|
|
telefilme protagonizado por John Saxon, el filme en si no es la gran cosa pero al menos logra entretener, los efectos son acordes a su epoca y seria muy desalineado quejarse de algo tan basico considerando que es un telefilme.
de esos filmes para ver mientras te pones a hacer quehaceres, nada importante.
Con saber algo de cine uno se da cuenta de que esta película se hizo exclusivamente para la televisión. Así que omitiré cualquier reseña negativa respecto a ciertos apartados como, por ejemplo, sus fx. La trama gira en torno al protagonista de la peli - el mismísimo John Saxon -, aquí interpretando a un arquitecto que se va con su atractiva mujer, Barbara, a vivir a una isla por motivos de trabajo de él. Se compran ( prácticamente se la regalan ) una mansión que como no podía ser de otra manera tiene truco. El mismo es que hace poco más de un siglo vivía una adoradora de Satanás, llamada Alma Martin. Como es de suponer, una vez que este matrimonio se instala en la casa, el espíritu de Alma hará de las suyas. En resumidas cuentas: por mucho que ¨de pelo en pecho¨ John Saxon sea el prota, no la recomiendo en absoluto
ENTRETENIDA PELICULA DE CASA ENCANTADA CON LA ACTUACION DE JOHN SAXON CON UNA HISTORIA BASTANTE CONSEGUIDA Y CLASICO DE TERROR
Críticas: 4
TANO
5
Una de fantasmas y posesiones, con el bueno de John Saxon protagonizándola, y con un tufillo a telefilm barato que, si bien hace que no te tomes las cosas demasiado en serio, al mismo tiempo, gracias a eso, consigue que acabes disfrutándola como lo que es, pura serie b con presupuesto muy ajustado, con una idea muy trillada, pero que entra bastante bien para un rato tonto.
Tenemos a una pareja que se ha ido a vivir a una isla, por el trabajo de construcción del marido, y que adquiere un caserón tirado de precio en el que pasaron cosas chungas con los anteriores inquilinos. Y por supuesto, tiene su fantasma incluido, que irá poseyendo poco a poco a la esposa del protagonista. Todo un clásico en ideas básicas para película de terror, vaya.
Cuenta con unas cuantas muertes, y el efecto ese de la luz verde y los rayos por los ojos tiene su gracia, aunque lo repiten hasta la extenuación.
Sin grandes pretensiones, logra entretener un ratillo a un espectador que no vaya buscando ninguna maravilla.
Me gusta (0) Reportar