Ficha La Profecía 3: El final de Damien

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Críticas de La Profecía 3: El final de Damien (71)




mahotsukai

  • 25 Feb 2025

6



Irregular cierre de la trilogía “The Omen” (1976-1981), dirigido por Graham Baker (“Alien Nation”, 1988).

Damien Thorn ya tiene 33 años y ha llegado la hora de que asuma la misión que su padre, Satanás, le ha encomendado. Con la muerte de su padre y tío adoptivos, así como una serie de familiares y cercanos que intentaron detenerle, Damien asumirá el control empresarial del Grupo Económico Thorn, mientras un grupo de seguidores están dispuestos a todo para que cumpla con sus planes de conquistar el mundo.

La década de los 70 fue un período especialmente interesante y memorable en la exploración, transformación y consolidación de nuevas tendencias narrativas en el cine de terror, principalmente por su acertada combinación con elementos de thriller que llevarían al surgimiento de otros subgéneros como el (proto) slasher y la renovación del thriller psicológico y el horror psicológico. Asimismo, el éxito comercial de propuesta con una fórmula efectiva llevaría a la realización de necesarias secuelas que, por una parte, la artística, expandieran los universos cinematográficos de una idea inicial y, por otra, la comercial, la consolidación como tal de lo que conocemos como “franquicia”. De hecho, fue precisamente en los 70 y luego los 80 cuando se configuraron las clásicas y no tan clásicas franquicias cinematográficas de terror. Lamentablemente, la gran mayoría de estas franquicias ofrecieron resultados irregulares principalmente por las exigencias comerciales de los estudios, quienes viendo el cine como un mero negocio, lo cual no constituye ningún crimen (más que contra el cine como arte) se concentraron en responder rápidamente a cada taquillazo que surgiera, sin perder el tiempo, dejando en un segundo o tercer plano los aspectos narrativos y plásticos de sus productos cinematográficos.

En consecuencia, hasta principios de los 80 eran pocas las franquicias que habían completado una trilogía destacable o en menor caso digna y aceptable, sorteando la inevitable tendencia a ideas rápidas y regurgitadas, guiones endebles, repartos mediocres y niveles de producción más baratos. Entre estas podríamos nombrar “The Planet of the Apes” (1968-1971), “Rocky” (1976-1982) y “Star Wars” (1977-1983) y en su contra parte, las tremendamente irregulares “Jaws” (1975-1983), “The Exorcist” (1975-1990) y, precisamente, “The Omen” (1976-1981). Lo que menciono al inicio de este párrafo es bastante elocuente en el caso de “Omen III: The Final Conflict” (1981), el esperado cierre de una de las trilogías más emblemáticas del subgénero satanista de la historia y que se convertiría en una lamentable decepción. La culminación de la historia de Damien, el Anticristo, que había tenido un inicio espectacular con la obra maestra “The Omen” (1976) de Richard Donner donde se narra su nacimiento e infancia y una digna secuela en “Damien: Omen II” (1978) de Don Taylor que aborda su adolescencia y autoconciencia, demandaba un final memorable y apoteósico, teniendo en cuenta que esa tercera entrega presentaría a Damien en su etapa adulta, totalmente consciente y preparado para materializar su misión y poder. No obstante, no sería así y ello se debió a los vicios comerciales del cine, pero también a una total falta de inspiración y respeto, diría yo, al universo que se había construido hasta la segunda entrega.

Respecto a “The Omen” (1976) y “Damien: Omen II” (1978) hay una dicotomía que nuevamente nos lleva a la confrontación de la dimensión narrativa/artística del film y la comercial. Richard Donner y Harvey Bernhard habían presentado la espeluznante y notable primera entrega sin saber el impacto y éxito que este clásico satanista tendría y este último, productor de toda la franquicia, sabría salir airoso ante la inesperada demanda de su secuela, ya sin Donner y siendo dirigida por Don Taylor. El estrepitoso fracaso comercial y de crítica de la secuela del clásico “The Exorcist” (1973) de William Friedkin, “Exorcist II: The Heretic” (1977) de John Boorman resultaría ser una gran alerta y advertencia, pero Bernhard había logrado mantener el barco a flote principalmente porque había repetido un tanto la fórmula (por lo que no pocos la critican), pero en especial por los más aciertos que desaciertos que mostró el guión de Stanley Mann y Mike Hodges, a partir de la historia desarrollada por el propio Bernhard, que permitía expandir y explorar las posibilidades del universo narrativo de la primera entrega. Ello llevaría al natural establecimiento, desarrollo y consolidación de un concepto narrativo propio, con sus propias claves y elementos, que harían de la franquicia una de las más reconocidas del género. Pero la pregunta que asoló a los productores para el cierre de la trilogía en aquel momento fue si volver usar la fórmula, con la obvia transición del protagonista o explorar nuevas ideas para reencantar al público tras la baja recaudación de la película de Taylor.

