Peli de bárbaros hecha en ese tiempo al estilo de los péplum (aún faltaban muchos años para que el subgénero ¨de bárbaros¨ encontrara sus propias carácterísticas, gracias en gran parte a las adaptaciones en cómic del Conan de Robert E. Howard) y que mucha gente juzga como tal. De hecho, los villanos de la pieza son los Longobardos (o Lombardos), uno de los pueblos godos que dominarían la península itálica, en guerra con los ¨buenos¨ Gépidos (que habitaban las actuales Hungría y Rumanía tras vencer a los Hunos). Un intento fallido de dar verosimilitud a la pieza.
Al contrario de las pelis de griegos y romanos, con sus espectaculares sets, aquí dominan la sobriedad de los fuertes construídos en exteriores (en los aledaños de Zagreb. La antigua Yugoslavia era un paraíso para los cineastas de todo el mundo).
El reparto es bastante destacado, con intérpretes bastante famosos sobretodo en Europa: el británico Edward Purdom, instalado en Italia tras un paso breve pero muy destacable en Hollywood como el antihéroe principal, un noble pero vengativo y enloquecido caudillo gépido; la bellísima Rossana Podestà, una gran estrella en el país transalpino y en una buena parte de Europa como sufrida pretendiente del villano; el actor de Spaghetti Westerns Livio Lorenzon, una cara muy conocida para los aficionados, como un pérfido caudillo longobardo, y - en un pequeño papel - ni más ni menos que Raffaela Carrà, cantante y presentadora muy recordada incluso por los que nacimos en los 80 por sus programas en TVE.
La acción es ágil pero repetitiva y el guion es flojo y tiene bastantes agujeros. Los diálogos son escasos y faltos de sustancia. Contaría como peli malilla pero entretenida que pasaría el corte por los pelos.
bigladiesman
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Peli de bárbaros hecha en ese tiempo al estilo de los péplum (aún faltaban muchos años para que el subgénero ¨de bárbaros¨ encontrara sus propias carácterísticas, gracias en gran parte a las adaptaciones en cómic del Conan de Robert E. Howard) y que mucha gente juzga como tal. De hecho, los villanos de la pieza son los Longobardos (o Lombardos), uno de los pueblos godos que dominarían la península itálica, en guerra con los ¨buenos¨ Gépidos (que habitaban las actuales Hungría y Rumanía tras vencer a los Hunos). Un intento fallido de dar verosimilitud a la pieza.
Al contrario de las pelis de griegos y romanos, con sus espectaculares sets, aquí dominan la sobriedad de los fuertes construídos en exteriores (en los aledaños de Zagreb. La antigua Yugoslavia era un paraíso para los cineastas de todo el mundo).
El reparto es bastante destacado, con intérpretes bastante famosos sobretodo en Europa: el británico Edward Purdom, instalado en Italia tras un paso breve pero muy destacable en Hollywood como el antihéroe principal, un noble pero vengativo y enloquecido caudillo gépido; la bellísima Rossana Podestà, una gran estrella en el país transalpino y en una buena parte de Europa como sufrida pretendiente del villano; el actor de Spaghetti Westerns Livio Lorenzon, una cara muy conocida para los aficionados, como un pérfido caudillo longobardo, y - en un pequeño papel - ni más ni menos que Raffaela Carrà, cantante y presentadora muy recordada incluso por los que nacimos en los 80 por sus programas en TVE.
La acción es ágil pero repetitiva y el guion es flojo y tiene bastantes agujeros. Los diálogos son escasos y faltos de sustancia. Contaría como peli malilla pero entretenida que pasaría el corte por los pelos.
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