Pirates supuso un punto de inflexión en el cine para adultos. La productora Digital Playground realizó un inusual esfuerzo de inversión, apostando por dotar a la película de efectos especiales aceptables, una trama coherente, un nivel de producción notable y un elenco de actrices de primera línea, tanto por su belleza como por su fama.
El director Joone consiguió un film sorprendente por su calidad, con batallas, duelos de piratas, efectos digitales convincentes y una ambientación cuidada en vestuario y decorados. El reparto femenino es uno de los grandes aciertos: rubias glamorosas y sensuales, desde la magnética Carmen Luvana y la delicada Tegan Presley, hasta la actriz de culto Janine Lindemulder —brillante en sus escenas lésbicas— y la siempre deliciosa Devon.
Sin duda, se trata de la mejor superproducción que el cine pornográfico ha dado en su larga y picaresca historia. Pirates funciona como una divertida y picante explotación de Piratas del Caribe. Puede verse tanto como un film de serie B con espectaculares escenas sexuales, como una producción adulta en la que se ha puesto un notable cuidado en los detalles y en la carga erótica.
Una obra recomendable, tanto para cinéfilos sin prejuicios como para los amantes del erotismo.
Miguel Arkangel
5
Pirates supuso un punto de inflexión en el cine para adultos. La productora Digital Playground realizó un inusual esfuerzo de inversión, apostando por dotar a la película de efectos especiales aceptables, una trama coherente, un nivel de producción notable y un elenco de actrices de primera línea, tanto por su belleza como por su fama.
El director Joone consiguió un film sorprendente por su calidad, con batallas, duelos de piratas, efectos digitales convincentes y una ambientación cuidada en vestuario y decorados. El reparto femenino es uno de los grandes aciertos: rubias glamorosas y sensuales, desde la magnética Carmen Luvana y la delicada Tegan Presley, hasta la actriz de culto Janine Lindemulder —brillante en sus escenas lésbicas— y la siempre deliciosa Devon.
Sin duda, se trata de la mejor superproducción que el cine pornográfico ha dado en su larga y picaresca historia. Pirates funciona como una divertida y picante explotación de Piratas del Caribe. Puede verse tanto como un film de serie B con espectaculares escenas sexuales, como una producción adulta en la que se ha puesto un notable cuidado en los detalles y en la carga erótica.
Una obra recomendable, tanto para cinéfilos sin prejuicios como para los amantes del erotismo.
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