Y mientras los productores pensaban en cómo proceder, el tiempo se les vino encima y optaron por lo menos inteligente, hacer las cosas a medio andar sin darle la importancia debida al legado de las dos películas anteriores y finiquitar rápido la trilogía, con un guión que, salvo algunos aspectos, que luego abordaré, resulta mediocre e insulso. Para empezar, todo parece indicar que el guionista Andrew Birkin, que años más tarde coescribiría la correctísima adaptación de “The Name of the Rose” (1980) de Umberto Eco para el cine ejecutada por el galo Jean-Jacques Annaud en 1986, no realizó ninguna investigación histórica-teológica para añadir más elementos narrativos que alimentaran, explicaran y consolidaran la historia del Anticristo en la Tierra. Ese es uno de sus peores fallos, ya que las otras entregas tienen dichos elementos, la conspiración de sacerdotes apóstatas y seguidores de Satanás para introducir al pequeño Damien en una familia aristócrata, la deserción del padre Brennan y sus advertencias, la aparición del exorcista y arqueólogo Carl Bugenhagen, las dagas de Meggido y el Muro de Yigael, pero en esta tercera entrega no hay tales elementos que refuercen la idea de predestinación de Damien, el caos y destrucción del mundo tal como conocemos y la instauración de su diabólico reinado de oscuridad.

Más aún, parece ser que Birkin ni siquiera vio las dos entregas anteriores, lo que explica la inconexión e incongruencia general con estas. Por ejemplo, si seguimos la historia Damien nació en 1970 (“The Omen”, 1976) teniendo 6 en la primera película, debiendo tener 13 años (“Damien: Omen II”, 1978) en 1983 y 33 años (Omen III: The Final Conflict”, 1981) en 2003, pero el guión no hace referencia en qué año transcurre la historia, ni siquiera propone explícitamente un salto en el tiempo, ni tampoco la película ofrece un contexto temporal. De hecho, hay un error garrafal en el guión porque se nos cuenta que el 24 de marzo de 1981 se produce la alineación de estrellas en la constelación de Casiopea generando lo que se describe como una segunda Estrella de Belén, debiendo tener Damien 11 años, lo cual claramente es ridículo y absurdo. Por cierto, la inserción de este hecho que resulta decisivo en los planes y destino de Damien no resulta convincente no porque no sea interesante, sino porque ni siquiera está conectado con algún antecedente previo y ello es porque nunca estuvo en la mente de los guionistas de las entregas anteriores. Resulta ciertamente antojadizo y repentino exponer esta idea que tiene un gran potencial, pero sí hubiese sido expuesta desde un principio, porque nadie esperaría que el Anticristo ya maduro y en la cima de su poder se sorprenda y entre en una crisis de pánico y cólera mezcladas al saber del renacimiento literal de Cristo, un bebé recién nacido.

Ello no quita que el guión tome este elemento de la segunda venida de Cristo como excusa para replicar uno de los más famosos e infames episodios bíblicos, la persecución y el asesinato de niños menores de dos años ordenado por Herodes El Grande (74 A.C – 4 A.C). Damien ha crecido, ya es un hombre maduro y parece ser que ya no necesita del séquito de satanistas que lo han protegido en su infancia y adolescencia ni tampoco de la presencia de fuerzas siniestras y sobrenaturales que lo mantengan a salvo, aparentemente porque ha alcanzado la madurez de sus propios poderes y maldad, haciéndose rodear ahora sólo por burócratas y una muy reducida cantidad de seguidores (no más de 2 mil) a su servicio, que tienen nula actitud proactiva. Sin embargo, se muestra perturbado y molesto al saber del renacimiento del “Nazareno”, como él llama despectivamente, y ordena a sus seguidores que asesinen a todos los varones nacidos el 24 de marzo entre las 00:00 y las 06:00, cuando se produce la alineación de estrellas que materializa la segunda venida de Cristo.

Evidentemente, la censura británica sería fundamental para prohibir que se mostrara asesinatos en masa de infantes, pero el hecho de reducir semejante orden del Anticristo a la mención de 17 bebés muertos en una entrevista le resta mucha gravedad al hecho y le da la razón, por así decirlo, al ministro de Salud del Reino Unido quien, en una entrevista con la reportera Kate Reynolds, le resta mayor importancia. Tampoco ayuda mucho que periodista no muestre mayor deducción y sagacidad periodística por las extrañas muertes de los bebés, por lo menos. Por cierto, no deja de ser curioso también porque no ordena la muerte de todos los bebes nacidos ese día completo, así como la forma en que Damien ordena estos asesinatos. Tratándose del Anticristo se supone que tiene los poderes suficientes como para provocarlos en forma instantánea si quisiera. Sin embargo, debe pedírselo a su secretario personal, padre por cierto de uno de los bebés sospechosos de ser Cristo renacido, quien llama directamente por teléfono a específicos esbirros como sacerdotes, enfermeras y hasta boy scouts, para entregar los datos domiciliarios de los bebés y sean estos asesinados.

