Desde luego, no es una película apta para todos los gustos. No hay acción en todo su metraje, tan sólo un sólido guión con el que desarrollar es triángulo formado por Jung, Sabina y Sigmung. Grandes interpretaciones, esperaba mucho menos de Keira viendo las críticas de la web, y lo cierto es que, exceptuando el principio, cumple su cometido con creces, al igual que sus protagonistas masculinos.
Se echa de menos al Cronenberg de antaño, obsesionado con la nueva carne, y aquí ya alejado de sus grandes obras de cine fantástico. Aún así, es un gran director, y aunque no me gusta como ha derivado su carrera (ahora encumbrado al olimpo de los directores por la crítica) siempre es solvente y competente, como demuestra aquí.
A Cronenberg ya no le hacen falta artificios para demostrar lo que vale, ha escogido el camino minimalista y profundo a través de una película que explora con acierto los entresijos del psicoanálisis y la crucial relación entre Freud y Jung. Todo de manera tranquila, sin sobresaltos y con una lentitud pasmosa. y eso es lo que valida al film; estamos ante una película que tiene que demostrar por fuerza que se sustenta en un buen guión y en unas correctas interpretaciones que provoquen empatía al espectador; con esas dos cosas su director tiene ganada la mayor parte de la carrera, y aquí funciona de manera estupenda; los tres se compenetran muy profundamente y la historia es entretenida a la vez que absolutamente trascendente.
No me extraña que haya tenido malas críticas aquí; no es una película para todos los gustos; aquí vamos a encontrar peleas, grandes efectos y movimientos bruscos de cámara. Tan sólo hay planos fijos, grandes interpretaciones y una historia genial.
Ygro
6
Desde luego, no es una película apta para todos los gustos. No hay acción en todo su metraje, tan sólo un sólido guión con el que desarrollar es triángulo formado por Jung, Sabina y Sigmung. Grandes interpretaciones, esperaba mucho menos de Keira viendo las críticas de la web, y lo cierto es que, exceptuando el principio, cumple su cometido con creces, al igual que sus protagonistas masculinos.
Se echa de menos al Cronenberg de antaño, obsesionado con la nueva carne, y aquí ya alejado de sus grandes obras de cine fantástico. Aún así, es un gran director, y aunque no me gusta como ha derivado su carrera (ahora encumbrado al olimpo de los directores por la crítica) siempre es solvente y competente, como demuestra aquí.
A Cronenberg ya no le hacen falta artificios para demostrar lo que vale, ha escogido el camino minimalista y profundo a través de una película que explora con acierto los entresijos del psicoanálisis y la crucial relación entre Freud y Jung. Todo de manera tranquila, sin sobresaltos y con una lentitud pasmosa. y eso es lo que valida al film; estamos ante una película que tiene que demostrar por fuerza que se sustenta en un buen guión y en unas correctas interpretaciones que provoquen empatía al espectador; con esas dos cosas su director tiene ganada la mayor parte de la carrera, y aquí funciona de manera estupenda; los tres se compenetran muy profundamente y la historia es entretenida a la vez que absolutamente trascendente.
No me extraña que haya tenido malas críticas aquí; no es una película para todos los gustos; aquí vamos a encontrar peleas, grandes efectos y movimientos bruscos de cámara. Tan sólo hay planos fijos, grandes interpretaciones y una historia genial.
Me gusta (1) Reportar