|
|
pelicula de vieyra con una trama simplona pero que dentro de todo no esta mal conparandola con su filmografia, mantiene el efecto sorpresa de saber quien es el asesino y el por que de su accionar, aunque se pone predecible, llega a agradar. los sucesos dentro de un teatro me recordo un poco a el fantasma de la opera pero enfocada a otro lado. una curiosidad dentro del cine de terror argentino de antaño
Esta es la historia de un asesino enmascarado monstruosamente, que asesina mujeres atractivas en un teatro. ¿La historia suena original? ja!.
Esta película no merece aplausos, aunque tampoco demasiados abucheos. Explotación pura de un director pionero del cine exploitation argentino, Emilio Vieyra.
Muy lejos del ¨sexploitation¨ crudo, Vieyra sí explota buena carne de féminas que no muestran demasiado, sólo su belleza detrás de terciopelos, a excepción de Susana Beltrán que se anima al desnudo y a la posterior escena erótica, la más jugada del filme.
Como típico relleno, mención para la bizarra escena de Rolo Puente cantando para un público psicodélico no muy numeroso. El asesino enmascarado, que nos gustaría que posea algo de sobrenatural, esfuma ese deseo al verle conducir cómicamente un coche en plena ciudad.
Increíblemente se anota como una de las películas más interesantes de Vieyra sin llegar a ser buena.
Filme policial y de suspenso de los 60, un asesino serial ataca a bailarinas teatrales (vedettes en Argentina) escudado con una mascara detras de los escenarios..... con un joven Rolo Puente como protagonista donde se muestra su época como ¨cantante¨ de aquellos años con tu hit ¨destrozame corazon¨.
Críticas: 4
Miguel Arkangel
6
Emilio Vieyra fue uno de los grandes directores de cine argentinos. Destaco, entre su extensa y exitosa filmografía, las películas de explotación y serie B, incluidas sus dos incursiones con psicópatas asesinos: “Placer sangriento” y “La bestia desnuda”.
Estamos ante puro cine grindhouse, a la argentina, lo que incluye números musicales (a cargo de un insoportable cantante/ídolo para adolescentes), ambiente en un cabaret/teatro, varias bailarinas asesinadas, un misterioso asesino, un conserje que se llama Cuasimodo, atuendos vampíricos, elementos del policiaco-erótico y una truculencia ligera.
Las desinhibidas Susana Beltrán y Gloria Prat, dos musas habituales de Vieyra, aportan belleza y erotismo. Y atención a la escena del happening.
Me gusta (0) Reportar