A propósito de los asesinatos de los bebés, no cabe duda que este elemento del guión le termina jugando en contra a una de las tradiciones más emblemáticas de la franquicia, las muertes violentas. Obviamente, ningún productor quería tener problemas con la Oficina Británica para la Clasificación de Películas (BBFC, por sus siglas en inglés), especialmente en ese tiempo y las muertes de los bebés fueron sugeridas como la del coche que cae a la calle, la desconexión del respirador artificial en el hospital y la quemadura con una plancha de ropa. Pero en el resto de los personajes cambia bruscamente la violencia y el gore de sus muertes, que aparte de ser reducidas son poco impactantes y demasiado sugerentes, siendo las más explícitas la del sacerdote que muere colgado y quemado en el set de televisión durante la entrevista a Damien y el burócrata quemado por la misma plancha de ropa. Teniendo en cuenta que en las dos primeras entregas nos mostraron de todo, es decir, ahorcamientos, empalamientos, decapitaciones, defenestraciones, enterramientos vivos, atropellamientos, ahogamientos, acuchillamientos, cegamientos, etc., “Omen III: The Final Conflict” (1981) surge como una película demasiado liviana en ese sentido y la más descafeinada en ese aspecto.

Otra de las cuestiones a debatir es la manifestación de la influencia del poder del Anticristo en el mundo, el caos apocalíptico posterior y la batalla final entre el Bien y el Mal. Según la tradición de las escrituras, el Anticristo se presentará ante el mundo como un líder carismático que guía a las personas en un mundo atribulado por la guerra, la hambruna, la enfermedad y la muerte, para después de seducirlas, mostrarse como lo que realmente es, un tirano diabólico que exigirá un culto a su persona, metáfora que nos remite evidentemente a una forma de gobierno autocrática y totalitaria. Si bien en la película se muestra la influencia que tiene Damien como empresario, político e incluso líder espiritual de los jóvenes de la ONU, a la par que sus empresas construyen intrigas desestabilizadoras como proveer de alimentos en una región y hambruna en otra, estimular guerras en Medio Oriente aprovechando el siempre convulso escenario entre Israel y los países árabes, dicha influencia no parece ser realmente notoria en un mundo acostumbrado a dichos lastres desde sus inicios. En la película, de hecho, el guión parece más preocupado de mostrar la opulencia de la gran vida que Damien se puede dar, que lo muestran como una celebridad político-empresarial que ofrece conferencia de prensa y concede entrevistas, realiza fastuosas fiestas con importantes personajes del orden mundial, sale a cazar zorros y mantiene romances. Por tanto, no parece demasiado interesado en sembrar el caos y la miseria absolutos en el mundo, como se supone deberíamos esperar.

Sin embargo, el mayor problema del que adolece “Omen III: The Final Conflict” (1981) es su mal ideado y concebido desenlace, el cual resulta simplón, apresurado, falto de potencia argumentativa e incongruente con sus propias reglas narrativas. En definitiva, una oda a la decepción. Nótese que no sólo se trataba del epílogo del film como unidad fílmica, sino de una trilogía y franquicia y, por tanto, sistemáticamente hablando, haciendo que ello agrave definitivamente las erradas decisiones de su planificación. El espectador estará atento a un final apoteósico y épico como debiera ser la batalla final del Anticristo y las fuerzas del Bien, pero dicha batalla no se producirá, en primer lugar, por la falta de ideas y, quizás, de presupuesto. Bajo la excusa de que el Anticristo debe ser sorprendido el ya acaso pobre contingente de satanistas que apoyan a Damien brillará por su ausencia y lo mismo pasará por el lado del Bien, con el padre De Carlo, solo sin la ayuda de su reducido grupo de sacerdotes soldados (ya todos muertos) y la ausencia de su grupo de amigos influyentes (astrónomos, anticuarios y millonarios). Birkin se olvida completamente de la principal regla de la franquicia, la utilización de las 7 dagas de Meggido dispuestas en forma de cruz en el sacrificio de Damien en un altar sagrado y propone reduce todo a una sola daga, en un escenario muy mal iluminado, lo que es una lástima porque se utiliza una iglesia medieval en ruinas que le otorgaba cierto aire tenebroso. Por lo demás, es difícil de creer que Damien haya caído en una trampa tan pueril al visitar dicho lugar sólo en compañía de Kate y su hijo, Peter.

