Tras el desastre nuclear que creó una serie de mutantes en “Las Colinas tienen Ojos”, está película trata de contar algo novedoso con la excusa del desastre nuclear ocurrido en la ciudad de Ucrania, Chernobyl.
Pero sigue siendo lo mismo que la película de Alexandre Aja, en distintas localizaciones y situaciones, pero el transfondo es igual.
A diferencia de la joya dirigida por el Frances, está es una basura que tratan de colocársela al público joven y ganarse así una buena renta en taquilla, pero descubierta la trampa se acabó el juego.
Desde el principio no convence, y cuanto más avanza, más soporífera se hace.
Únicamente es salvable la actuación del entrañable Uri (Dimitri Diatchenko), el resto del reparto son bastante regulares. La pareja “hippie” es incluida para ser víctimas, nada más. Su aportación es totalmente nula.
Es una pena que la guapa actriz nórdica, Ingrid Bolso Berdal fuese tan desaprovechada, después de haber participado en el thriller survival de terror, “Cold Prey”. A pesar de su experiencia en esté tipo de cine, su actuación pasa muy desapercibida.
Más de lo mismo con la guapa Devin Kelley, que tiene más protagonismo y su final es previsible, pero no salva nada con su actuación.
Ya ni que decir de las muertes, pues promete mucho y no dan nada a cambio. Después de soportar el tostonazo del comienzo y la aventura eterna por la ciudad desértica, esperas ansiosamente brutalidad, sangre y gore, pero no tienes ni una ni otra.
Mucho misterio en el aire que no provoca ni el más mínimo síntoma de tensión o de suspense.
El comienzo anula totalmente el resto de metraje, y más cuando apenas ves a los seres mutantes. Con todo ello, y sin violencia gratuita, nos quedamos en nada. Un clip de larga duración sin música de MTV, puro intento de basura comercial, que se queda en tierra de nadie, ni comercial, ni película de terror… Difícil darle una calificación a semejante tomadura de pelo.
Black Metal
3
Tras el desastre nuclear que creó una serie de mutantes en “Las Colinas tienen Ojos”, está película trata de contar algo novedoso con la excusa del desastre nuclear ocurrido en la ciudad de Ucrania, Chernobyl.
Pero sigue siendo lo mismo que la película de Alexandre Aja, en distintas localizaciones y situaciones, pero el transfondo es igual.
A diferencia de la joya dirigida por el Frances, está es una basura que tratan de colocársela al público joven y ganarse así una buena renta en taquilla, pero descubierta la trampa se acabó el juego.
Desde el principio no convence, y cuanto más avanza, más soporífera se hace.
Únicamente es salvable la actuación del entrañable Uri (Dimitri Diatchenko), el resto del reparto son bastante regulares. La pareja “hippie” es incluida para ser víctimas, nada más. Su aportación es totalmente nula.
Es una pena que la guapa actriz nórdica, Ingrid Bolso Berdal fuese tan desaprovechada, después de haber participado en el thriller survival de terror, “Cold Prey”. A pesar de su experiencia en esté tipo de cine, su actuación pasa muy desapercibida.
Más de lo mismo con la guapa Devin Kelley, que tiene más protagonismo y su final es previsible, pero no salva nada con su actuación.
Ya ni que decir de las muertes, pues promete mucho y no dan nada a cambio. Después de soportar el tostonazo del comienzo y la aventura eterna por la ciudad desértica, esperas ansiosamente brutalidad, sangre y gore, pero no tienes ni una ni otra.
Mucho misterio en el aire que no provoca ni el más mínimo síntoma de tensión o de suspense.
El comienzo anula totalmente el resto de metraje, y más cuando apenas ves a los seres mutantes. Con todo ello, y sin violencia gratuita, nos quedamos en nada. Un clip de larga duración sin música de MTV, puro intento de basura comercial, que se queda en tierra de nadie, ni comercial, ni película de terror… Difícil darle una calificación a semejante tomadura de pelo.
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