, aquí el tema se mantiene relativamente serio.
Hay que decir que el vampiro está bastante currado en lo que a maquillaje se refiere, da mal rollo, y es prácticamente imparable. Mola lo suyo.
En definitiva, una cinta de terror ochentero que recomiendo encarecidamente, a ver si la sacamos del olvido y le damos el respeto que merece.
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