Como en todo “Omen III: The Final Conflict” (1981) tiene, por supuesto, virtudes y estas están claramente en la elección de Sam Neill como Damien Thorn. En su debut en Hollywood, el actor neozelandés regala, sin duda, una sólida performance como la encarnación ya madura del Anticristo, mostrándose como un personaje carismático y maquiavélico, encantador y cruel, sereno y colérico, seguro y paranoico. Sus diálogos con su padre Satanás (invisible) y sus soliloquios en su escondido altar profano donde tiene una escultura sacrílega de Jesús crucificado con la cabeza invertida hacia atrás no tienen desperdicio alguno y constituyen las mejores secuencias de la película. Sus reflexiones, muy dramáticas e incluso teatrales sobre su propia rivalidad con Jesús y la de sus respectivos padres, Dios y Satanás, y más aún sobre la naturaleza humana tienen una potencia narrativa y visual, lo mejor de los fotógrafos Phil Meheux (“Casino Royal”, 2006) y Robert Paynter (“Little Shop of Horrors, 1986), que contrasta con el resto del film. Neil, quien lograría la consagración meses después al encarnar a Mark, el esposo espía de la bella pero desquiciada Anna/Helen en “Possession” (1981) de Andrzej Żuławski, se echa sobre los hombros todo el peso interpretativo del film, lo cual resultaba esperable, pero lo deja solo sin retroalimentación posible.

El resto del reparto resulta prácticamente prescindible, en gran medida por el pobre concepto estructural de los personajes. Rossano Brazzi (“The Barefoot Contessa”, 1954) interpreta al padre De Carlo, que se supone es su némesis y el encargado de acabar con Anticristo, con tan malos resultados que sus enviados mueren inútil y predeciblemente, tan así que termina asesinando por accidente a un inocente en su misión. Una floja Lisa Harrow (“Dr. Jeckyll and Mr. Hyde”, 1980) encarna a la reportera Kate Reynolds, quien aparece simplemente como la típica mujer encandilada por el carisma y seducción de Damien, aunque su rol sea fundamental en el desenlace. Barnaby Holm (“Juggernaut”, 1974) personificó a Peter, el hijo de Kate, que se transforma en apostata y seguidor de Damien, Don Gordon (“The Towering Inferno”, 1974) a Harvey Dean, secretario personal de Damien y Mason Adams (Serie “Lou Grant”, 1977-1982) al presidente de Estados Unidos.

Otro punto fuerte del film y que lo salva de la hoguera, junto a la interpretación de Neill, es su banda sonora. Jerry Goldsmith, creador de la impresionante partitura de la primera entrega de 1976, que le valió el Oscar, continua con su sólido y competente colaboración de la secuela de 1978 y completa uno de los mejores scores de trilogías del género. Con la Orquesta Filarmónica Nacional, dirigida por Lionel Newman, quien también dirigió las bandas sonoras anteriores, Goldsmith vuelve a experimentar con la mezcla orquestal/coral con ligeros elementos electrónicos, pero desestimando cualquier referencia a “Ave Satani“ y componiendo una nueva melodía principal para Damien que suena más dramática que espeluznante. Además, compuso un nuevo tema para el renacimiento de Cristo presentado por primera vez al final de “Título Principal“ y al que luego se le dio un tratamiento romántico completo con orquesta y coro en el clímax.

“Omen III: The Final Conflict” (1981) se filmó durante todo el mes de mayo de 1980. Para la escena de la fiesta social de Damien se utilizó el Brocket Hall, en las afueras de Londres, lugar que también sirvió como residencia del Anticristo. Las secuencias de los páramos se rodaron en Cornualles, Reino Unido y en Nueva York, Estados Unidos. El Observatorio de la Universidad de Londres en Mill Hill, Londres reemplazó al Observatorio Fernbank para la secuencia de La Segunda Venida. El epílogo se rodó en las ruinas de Fountains Abbey en North Yorkshire, un escenario perfecto para el final del film, pero que fue mal iluminado y desperdiciado como locación. Claramente, como señaló Graham Baker, es un lugar frío, inquietante y espeluznante. De la misma forma, para ahorrar tiempo y dinero se usaron imágenes de archivo de “The Omen” (1976) para el exterior del monasterio italiano en Subiaco, Lazio, Italia y la embajada estadounidense en Londres y la Casa Blanca de “Superman II” (1978). Por cierto, la acrobacia del especialista Vic Armstrong para la caída del monje del puente fue registrada como Récord de Guinness y la describió como una de las más aterradoras de su carrera.

El film se estrenó el 20 de marzo de 1981 en Estados Unidos, simplemente como “The Final Conflict”. Más tarde, el título se ajustó a Omen III: The Final Conflict en los lanzamientos domésticos para acentuar su vínculo con las otras dos películas. En Alemania y Hungría, la película se estrenó como “Barbara“s Baby”, un juego de palabras con el título “Rosemary“s Baby” (1968) de Roman Polanski, sin mayor explicación lógica. Puede que se haya intentado insinuar que la saga continuaría con una cuarta entrega, en la que la hija de Damien y Kate asumiría el protagonismo.

De hecho, esa cuarta entrega estaba prevista para ser estrenada en 1984, con guión de Stanley Mann, guionista de “Damien: Omen II” (1978), basada en la novela “Omen IV: Armageddon 2000” (1982) de Gordon McGill. y con Graham Baker nuevamente en la dirección. Sin embargo, Baker debió declinar por problemas de agenda con el desarrollo de “Impulse” (1984), siendo reemplazado por Horace D. Burton. No obstante, la muerte de este en 1983 llevó a 20th Century Fox a cancelar la producción. Más tarde, McGill escribió una novela final, “Omen V: The Abomination”, publicada en 1985.

