Mister, un rudo cazador, y Martin, un adolescente huérfano, intentan llegar a “Nueva Eden”, en Canadá, un lugar seguro donde al parecer la plaga vampírica ha sido vencida. Claro que para llegar tendrán que atravesar medio EEUU infestado no solo de los horribles seres de la noche, sino de un monstruo mucho peor, el fanático religioso.
La película arranca de manera brutal, con la escena del exterminio de una familia, incluso vemos como un vampiro asesina a un bebé, ya desde ahí sabemos que estamos ante un film que no nos va a defraudar. “Stake Land” le devuelve la dignidad al mito del nosferatu, pues nos muestra unos vampiros contundentes, en verdad horrorosos, sanguinarios y violentos. Además, nos muestra a otro monstruo aún peor que el anterior, una fanática secta de pentecostales denominados “La Hermandad”, convencidos de que ha llegado el fin del mundo y que ellos deben contribuir a la tarea encomendada por “Dios” dedicándose a exterminar a los “infieles”, es decir todas las otras personas que no comparten sus chifladas creencias.
Aparecen una serie de estupendos secundarios: una monja interpretada por Kelly McGillis y una chica embarazada, muy bien Danelle Harris. Pero los mejores son sin duda Nick Damici, quien ayudó a escribir el guión y el joven Connor Polo, ambos están muy bien en sus roles.
Un film recomendable, ideal para paladares exigentes, con una BSO preciosa que arropa a la película de un increíble ambiente melancólico, con un guión repleto de metáforas que nos muestra un mundo cruel, despiadado, violento, con una historia llena de dolor y tristeza por la continua pérdida de los seres queridos, pero en el que siempre, al final, habrá espacio para la esperanza.
Miguel Arkangel
8
Mister, un rudo cazador, y Martin, un adolescente huérfano, intentan llegar a “Nueva Eden”, en Canadá, un lugar seguro donde al parecer la plaga vampírica ha sido vencida. Claro que para llegar tendrán que atravesar medio EEUU infestado no solo de los horribles seres de la noche, sino de un monstruo mucho peor, el fanático religioso.
La película arranca de manera brutal, con la escena del exterminio de una familia, incluso vemos como un vampiro asesina a un bebé, ya desde ahí sabemos que estamos ante un film que no nos va a defraudar. “Stake Land” le devuelve la dignidad al mito del nosferatu, pues nos muestra unos vampiros contundentes, en verdad horrorosos, sanguinarios y violentos. Además, nos muestra a otro monstruo aún peor que el anterior, una fanática secta de pentecostales denominados “La Hermandad”, convencidos de que ha llegado el fin del mundo y que ellos deben contribuir a la tarea encomendada por “Dios” dedicándose a exterminar a los “infieles”, es decir todas las otras personas que no comparten sus chifladas creencias.
Aparecen una serie de estupendos secundarios: una monja interpretada por Kelly McGillis y una chica embarazada, muy bien Danelle Harris. Pero los mejores son sin duda Nick Damici, quien ayudó a escribir el guión y el joven Connor Polo, ambos están muy bien en sus roles.
Un film recomendable, ideal para paladares exigentes, con una BSO preciosa que arropa a la película de un increíble ambiente melancólico, con un guión repleto de metáforas que nos muestra un mundo cruel, despiadado, violento, con una historia llena de dolor y tristeza por la continua pérdida de los seres queridos, pero en el que siempre, al final, habrá espacio para la esperanza.
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