A inicios de los 90 se produjo otra secuela, “Omen IV: The Awakening” (1991) de Jorge Montesi, pero para TV, que se tradujo en un intento fallido de 20th Century Fox por revivir la franquicia. De hecho, los críticos la destrozaron por considerarla una burda copia de la legendaria primera película de Donner.

En resumen, tomando en cuenta que forma parte de una de las más importantes franquicias del cine clásico de terror, estamos ante una película simplona, decepcionante, carente de suspenso e ideas atrevidas y que además rompe sus propias reglas narrativas. Los más críticos pueden sentirse estafados, por lo que sólo es recomendable para completistas.



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Pedro Otero Serrano

  • 22 Nov 2024

7


Tercera entrega de nuestro anticristo favorito que, ya adulto, tendrá que ultimar los planes del gran libro, el Apocalipsis, para expandir los dones de satanás en la tierra. Para ello tendrá que frenar nada menos que la segunda venida del mesías, y enfrentarse a una logia de monjes que se han repartido los siete puñales aquellos que podían matarle, según lo probó ya su papi al final de la primera parte.

Aquí se pierde el encanto adicional que tenía en las anteriores como criatura desvalida, un niño, a la que se le allana el terreno por la intervención de una fuerza infernal. En cambio, le veremos resolver sus propios problemas de manera bastante eficiente, aumentando el catálogo de espectaculares muertes… ya solo equiparable a la tampoco desdeñable marca del díptico del “Dr. Phibes” (71-72), e incluyendo en el lote una matanza de recién nacidos, al estilo Herodes, que con buen gusto se lleva a base de elipsis para no salpicar en de sangre inocente al espectador.

También reaparece el perrazo negro, su imponente guardián. Pero, sin duda la mejor aportación de esta entrega son los dos terribles monólogos que se marca frente a una imagen de Jesucristo. El cristo de madera llega incluso a sangrar, ante la maldad atormentada que derrocha el protagonista. Muy intenso.



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asrock3000

  • 19 Apr 2024

6



La Profecía 3: El Conflicto Final

Sinopsis:
Damien Thorn (Sam Neill), de 32 años, es un ser cruel, frío y calculador que ha sido engendrado por el diablo y cuyo único objetivo es dominar el mundo. Con tal de conseguir sus propósitos está dispuesto a matar a todo el que se cruce en su camino. Sólo un abnegado sacerdote (Brazzi), cuya misión es destruir al Anticristo y que tiene en su poder las siete dagas sagradas de Megiddo, se interpone entre Damien y su deseo de sembrar el caos y la destrucción.

La segunda entrega de “La Profecía“ me gustó y me dejó un buen sabor de boca así no dude en ver inmediatamente la tercera entrega la cual le pondría punto final a la historia de Damien Thorn aunque claro que la historia seguiría en una cuarta entrega con su hija, una película que por cierto fue vapuleada por la critica y es considerada la peor de la saga pero ya hablaremos más adelante de dicha entrega, el caso es que ví “La Profecía 3: El Conflicto Final“ con gran interés y primero que todo he de dejar en claro que es una tercera entrega bastante aceptable pero me ha parecido inferior a las otras dos, tiene buenos momentos y hay cosas que me gustaron pero la historia que en un principio me pareció interesante y me engancho se va desarrollando de manera lenta y hay momentos en los que el film llega a aburrir así que puede que no sea una mala película pero ya vista la trilogía pues si considero que es la mas floja de las tres.

En esta tercera entrega vemos a un Damian Thorn ya adulto de 32 años siendo un ejecutivo exitoso que mantiene una gran amistad con las esferas gubernamentales de su país y además es el presidente de las Industrias Thorn. Damian ya es consciente de su origen y poder y está dispuesto a cumplir su misión apocalíptica pero antes de eso debe acabar con todos los niños nacidos en Inglaterra en la mañana del 24 de marzo, ya que uno de ellos es el nuevo Cristo. El padre DeCarlo acompañado de otros seis sacerdotes intentarán frenar los planes de Damian y matarlo con las siete dagas de Megiddo, la única arma sagrada que puede acabar con el Anticristo.

Las actuaciones están correctas aunque en esta ocasión los personajes secundarios como los sacerdotes que tienen la misión matar a Damian o la periodista no fueron tan interesantes aunque claro que quien si se lleva la palma y destaca entre todo el reparto es el protagonista, un jovencisimo y desconocido Sam Neill cuya interpretación como el adulto Damian Thorn es fantástica y malévola, sin duda fue lo que mas me gustó de la película ya que su actuación es tremenda o sino veanle en el escalofriante y perturbador monólogo de Damian Thorn con el cristo invertido ya que fue una escena brutal y de por si el mejor momento de toda la película.

El número de muertes ha disminuido y no llegan a ser tan impactantes como las que se vieron en las anteriores entregas, hay algunas muy buenas como la del embajador que se pega un tiro pero las otras son más bien flojitas aunque claro que en esta entrega hay muertes de bebés las cuales son perpetradas por los seguidores de Damian pero estás no se muestran y es entendible ya que sería demasiado perturbador que se mostrarán muertes de bebés en pantalla, además otra cosa que me decepcionó fue el final ya que se sintió apresurado y la muerte de Damian fue demasiado simple y también hay un grave error de continuidad ya que se supone que debían matar a Damian con las siete dagas y no con una sola como sucede, en si no fue un pésimo final pero de mi parte si que esperaba algo mejor.

“La Profecía 3: El Conflicto Final“ no es una mala película, tiene buenos momentos, la actuación de Sam Neill es genial, la banda sonora a cargo de Jerry Goldsmith vuelve a ser destacable, las muertes son decentes pero la de Damian si fue muy decepcionante, es entretenida y se deja ver así que un 6 de nota creo que esta bastante bien y ahora solo me queda ver la cuarta entrega la cual dicen que es horrorosa y que es mejor olvidarla y no hacerla parte de la saga pero igual la veré y próximamente daré mi opinión sobre ella.



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gines

  • 15 Apr 2024

6


Tercera entrega de La profecía donde vemos a Damien Thorn ya adulto como el nuevo embajador americano en Londres, su intención en este país es la de matar a todos los niños varones que nazcan en una fecha señalada, la del nacimiento del nuevo Mesías (Jesús), que renacerá de nuevo en esta época, para ello contará con la ayuda de un gran grupo de acólitos que lo ayudarán en su empeño, cuando lo consiga no tendrá límites, solo una periodista y un grupo de sacerdotes le intentarán parar los pies.

Buena BSO del mismo compositor de las anteriores entregas, buenas muertes, algunas como en las otras pelis son bastante gore y delicadas, pero molan un huevo, buenas interpretaciones y bonitos paisajes de la campiña Inglesa.

Es la más floja de las tres y su argumento es algo lento y monótono, pero se deja ver, es una agradable tercera parte.



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Tabo

  • 6 Apr 2024

6


Película: “Omen 3: The Final Conflict“ (1981).

Tercera entrega y ya se pone un poco más flojo todo, sin volverse una cinta aburrida, pero si la comparamos con cualquier de las dos anteriores esta queda chica. La historia trae a un Damien ya adulto y con claras intenciones de dominar todo, acabando con quien se interponga en su propósito y si bien es correcta hasta cierto punto, con el correr de los minutos va decayendo. Diálogos regulares. Actuaciones decentes. Salvo Damien, los personajes no resultan para nada interesantes. De ritmo regular. Efectos visuales aceptables, pese a que la calidad ha bajado un poco. Ambiente decente. Banda sonora correcta. El terror no me logro convencer mucho esta vez. El desarrollo es normalito, con varias situaciones un tanto inconclusas, para llegar a un final que puede ser aceptable, pero daba para algo más.

Mi puntuación para “Omen 3: The Final Conflict“ es 6 de 10 posibles. Es entretenida de ver pese a todo, pero cargo con el peso de ser parte de una saga, en la cual hasta ahora esta vendría siendo la más floja. Para pasar el rato y además se encuentra fácilmente, ya que se encuentra dentro del catálogo de Star .

Tabo.



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edcarpenter

  • 10 Feb 2024

6


Tercera entrega de la profecía en la que ya se muestra a Damien Thorn como adulto e involucrado en asuntos de política siendo asignado como nuevo embajador en londres en donde planea acabar con el nacimiento de jesús al mismo tiempo que un grupo de sacerdotes quieren eliminar a damien con las famosas dagas para acabar con la profecía , al igual que las anteriores esta entrega también tiene unas aceptables escenas violentas además de una subtrama con una periodista que investiga el motivo por el cual han muerto algunos bebés en la ciudad londinense, destacando la participación de sam neill en su papel de damien , una aceptable tercera parte que cierra de manera digna la historia del famoso anticristo



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Necromaster:

  • 14 Apr 2021

4


La esperada 3ª parte de la saga profética mas célebre del cine de terror, aunque de profética ya no tiene casi nada. ¨El final de Damien¨ es una auténtica decepción no solo respecto a la trilogía en sí, sino como simple película de (supuesto) terror. Las actuaciones en general son regulares tirando a mediocres, exceptuando un aceptable Sam Neil como el Anticristo. Puede que haya alguna que otra escena salvable (las 2 primeras muertes), y que la banda sonora de Jerry Goldsmith sea magnífica, pero no es suficiente: Este film acaba por aburrir y perder el interés por el argumento, el cuál al principio prometía lo suyo y luego acaba defraudando. El final tampoco emociona mucho, le verdad.
A mí me da la impresión de que se quedaron sin ideas y no supieron como finalizar la saga. He aquí la sensación de desencanto. Recordemos que al final de la excelente 2ª parte todo estaba preparado para poder ofrecer una 3ª parte de lo más apocalíptica y apoteósica, y la verdad es que esa expectativa era difícil de cumplir. Demasiado discreta para lo que se esperaba de ella.
Veredicto final: Floja, insulsa, inoperante, y fallida.
Puntuación: 4`5.



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DE NIRO

  • 28 Sep 2019

5


Es una entrega decorosa para ser la tercera de esta franquicia que comenzó en los setentas, aqui muestran a un Damien adulto interpretado de manera magnifica por Sam Neil, el argumento es simple y nada original, el anticristo de a poco va surgiendo y tomando poder, convirtiendose en embajador de gran bretaña y en un futuro sus ansias lo deberian llevar a la presidencia, lo mejor es la banda de sonido, una delicia y tiene acordes que toda pelicula de terror de esos tiempos tenia, momentos de suspenso y algo de terror, está bien pero ya desgastada, tendré que ver la cuarta para ver que onda.



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gonxii

  • 17 Sep 2018

7


Ultima pelicula donde aparece el malévolo Damien Thorn, debo reconocer que es la que menos me gusto de las tres. En esta ya nos lo encontramos de adulto y bastante consciente de lo que es.
La trama se vuelve bastante fantasiosa y por momentos extremadamente religiosa a comparación de las anteriores.
Aún así logra entretener y darle un final acorde a la historia, pero carece de la ambientación y el suspenso que lograron las otras dos.
Buenas actuaciones y buenos efectos, pero hasta ahí nomás.
Recomendada para todos aquellos que quieren darle un cierre digno a la saga.
7/10



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franjadimo

  • 14 Apr 2018

7


No se iguala con la primera parte pues esta baja un poco el ritmo en cuanto a terror y suspenso pero al menos sigue la historia donde quedo la anterior aquí nos muestra a un Damian adulto y con poder político listo para dominar el mundo, la película nos muestra una buena y convincente actuación de Sam Neill un personaje que destila maldad el cual domina varia gente y el que no lo siga muere he aquí donde nos muestra muertes bien hechas aunque pocas, otra cosa que sigue sobresaliendo es la buena banda sonora que ayuda mucho a que la película aterre algo, de destacar su buen final aunque espere algo mucho mejor este no me fue indiferente.



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SATS0505

  • 17 Mar 2017

6


Da un bajón con respecto a la 1ra y la 2da, pero hasta ahora la trilogía va por muy buen camino, esta es una secuela aceptable.
Las actuaciones son muy buenas.
El soundtrack es excelente.
La ambientacion es magnifica.
La historia sigue siendo muy original e interesante.
Las muertes no superan las de la 2da, no son creativas, ni sangrientas, ni impactantes, excepto la primera, esa es muy buena.
Entretiene a veces, me aburrió en algunos momentos, se me hizo demasiado larga para mi gusto.
Los efectos especiales y el maquillaje están muy bien.
No tiene muchas escenas impactantes, le falta mas emoción.
El final no es sorprendente, es regular.
Recomendable, mas para los fans de la historia de Damien.
Ahora voy a ver la 4ta parte.



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Stoker´s

  • 13 Mar 2017

6


Aquí supuesta-mente cerramos la trilogía y esta es la mas floja de las tres aunque sigue siendo una tercera parte muy aceptable. En esta pierde puntos sera porque las muertes aunque las hay buenas no hay tantas y no son tan creativas como en las otras, exceptuando la primera que es genial, el rollo amoroso tampoco ayuda ya que Demian es malvado y que se enamore de una mujer no me convence, y tiene partes de relleno algo aburridas y el final me pareció demasiado simple y rápido. Las actuaciones y la banda sonora genial como siempre. A pesar de que a perdido puntos es una muy buena trilogía recomendable sin duda.

Mi nota es 6,5.



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ragman

  • 13 Dec 2016

7


las dos primeras son de culto, y esta tercer parte a pesar de ser la mas floja a mi gusto, no esta mal, por fin vemos a demian thorne escalar posiciones politicas, quizas todo ese rollo de la llegada de jesus me parecio algo muy fuera de lugar despues de lo que nos venia acostumbrando estas peliculas. sin embargo la recomiendo para cerrar tremenda trilogia.



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Miguel Arkangel

  • 13 Jun 2016

7


Final y cierre de la trilogía en torno a Damian Thorn y que trajo al satanismo y al anticristo de regreso a la cultura pop a finales de los 70s y gran parte de los 80s.

Damian ya es un adulto, un poderoso empresario que lleva las riendas de la Corporación Multinacional Thorn, el instrumento para cumplir los designios del Maligno y someter a la humanidad.

Es ciertamente un film menor comparado con los dos filmes anteriores, pero no por eso deja de ser una interesante película de suspenso con temática luciferina.

En su momento, fue menospreciada por la crítica, pero en realidad el film tiene sus buenos momentos de tensión, como por ejemplo el monólogo de Damian blasfemando contra una estatua de Cristo crucificado de espaldas, los crueles asesinatos de los bebés y la en ocasiones censurada escena de sexo duro de Damian con la periodista.

Aunque Sam Nell luce competente en su papel y hasta brilla en escenas como los monólogos, carece de la potencia y terror que debe inspirar el personaje que representa. Otro punto en contra es el final del film, que carece de clímax, ni siquiera respetando la forma en que supuestamente debía morir el Anticristo, según la primera película.

En general es un válido cierre para la trilogía e imprescindible para conocer el final de la historia de Damian Thorn, el Anticristo que aterrorizó a los niños a finales de los 70s.



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TheCrow

  • 27 Aug 2015

6


¨El Final de Damien¨ fue un película bastante vilipendiada en su época. Sin embargo, creo que el paso del tiempo ha jugado a su favor.

Sobre todo si la comparamos con la mayoría de secuelas que se producen hoy en día, podemos ver que esta tercera entrega de la saga iniciada a mediados de los 70 mantuvo el tipo admirablemente.

Presenta una banda sonora excelente de Jerry Goldsmith, quizá la mejor de la trilogía, y la genial interpretación un Sam Neill muy convincente y poderoso en el papel de Damien Thorn. Nos muestra, al igual que en la segunda parte, un Damien que pese a su naturaleza satánica no deja de ser humano al fin y al cabo. Y eso es un gran acierto ya que nos acerca bastante al personaje.

Y sus monólogos... Simplemente excelentes.

Lástima que la película pierda tanto fuelle en la última media hora hasta llegar a un final confuso, precipitado y mal resuelto. De haber podido concluir la cinta más dignamente, estaríamos hablando de una obra que si bien palidece ante la entrega original de Richard Donner, al menos sí que estaría al nivel de la notable segunda parte.

Pese a todo, recomiendo encarecidamente esta trilogía a cualquier amante del cine de terror, incluyendo esta injustamente maltratada tercera entrega.

Aprobado alto, casi notable.



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Parnaso

  • 23 Mar 2015

7


LA PROFECIA 3.EL FINAL DE DAMIEN

Soy un hereje jajaja,a mi es la que más me ha gustado hasta el momento.La actuación de Sam Neil está bien,las muertes están más curradas y los soliloquios del anticristo tienen más chicha que antes.El ritmo es bueno,la idea de matar a todos los niños que hayan nacido en el mismo día y así matar al nazareno está bien y el final,pues bueno,yo hubiese preferido que hubiese ganado el mal,of course.

No está nada mal.



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Luzvael

  • 23 Mar 2015

4


Tercera y última parte de la Profecía y la peor con diferencia.

La excelente labor de Sam Neill, que borda su papel, y alguna que otra muerte como la del hombre tiroteado en la cabeza es de lo poco salvable de un película larga, muy lenta, aburrida, poco imaginativa y de escaso suspense y terror.

El final además es tan extraño como decepcionante y forzado.

Un cierre triste y mediocre para una de las franquicias mas míticas del cine de terror.

Gracias.



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PajaMental

  • 19 Jan 2015

4



Pelicula aburrida que lo unico que la salva es la buena actuacion de su protagonista, lo demas era ver como el anticristo hacia que sus lacayos hipnotizados (animal o humano) destruyeran por el a sus enemigos. A diferencia de las anteriores que tenían varias muertes creativas esta solo tenia una (la del inicio) y de ahi nada, ni mencionar a los monjes locos que perseguian a damian para matarlo y terminaban muriendo de formas dignas de una cinta scary movie. Calificacion 4, se nota claro que no supieron como terminarla, ah, respecto a eso lo peor de todo fue el final.... casi sacado de una pelicula vieja de semana santa ¿lo mejor? la escena de sexo sadomazo de damien y la periodista.



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juampis99

  • 7 Sep 2014

9


De las tres cintas de damian torn en the omen esta es sin lugar a dudas la mas floja, aunque no significa que sea mala, tiene buenas muertes, el actor es uno de mis favoritos, lo que si tengo que decir es que el final me ha decepcionado mucho, no es nada creible, pero aun asi es una buena cinta del terror de los 80.



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Tahito

  • 30 Dec 2013

6


Película discreta pero entretenida donde se le da muerte por fin a Damien el cual vuelve a Inglaterra para hacer realidad la profecía. El film se desarrolla continuado y sin parones bruscos el cual se agradece, al igual que la 2ª parte hay alguna muerte bastante explícita, la interpretaciones estás muy decentes. El final me disgusta bastante parece el final de rey de reyes o los 12 mandamientos como aquellas películas de los 50 y 60, y echo en falta la B.S.O. original de las 2 primeras partes, no obstante se merece ver aunque ya de terror terror no nos da nada aún así....
MI NOTA 6



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Críticas: 71

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